Los caminos sinuosos de los socios extrapartidarios de Martín Llaryora
El cordobesismo se peroniza en cada movimiento. Prunotto, Quinteros y Capitani siguen adentro y confían en el gobernador. Mueven rápido, con métodos diferentes.
Martín Llaryora, Myrian Prunotto y Juan Pablo Quinteros
El cordobesismo se esfuerza en mostrar un tablero ordenado, pero debajo de esa superficie empiezan a moverse piezas que no terminan de encajar en la lógica peronista que empuja Martín Llaryora desde la caída electoral de octubre pasado. La tendencia, que se hizo constante, empujó a las figuras extrapartidarias en el gobierno provincial a hacer ajustes a sus estrategias rumbo a 2027.
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En ese lote aparecen Myrian Prunotto, Juan Pablo Quinteros y Darío Capitani. La radical, el exjuecista y el exmacrista ostentan roles centrales del Estado. Pese a su protagonismo están atravesados por la misma circunstancia: no tiene partido propio, tampoco chances de regresar a sus sellos de origen y necesitan construir para no quedar a la intemperie. Apuestan a métodos diferentes.
Myrian Prunotto: armado propio, mensaje a los haters y el plan capital
La vicegobernadora radical fue la gran apuesta del Partido Cordobés de Llaryora. Se muestra orgánica y da muestras públicas de que su vínculo con el gobernador goza de buena salud. Sin embargo, repite la receta que aplicó en el radicalismo, cuando sentía que no tenía oportunidades, y arma su espacio político.
Su nuevo sello, IDEAS, puede ser leído como una reacción política directa de Prunotto al empoderamiento justicialista que atraviesa al cordobesismo. Si bien en los despachos encumbrados ratifican que la transversalidad no se negocia, son pocos quienes imaginan que en 2027 las figuras extrapartidarias tengan un protagonismo semejante al de cuatro años antes.
Myrian Prunotto en encuentro de mujeres en Córdoba
Myrian Prunotto, vicegobernadora de Córdoba, lanzó su sello IDEAS
En ese gris mueve Prunotto. La segunda autoridad provincial va por la silla de Daniel Passerini, pero no lo dice en términos directos. Solo basta con repasar su posición en 2025, cuando sonaba como candidata a diputada de Provincias Unidas, precisamente como compañera de Juan Schiaretti. En esa oportunidad, la radical jugó fuerte y dejó saber que no la moverían de la Legislatura, que no aspiraba a otro cargo legislativo.
El lazo de confianza con Llaryora parece ser el único que le interesa conservar, pero hay un malestar evidente con distintos sectores del PJ que usan las redes para exponerla. “Mientras algunos siguen cómodos opinando desde una pantalla y repitiendo prejuicios viejos, nosotras seguimos en la calle, trabajando, construyendo equipos y resolviendo problemas reales”, sostuvo en un encuentro con su mesa chica.
Si no es la intendencia, ¿será candidata a gobernadora por afuera? No dará la respuesta ahora, pero quienes la conocen afirman que imagina una carrera ascendente en política.
Juan Pablo Quinteros: llaryorismo en sangre y matafuego interno
El ministro de Seguridad se siente cómodo. Se define como 100% llaryorista y sabe que varios integrantes de la mesa chica del gobernador le insisten con su nombre para jugar en la capital. Quinteros quiere ser intendente, pero el rol que ocupa al frente del Ministerio de Seguridad puede funcionar de trampolín como ocurrió con Maximiliano Pullaro o Alfredo Cornejo.
JUAN PABLO QUINTEROS
Juan Pablo Quinteros, ministro de Seguridad de Martín Llaryora
El objetivo es que no le explote ninguna bomba interna. Lleva más de dos años al frente de la cartera, casi un récord en la historia del cordobesismo. La apuesta a la gestión asoma como condición invariable, pero a diferencia de Prunotto (y Capitani, como se verá después) no arma por afuera, sino por dentro.
Quinteros se rodeó de llaryorismo paladar negro y, si no cabe el mote, de peronistas de pura raza. Juan Manuel Aráoz, Natalia Quiñonez, Verónica Bruera y quien fuera hasta hace poco intendente de Cruz Alta, Agustín González, integran la escudería ministerial.
