26|11|2021

Chin chin en Mendoza, las preguntas de IDEA y otro ensayo porteño de Massa

17 de octubre de 2021

17 de octubre de 2021

Una incógnita recorre la política y el mundo empresario. Roscas gastronómicas y los autos de Fernández. El oso, la piel y los votos en el territorio.

-¿La da vuelta el Gobierno?

 

La pregunta se repite en las conversaciones empresarias de distintos rubros y provincias diversas. Se trate de un almuerzo con dirigentes de la política y el mundo empresario en el Coloquio de IDEA. Rotan en charlas de a pie o en alguno de los livings armados para comer informalmente. Están Joaquín de la Torre y Emilio Monzó de Juntos (Buenos Aires); los salteños Juan Manuel y Rodolfo Urtubey; el mendocino Ernesto Sanz; la ministra larretista María Migliore y también, esta vez, hay representación del Gobierno peronista. En este caso, están los ministros Julián Domínguez y Daniel Filmus y el exministro y ahora candidato a diputado Daniel Arroyo.

 

Entre delicatessen, un industrial bien informado cuenta que le dijeron que el Frente de Todos apuró a los intendentes e intendentas para que salgan a buscar los votos. Un dirigente experto en contar votos señala que las condiciones están dadas para que el oficialismo dé vuelta la elección pero no sabe si querrán o podrán hacerlo. De la Torre suma su propio ejemplo: en 2015 perdió las PASO en San Miguel contra la suma de cuatro listas opositoras y logró ganar la general por seis puntos. "Mi mamá me decía que primero hay que cazar el oso antes de repartir la piel", agrega prudente frente al optimismo de quienes descuentan que en las intendencias no saldrán a la calle si tienen garantizado su propio triunfo. Alguien comenta el almuerzo de Alberto Fernández con empresarios en la Casa Rosada. Están quienes quedaron satisfechos con lo que trascendió de la reunión y quienes ya se volvieron a enojar con el anuncio del congelamiento de precios. "No hay salida", lamenta alguien mientras un empresario cuenta que le cae bien Eduardo de Pedro, con quien tuvo un par de charlas 

 

En otra comida por fuera del coloquio el clima es más o menos el mismo. "Qué gesto el de Horacio Rodríguez Larreta", se escucha en una sobremesa respecto del acompañamiento del jefe de Gobierno a María Eugenia Vidal en el debate de TN. "Todavía le cobran la mudanza", señala un emprendedor que no da por saldado el cambio de la exgobernadora bonaerense.

 

La visita del Presidente a la planta de Toyota también es parte de la conversación. Alguien rebela lo que ahí sucedió: "Todas las automotrices le mandaron autos para que no sea un acto de una sola marca", advierte una mujer sobre la visita a la planta de la marca japonesa donde se anunció el proyecto de Ley de Movilidad Sustentable. En las redes sociales había surgido la polémica porque una de las fotos de Presidencia lo mostró sentado en un Honda. Frente a las críticas virales, el subsecretario de Comunicación y Prensa, Marcelo Martín, tuiteó: "@alferdez fue a Toyota. Sí. Alberto se subió a un Honda. Sí. Alberto también se subió a un Volkswagen. Sí. Y Alberto se subió a un Mercedes Benz. Sí, también Y además a un Toyota? Sí. En la exposición había un Ford, Alberto se subió? Claro que Sí. Y al Renault? Obvio que Sí." En las redes nunca alcanzan las aclaraciones y no faltó quien criticara en IDEA la forma de comunicar del jefe de Estado.

 

Con trato preferencial, Rodríguez Larreta también pasó por Costa Salguero, aunque este año compitió en protagonismo con otras figuras como el Presidente, el ministro de Economía, Martín Guzmán (que dejó grabada su participación, y con los picantes debates de los y las postulantes para Diputados. IDEA le ganó de mano a la televisión y tuvo su show con un duelo entre José Luis Espert y Florencio Randazzo.

 

El alcalde porteño ya se mueve como si fuera 15 de noviembre. Esta semana se fue a Cuyo, después de la cumbre por la Alianza de Ciudades por el Clima en la que el intendente marplatense (y amigo) Guillermo Montenegro le reclamó por el calendario escolar que acorta las vacaciones en febrero. En Mendoza, que es territorio radical, el PRO con ansias presidenciales busca votos de sus socios para el futuro. La semana anterior viajó Patricia Bullrich, que se quedó cuatro días. Este viernes Larreta fue recibido con cena de gala en la residencia de la gobernación. Rodolfo Suárez se regodeó como anfitrión de su par porteño mientras que Alfredo Cornejo, presidente de la UCR, fue el guía de Bullrich por la tierra del buen vino. Para alivio de Cornejo, en Diputados finalmente se consensuó una agenda que incluye la votación de dos leyes para los trabajadores de la vitivinicultura. Justamente por esas leyes Cornejo la pasó mal en un acto con Bullrich donde lo increparon fuertemente por no haber dado cuórum días atrás y haber impedido el tratamiento de esas normas junto con la de Etiquetado. Todos hicieron chin chin, copa de vino en mano, junto con Julio Cobos, senador y coautor de esas leyes para las que había reclamado públicamente dar cuórum. 

 

También es un alivio para Sergio Massa, presidente de la Cámara baja, que se haya llegado a un acuerdo. Ya gastó varias picadas tratando de convencer a los y las referentes de la oposición a quienes suele invitar a su despacho. Pero además, esta semana hizo campaña y evitó el barro. Massa no se resigna a no tener una pata en Capital y sigue ensayando la construcción de un espacio propio después de los intentos con Guillermo Nielsen, Marco Lavagna y Matías Tombolini. En lugar de un economista ahora le alza la mano a un especialista en políticas públicas, Juan José Tufaro, a quien apadrinó en un encuentro con Leandro Santoro y Gisela Marziotta y del que también participaron el exdiputado nacional Eduardo Rollano, la exdiputada nacional Lucrecia Monti; el secretario general de SUTERH, Víctor Santa María; y la abogada y docente universitaria, Julieta Pignanelli, hija del fallecido Aldo Pignanelli. En la bien porteña Esquina Homero Manzi el massismo reivindicó el Frente Renovador y en tono electoral Massa se vio obligado a apuntarle a su amigo Rodríguez Larreta: “Mientras el Congreso Nacional, por iniciativa del Frente de Todos, bajó el Impuesto a las Ganancias, el Monotributo para miles de porteños y el impuesto a las Ganancias a las PYMEs, el gobierno de la Ciudad subía impuestos para los porteños”.