15|10|2021

Milanesas en Olivos, los botines de Scioli y un pingüino en la Embajada

05 de septiembre de 2021

05 de septiembre de 2021

Fernández y Massa sacan cuentas. Vidal y De la Torre hacen las paces, a medias. Lousteau y Morales, ni eso. El chino de Parrilli y el mecánico de la santileta.

El menú de Olivos fueron milanesas con puré. Los comensales, solo dos: Alberto Fernández y Sergio Massa. Obviamente, no hubo foto esta vez, aunque antes el mandatario y el titular de la Cámara de Diputados fueron y regresaron juntos a un acto en Hudson a bordo del helicóptero presidencial. Al líder del Frente Renovador ya le queda cómodo el rol de defensor. Respondió a las declaraciones de Mauricio Macri: "Como creemos en la democracia y estamos acostumbrados a poner la otra mejilla, mientras él llama a destituir a este gobierno nosotros llamamos a la oposición a una mesa de diálogo". La idea parece de difícil ejecución, pero Massa insiste. En el almuerzo hablaron sobre anuncios para después de las PASO, una batería de iniciativas parlamentarias que apuntan a la clase media, tan golpeada en los primeros dos años de gestión. Hicieron también un punteo sobre cómo se engrosará el bloque oficialista. Dicen cerca de ambos que son optimistas.

 

Quien reaparecerá junto al Presidente esta semana es Daniel Scioli. El embajador en Brasil le aporta a Fernández contactos y datos sobre sus gestiones en Brasil. Esta semana, que será más corta porque la vuelta del fútbol con público en un partido de la Selección adelanta la veda electoral, lo acompañará a Chivilcoy, cuna de Florencio Randazzo. La génesis de la actividad que tendrá lugar el martes arrancó el 3 de agosto pasado, en una reunión entre el exgobernador y el titular de la filial argentina de Penalty, Emerson Shiromaru. La empresa cerró su planta en Florencio Varela en 2018 y para Todos es el símbolo de la herencia macrista que aprovechará la dupla Fernández-Scioli. El directivo de Penalty, líder en fabricación de balones y calzado deportivo, anunció que retoma la producción de botines en la fábrica que abrió en marzo, con 15.000 pares como expectativa inicial. La inversión brasilera prevista es de 23 millones de dólares hasta 2023, dos tercios del volumen total de calzado que se producirá en Argentina. Aunque no se pueden hacer anuncios, Fernández ya está gritando ese gol.  

 

Gerardo Morales picó en punta entre los radicales que celebraron el contundente triunfo de Gustavo Valdés. Viajó a la capital correntina a sumarse a los festejos y esta semana estará en Quilmes con Facundo Manes, sobre cuyas espaldas cargan la expectativa de anteponer los intereses de la UCR por sobre los del PRO. Morales ya compite con Horacio Rodríguez Larreta y le hace ruido la alianza de conveniencia con Martín Lousteau, por lo que le reclamó al senador que haga campaña en la provincia de Buenos Aires contra el exvicejefe de gobierno Diego Santilli. El jujeño suma en su cuenta a radicales correntinos, rionegrinos, pampeanos, misioneros y del norte grande, como tucumanos y salteños. Lousteau cuenta a favor Córdoba, Santa Fe y algunas otras provincias, pero abreva más en Uspallata que en el Comité Nacional.

 

Los recelos entre el porteño y el jujeño explotaron durante la última semana. Al reproche de Morales, Lousteau le respondió con munición gruesa y, con un refrán, le dijo "ladrón". El viernes hablaron por teléfono. No hicieron las paces, pero con disculpas mutuas dieron por terminado el entuerto. El que llamó fue Lousteau, que para muchos tiene más intenciones de ir por la Ciudad que por el sillón de Rivadavia en 2023. En cualquier caso, ya le sacaron las cuentas: llega justo con los papeles al día, porque se afilió a la UCR en 2017.

 

Otra reconciliación que llegó vía Whatsapp fue la de Joaquín de la Torre y María Eugenia Vidal. Al menos, un primer capítulo. La exgobernadora, precandidata en la Ciudad, le mandó mensaje a su exministro de Gobierno después de que pronosticara un voto castigo para ella y el PRO. De la Torre se quejó por el cambio de distrito y señaló que tanto Vidal como Santilli pagarán su costo por el enroque. El exintendente de San Miguel enfrenta al larretismo como precandidato a diputado en la lista que lidera Manes. De todos modos, parece que el llamado no lo calmó. Este sábado aprovechó la avería de la "santileta" para ironizar en las redes sociales. En una recorrida, hizo detener su auto, se sacó una foto frente a un taller y sin nombrar a su adversario, le recomendó: "¿Sos de Capital, venís al Conurbano, se te rompió el embrague y no sabés a dónde ir? Acá te dejo un dato en #Moreno".

 

Además, De la Torre le "robó" un amigo al santillismo y compartió dos actividades con el senador Esteban Bullrich, que sufre ELA. El exministro de Educación respalda formalmente a Santilli, precandidato del PRO. Pero su corazón celeste está más cerca de De la Torre, además de compartir las críticas por la doble mudanza. El martes compartieron charla con la ayuda de una app que convierte en voz lo que Bullrich escribe. El senador pidió no ser homenajeado y hasta lloró. Tan conmovedor resultó, que los presentes pactaron no mostrar las emotivas imágenes, pero hubo alguien que traicionó el acuerdo y se filtró un fragmento del encuentro.

 

Otro que festeja es Oscar Parrilli. Algunos pocos días se abre el Instituto Patria, cerrado por pandemia. Desde allí, esta semana tuvo una reunión virtual para firmar un acuerdo con la Academia China de Ciencias Sociales. Los arreglos los hizo la cristinista María del Carmen Alarcón, exfuncionaria de Cancillería y coordinadora de la comisión de Relaciones Exteriores del think tank. El convenio implica el trabajo en conjunto en investigaciones sociales y otro puente a China. Parrilli dejó claro el objetivo: "En este último tiempo, hubo gobiernos en Latinoamérica que subordinaron la política exterior de cada uno de sus países al interés de Estados Unidos y no al interés de su propio pueblo. Latinoamérica está avanzando ahora en una nueva etapa, las elecciones recientes así lo demuestran, y hemos encontrado en China a un socio muy respetado, que defiende sus intereses pero respeta la idiosincrasia de los pueblos del continente, y permite que esos pueblos puedan incorporarse a través de inversiones a las nuevas tecnologías, que traen desarrollos laborales y progresos tecnológicos".

 

Con todo, un par de días después, un hombre del riñón de Máximo Kirchner pisó la embajada de Estados Unidos. Pablo González, presidente de YPF, visitó a MaryKay Carlson, encargada de negocios de la sede diplomática. Chevron es un socio estratégico de YPF en Vaca Muerta. El encuentro se venía postergando por la pandemia, pero finalmente se concretó. Y no solo la anfitriona dijo que fue "un gusto" la conversación sobre los planes de la petrolera estatal. "EEUU es el principal inversor extranjero en Argentina y el sector energético es un área de gran interés para las empresas estadounidenses. ¡Éxitos en su próximo roadshow en EEUU!", alentó Carlson al exvicegobernador de Santa Cruz.