Darío Capitani: un autónomo que piensa en su pago chico
El expresidente del PRO ocupa la estratégica Agencia Córdoba Turismo. Fue blanco del PJ como las figuras extrapartidarias llegadas al llaryorismo en las alquimias de 2023. También de la oposición que alguna vez integró y que pide, cada vez que puede, el cierre de estos organismos que creó José Manuel de la Sota para integrar la gestión estatal con el sector privado.
Capitani compitió contra Eduardo Accastello por el gobierno de Villa María con los colores del PRO y aliados locales. No pudo en las urnas y, al poco tiempo, se sumó al pelotón de extrapartidarios que iba sumando Llaryora, ya gobernador electo. Quedó en una cartera, si se quiere, manejada por dirigentes de otro palo. Pasó por ahí el macrista Gustavo Santos y el intendente de Villa Carlos Paz, Esteban Avilés.
El dirigente que armó para Horacio Rodríguez Larreta en las PASO contra Patricia Bullrich mantiene un bajo perfil dentro del esquema, muestra gestión, pero también piensa en el futuro.
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Eduardo Accastello y Darío Capitani, excontricantes, unidos en el Partido Cordobés.
Las agencias no son un lugar seguro porque están en la mira de Llaryora. De hecho, varias fueron cerradas y alguna vez sonó en el Panal que Turismo podía ser absorbida por el Ministerio de Producción y se barajaba el nombre de Capitani como la posible cabeza. Su titular original, Pedro Dellarossa, otro exmacrista, ocupó el espacio. Pasó sin penas ni glorias, absorbiendo las responsabilidades el schiarettista Sergio Busso, ministro de Bioagroindustria.
Como sus pares, Capitani mira la peronización del cordobesismo y analiza opciones: formar su propio espacio político, como Prunotto; y probar suerte nuevamente en la elección municipal de Villa María como parte de un acuerdo amplio.
El contexto será tirano en Córdoba
Si hay algo que le reconocen a Llaryora es que cumple con su palabra y los acuerdos. El exmacrista Pedro Dellarossa fue eyectado del Ministerio de Producción cuando el Círculo Rojo empezó a quejarse. No le importó al gobernador, hasta ese entonces, el cuchicheo peronista.
Con todo, en política todo es producto del contexto y un poco de la suerte. En 2027 el tablero no se ordenará entre macristas, radicales, peronistas y juecistas. Se suma un actor nuevo, La Libertad Avanza, que requerirá pensar una estrategia totalmente nueva a la conocida.
bornoroni juez locro 1 de mayo
Gabriel Bornoroni y Luis Juez compartieron el locro del 1 de Mayo en Córdoba
¿Llaryora necesita más radicales adentro? ¿O afuera son más funcionales a su reelección? ¿Necesita un peronista de pura raza o una figura extrapartidaria con rodaje como pueden ser Prunotto o Quinteros para competir en la capital? ¿Qué rol tendrá Mauricio Macri? ¿ Javier Milei apostará a un a lista pura con Gabriel Bornoroni y Luis Juez? ¿Dejará a Rodrigo de Loredo jugando afuera?
Martín Llaryora ahora juega en la cancha del peronismo
El gobernador juega en todas las canchas, pero elige prioridades. En menos de un trimestre camina el interior, estrechó lazos con sindicalistas e intendentes peronistas y recibió a autoridades municipales radicales preocupadas por la coparticipación. Envió a una decena de jefes comunales que hay que guglear para conocerla al encuentro de relanzamiento del peronismo federal que organizaron Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Juan Manuel Olmos.
peronismo parque norte
Encuentro del peronismo federal en Parque Norte
“Tenemos un peronismo ecléctico, que sumó variantes para sobrevivir, no digo que sea el modelo a seguir, pero que fue una estrategia en Córdoba para mantenernos vigentes en una provincia que no es fácil, pero que necesita de esta reconversión de este peronismo. Tenemos que volver a las bases para que el PJ no se pierda (…) vamos a ser gobierno en 2027”, dijo Gisela Barrionuevo, jefa comunal de Santa Eufemia, ante la mirada atenta de Edgar Yordan (Saira), Jorgelina Domínguez (Bengolea), Osvaldo Villar (La Playosa), Sergio Temporini (Colazo), Gustavo dal Bó (Cavanag), Fernando Ruíz Díaz (Pozo del Molle), Mayco Becco (La Palestina) y Daniela Andina (Km 658).
En todas esas preguntas de 2027, las respuestas provisorias huelen -por ahora- a qué será con más peronismo. El Partido Cordobés será recordado como una "estrategia de supervivencia" o bien como una nueva forma de hacer política.