El gobernador Martín Llaryora anunciando la duplicación de calzada de la avenida Luchesse, en Villa Allende.
Martín Llaryora, junto a Pablo Cornet, intedente de Villa Allende y funcionarios del gobierno de Córdoba
Martín Llaryora en la inauguración de la avenida Padre Luchesse
En pocas semanas el gobierno de Martín Llaryora marcó (y publicitó) su presencia en dos importantes ciudades del estratégico corredor del Gran Córdoba, el segundo más poblado de la provincia, gobernadas por dirigentes del PRO que aún se alistan en la tropa leal a Mauricio Macri.
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Hace sólo dos semanas el propio gobernador encabezó la inauguración de la avenida Padre Luchesse, estratégica vía de comunicación entre la ciudad de Córdoba y Villa Allende, localidad gobernada porPablo Cornet, uno de los intendentes opositores de mejor imagen según distintos estudios.
Este miércoles, el gobierno provincial anunció, a través del Ministerio de Cooperativas y Mutuales a cargo de Gustavo Brandán, la entrega de un segundo desembolso para el avance de la obra de red de gas natural en Mendiolaza, ciudad dirigida por Adela Arning, línea directa del expresidente y autoridad nacional del PRO.
Ni el peronismo de Córdoba ni las intendencias presentadas como beneficiarias admiten lecturas políticas sobre los actos. Prefieren abordarlos casi como actos administrativos. Pero en pleno reacomodamiento de la granja política hay razones de sobra para arelar cada anuncio. Sobre todo aquellos que involucran a jefes comunales, pieza codiciada para cualquier proyección.
Sí se analiza bajo una nueva conveniencia mutua. Llaryora no se puede permitir deserciones de cara al 2027. Mucho menos puede asistir pasivamente al pase de viejos socios a filas opositoras. En particular la alianza La Libertad Avanza, a la que muchos ven partir como favorita.
Estuvimos reunidos en Córdoba con dirigentes de toda la provincia dispuestos a seguir trabajando por los valores del partido fundado por @mauriciomacripic.twitter.com/GibCZU9W5r
Para el PRO lo que está en juego es su pervivencia en tierras que antes consideraba su Meca. Sacudida por una interna sin fin, la estructura se resiente con cada salida de dirigentes. En particular intendentes, muchos de los cuales son tentados por negociadores libertarios.
Si seguir la ruta al Panal, como se conoce al centro cívico provincial, o peregrinar a la Casa Rosada es otra de las disyuntivas que afrontan los amarillos en pugna. Continuidad por identidad o aglutinamiento bajo el poder es una intriga, especialmente para quienes en su representación gobiernan, tales los casos de Sara Majorel, quien debe definir cómo buscará su reelección en Marcos Juárez, Arning y Cornet.
Aunque públicamente se aduzcan razones formales, el pulso político con que manejó el proceso la Justicia provincial ha sido indisimulable. La dilación de tiempos para resolver las instancias del proceso fue difuminando el ímpetu inicial de los vecinos que recopilaban firmas.
Como bien advertían reclutadores del Gran Córdoba, nunca existió la voluntad de acompañar el proceso desde el gobierno provincial. Incluso en tiempos en que su suerte parecía echada, no hubo un cierre de grifos para la vicepresidenta del PRO. Por el contrario, el principal reproche hacia ella apuntaba a su falta de correspondencia pública a la ayuda que llegaba, ya desde el ministerio de Gobierno de Manuel Calvo, ya desde el Ente Metropolitano.
Adela Arning junto a Gustavo Brandan, ministro muy cercano a Martín Llaryora
El reciente anuncio no dejó elementos sin foco. La comunicación oficial incluyó números ($74 millones para un segundo desembolso), avance de obra del 35%, vecinos beneficiarios (más de 500) y el compromiso expreso del gobierno provincial de continuar con “las obras estratégicas a cada rincón de Córdoba”.
La correspondiente foto es aún más elocuente. Arning estrecha la mano de Brandán, ministro de Cooperativas y Mutuales, encargado de la gestión, hombre muy cercano al gobernador y tallador pejotista en el segundo departamento de la provincia.
Desde la serrana ciudad indican que los aportes serán reintegrados, bajo modalidad de contribución por mejoras. También reconocen la existencia de una relación cordial con la gobernación, que sería coronada con la visita del propio Llaryora para la inauguración oficial de la obra.
La búsqueda en el Gran Córdoba
Las acciones que diseña el peronismo no se restringen a la tierra que el expresidente ha reconocido como predilecta para edificar su futura residencia. Sus armadores tienen bien presente que el corredor del Gran Córdoba les ha brindado magras cosechas en los últimos turnos electorales. También que allí LLA pisa fuerte y ya recluta dirigentes de peso.
Uno de los buscados por la escuadra libertaria es Pablo Cornet, quien por ideología y gestión se siente más cercano a la administración mileísta que a los postulados cordobesistas.
Martín Llaryora en la inauguración de la avenida Padre Luchesse con Pablo Cornet
Admitiendo la dificultad para encontrar una alternativa capaz de desafiarlo, el peronismo ha optado por un cuidadoso vínculo con él. Sus espadas han evitado confrontaciones abiertas, aún ante medidas polémicas como el cierre del tránsito por determinadas calles o la demora en la remoción de un centenario árbol ubicado sobre el nuevo trazado de la avenida Luchesse.
Precisamente, la inauguración de esta obra mostró a Cornet y a la plana mayor provincial compartiendo sonrisas en una misma toma. Como en Mendiolaza, las partes prefirieron hablar de gestión y de los beneficios de una obra conjunta. Detrás de escena los diálogos se detuvieron en el cuidado brindado al intendente, pese a sus viajes a Buenos Aires para mantener contactos con referentes libertarios.
El buen vínculo entre ambas administraciones es, afirman, una de las razones que sopesó Mercado Libre a la hora de establecer su nueva sede en Villa Allende, que se elevará a la vera de la citada avenida.