23|11|2021

Massa salta a la cancha con una gira federal

14 de octubre de 2021

14 de octubre de 2021

Inicia un tour postergado por la pandemia. Las "aspiraciones legítimas" detrás de las explicaciones oficiales. La sucesión, una carrera abierta en el FdT.

Colgado de una agenda de gestión que sirve como excusa expansiva en la previa de las elecciones del 14 de noviembre, Sergio Massa activará este jueves en Entre Ríos una gira federal que lo llevará por distintas provincias y volverá a mostrarlo como una figura nacional mientras se abren especulaciones en el Frente de Todos (FdT) sobre las candidaturas para 2023.  

 

“Va con temas de gestión, por la positiva. Con la lógica de cercanía”, dicen en el Frente Renovador sobre los próximos viajes del presidente de la Cámara de Diputados, que este jueves estará en Concepción del Uruguay junto a dos de sus funcionarios nacionales, el titular del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), Claudio Ambrosini, y el ministro de Transporte, Alexis Guerrera. La visita será en el marco del programa de conectividad a barrio populares de la localidad entrerriana y el anfitrión será el gobernador Gustavo Bordet.

 

El paso por Entre Ríos será el primero de una recorrida que tendrá como segunda parada el lunes 18 en Rufino, Santa Fe, y que ya tiene otras provincias en lista de espera. Según pudo saber Letra P, Massa tiene invitaciones pendientes de La Rioja, Tucumán, Catamarca, Salta y Misiones. La versión oficial indica que hará una pasada por cada distrito para tratar de ayudar al FdT a mejorar los números de las primarias del 12 de septiembre.

 

La salida a las provincias en plena campaña se superpone con la agenda que el Frente Renovador había bosquejado para Massa en los comienzos del gobierno de Alberto Fernández. En el plan original, el tigrense tenía previsto concretar uno o dos viajes por mes a las provincias.

 

Con esa idea arrancó, a principios de marzo de 2020, por Misiones, donde se reunió con los diputados y las diputadas nacionales del Frente Renovador de la Concordia, Juntos por el Cambio y el Frente de Todos para hablar sobre cuestiones que afectan a la economía de la provincia. La irrupción de la pandemia, a mediados de ese mes, congeló los planes futuros.

 

Sin margen para otro juego, Massa se concentró en la gestión de la Cámara baja, donde tejió una sociedad ya consolidada con Máximo Kirchner, alimentó el diálogo con Cristina Fernández de Kirchner y en el acompañamiento a Fernández. Jugó en público cuando el oficialismo lo necesitó, apuntaló el discurso con temas propios, se sumó a la campaña bonaerense con Axel Kicillof, mantuvo su interlocución con gobernadores y viajó con el Presidente al interior cuando lo requirió.

 

Como el resto del FdT, se mantuvo alineado con el discurso que propuso la reelección para Fernández, en 2023. Nunca ocultó que mantiene sus aspiraciones presidenciales, aunque se encargó de comunicar que está dispuesto a esperar su turno. Hasta Fernández lo puso en la grilla cuando le preguntaron sobre el tema. “Massa es la persona que más se preparó para ser presidente”, dijo el primer mandatario.

 

Tras la estrepitosa derrota en las PASO, Massa se encargó de explotar su rol de mediador en el diálogo roto entre Fernández y el tándem Cristina-Máximo Kirchner. Después, se sumó a la estrategia que el Presidente cerró para la nueva etapa de la campaña con el consultor catalán Antoni Gutiérrez Rubí, que empezó a trabajar al lado del presidente de la Cámara de Diputados tras haber asesorado a Cristina en 2017.

 

Escuchar, mostrar cercanía, salir al territorio para tratar de sumar y mejorar el resultado en noviembre forman parte del manual massista actual. Para 2023, falta “una eternidad”, dicen en el entorno del líder del Frente Renovador y afirman que la recorrida federal tiene como único objetivo la próxima elección.

 

Amén del discurso oficial, en el FdT hay quienes piensan que las acciones de Fernández para 2023 están en baja y alimentan otros posicionamientos. En la Casa Rosada es un secreto a voces que el flamante jefe de Gabinete, Juan Manzur, llegó a Balcarce 50 con intenciones de proyectarse para la elección presidencial si logra enderezar la gestión y mantener el barco oficialista a flote.

 

Los gobernadores, por su parte, miran la escena desde sus distritos mientras reciben a Massa, que acaba de ser el vocero del Gobierno para la convocatoria a la oposición a un acuerdo de gobernabilidad después de las elecciones.