La Pampa: La Libertad Avanza fue a buscar a Tierno y ningunea a la UCR
Ravier coquetea con un condenado por abuso de autoridad que fue funcionario de Marín y Verna, soldado de Bullrich y aliado de Schiaretti. Las negociaciones.
Adrián Ravier junto a Nicolás Boschi: La Libertad Avanza en La Pampa sufre tironeos y busca pactos. FOTO: www.radiokermes.com
La Libertad Avanza dio en La Pampa el primer paso en su carrera para tratar de liderar un rejunte opositor antiperonista. El diputado Adrián Ravier llegó a un “entendimiento” con el espacio Comunidad Organizada de Juan Carlos Tierno con vistas a las elecciones de 2027.
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En un movimiento con el que el mileísmo deja en claro que no le tiene miedo a la casta, Ravier fue a buscar para el arreglo a Tierno, funcionario en múltiples cargos desde el regreso de la democracia en el ’83, condenado por abuso de autoridad, ícono de la clase política que aprendió a permanecer a pesar del paso de los años. En algún momento de sus incesantes vaivenes, fue algo así como un preferido de Patricia Bullrich.
Con la movida, La Libertad Avanza vuele a ningunear a la UCR y profundiza el debate en el radicalismo, donde se intesifica la discusión respecto a la conveniencia de aliarse o no con las fuerzas libertarias. Una importante porción de su dirigencia es especialmente refractaria a la figura de Tierno. La otra pata de la hipotética coalición es el PRO, que tiene grietas que generan incertidumbre sobre su rumbo.
Debilidades de La Libertad Avanza
Las conversaciones entre Tierno y Ravier las hizo públicas el referente de Comunidad Organizada, un espacio que aunque ya no goza de sus mejores tiempos tiene dos bancas en la Legislatura provincial y una concejalía en la capital Santa Rosa.
El gobierno peronista de Sergio Ziliotto acusó recibo. "No me sorprende que se junten los cachivaches", dijo el secretario de Trabajo Marcelo Pedehontaá, alfil del ziliottismo y presidente del congreso del PJ.
A Comunidad Organizada la comanda una familia, ya que además de Tierno su principal referencia es su esposa, la diputada Sandra Fonseca. Esa situación parece simplificarle las negociaciones a Ravier. Se supone que las otras negociaciones serán más ácidas, sobre todo porque La Libertad Avanza no consigue terminar de armar su partido provincial. La cuestión de la documentación es una vieja cuenta pendiente en el sector libertario. En concreto, necesita socios y un sello.
fonseca tierno
La diputada Sandra Fonseca y su asesor Juan Carlos Tierno, que fue director del banco estatal, un par de veces ministro y breve intendente de Santa Rosa.
Ravier sabe que tiene una debilidad en Santa Rosa, el espacio donde electoralmente quedó pagando. Esa realidad disparó en las últimas semanas nuevos distanciamientos internos, esta vez con Nicolás Boschi.
La Libertard Avanza aspira a que la recolección de votos que hizo Tierno alguna vez le dejen algo en su urna. Desde 2011 hasta la actualidad, Comunidad Organizada saca en Santa Rosa un 8 o 9 por ciento de los votos. Aunque tuvo otro tiempo de bonanza, que asoma lejano, en el contexto político de violencia, episodios bizarros y confrontaciones extremas, el exministro de Seguridad se siente como pez en el agua. Tienen la esperanza de pescar en río revuelto.
El año pasado, Tierno explotó un arreglo con Juan Schiaretti, después ese vínculo se enfrió.
En las legislativas del año pasado es probable que los votos del tiernismo ya hayan acompañado a Ravier, porque Comunidad Organizada hizo el intento de competir amuchándose con el Movimiento Federalista Pampeano, pero no completaron el papeleo.
La UCR deshoja la margarita
Hay dos cuentas de distinta complejidad que se pueden hacer sobre la coalición en nacimiento. Parece claro que Tierno y Comunidad Organizada tienen un piso de entre 6 o 7% de los votos en la provincia.
La potencia electoral del espacio ha ido en decadencia: Tierno sacó 15,14% como candidato a gobernador en 2011. Después volvió al PJ y cuando reapareció por afuera, en 2019, obtuvo el 7,19% postulándose otra vez como gobernador. La tercera no fue la vencida: como candidato principal sacó el 6,82%.
Con esos números en la mano, la cuenta que no está clara es la que indica qué restan Tierno y Comunidad Organizada. Un amplio sector del PRO lo mira de reojo. Aunque el partido amarillo ya compartió boleta en 2025, no reina la unanimidad para teñirse de violeta. Hay grietas que tendrán conclusión inesperada.
Uno de los tiempos de gloria del radicalismo surgió justamente en oposición a Tierno. En 2008, compitiendo contra Tierno, Torroba fue intendente de Santa Rosa con un armado repleto de diversidad política y votos de todos los espacios, incluso del peronismo.
rejunte antiperonista
Rejunte de ocasión entre radicales y tiernistas: el exintendente Leandro Altolaguirre, la diputada Sandra Fonseca, el senador Daniel Kroneberger y Juan Carlos Tierno.
Tierno duró apenas 87 días en la Intendencia. También se fue antes de tiempo del Ministerio de Seguridad en 2006, cuando Carlos Verna le había dado todo el poder y estallaron denuncias por torturas en las comisarías pampeanas.
Su paso por la comuna capital, en esos 87 días de 2007 y 2008, fue un escándalo. Revulsionó la ciudad con medidas autoritarias y su gestión terminó intervenida. Tierno fue condenado por abuso de autoridad y la sentencia fue confirmada por la Corte. Cada tanto, la UCR y el PRO desempolvan proyectos de Ficha Limpia local que podrían dejarlo fuera de toda carrera.
Otro final infeliz en La Pampa
Tras aquel episodio municipal, Tierno dio un portazo y se fue del PJ. Pero regresó para ser nuevamente ministro de Seguridad de Verna, en 2015. Otra vez terminó mal y armó su rancho aparte. Desde el punto de vista de los cargos, últimamente no le ha quedado más opción que la de ser asesor de su esposa.
En los albores del regreso democrático, Tierno había sido asesor letrado del gobernador Rubén Hugo Marín. Recibió denuncias por violencia de género que derivaron en posicionamientos políticos y el libro “El Golpeador”, de Juan Carlos Martínez.
También fue director del Banco de La Pampa, entre el ’96 y 2003. Quedó en el centro de la escena por acusaciones de corrupción y su respuesta fue denunciar a la prensa que reveló las anomalías, cuando todavía no estaba tan de moda la máxima libertaria que reza que no se odia lo suficiente a los periodistas.