12|10|2021

Precios y abastecimiento del maíz, el back de otro round Gobierno vs agro

12 de octubre de 2021

12 de octubre de 2021

Domínguez cambió la regulación para exportar el saldo de la cosecha actual. Lupa sobre la especulación. Productores preparan la respuesta. Cautela exportadora.

Un cambio en la regulación para exportar maíz abrió un nuevo frente de conflicto entre el Gobierno y el agro, mientras el Ejecutivo dice que no se restringirán los envíos y los productores sospechan que, con la nueva normativa, busca abaratarse el producto clave para alimentar aves y ganado en el mercado interno, a expensas de la producción primaria.

 

Una disposición del Ministerio de Agricultura de Julián Domínguez cambió los términos para exportar el grano remanente de la campaña 2021/2022. Las declaraciones juradas de exportación deberán ser a 30 días y no a 365, como hasta el jueves pasado. "Las exportaciones están abiertas. La cartera decidió priorizar las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) fehacientemente respaldadas por compras físicas y con barcos nominados con fecha cierta. Esta decisión no tiene ninguna implicancia en los mercados de futuros, ya que solo rige para la presente campaña comercial", señaló el Ministerio en un comunicado. A principios de año, un cierre intempestivo de exportaciones de maíz provocó el recrudecimiento del conflicto entre el agro y el Gobierno.

 

Detrás de la decisión se esconde la sospecha de que la última semana se aceleraron operaciones especulativas por parte de cerealeras que podían inflar los precios del maíz. Según le dijeron a la agencia NA fuentes oficiales, se anticiparon ventas por 2 millones de toneladas la semana pasada. Los datos oficiales dan cuenta de que nueve grandes cerealeras exportan el 96% del cupo anual, con volúmenes de entre 1,5 a 5,9 millones de toneladas por firma.

 

El cambio de norma llegó luego de que se agotara el saldo exportable, de 38,5 millones de toneladas, en medio de una campaña con volúmenes y precios récord. "Queremos identificar a los actores de la cadena, ordenar la información existente", indicaron a Letra P en el Ejecutivo, para defender la medida. Con el cambio de reglas, se permitirán las exportaciones "ciertas": la cerealera deberá contar con el grano ya comprado para enviarlo a destino. El comunicado enfatiza que, para la campaña próxima que comienza a sembrarse en breve, las condiciones de venta serán las habituales.

 

"El registro sigue abierto, sí, pero cambian las condiciones", dijo Alberto Morelli, presidente de Maizar, la asociación que agrupa a la cadena del maíz y el sorgo. "¿Qué va a suceder? No lo sabemos, porque es la primera vez que se toma una medida así. La cadena siempre va a predicar por la apertura del mercado, porque nunca faltó maíz en el país", continuó. Con una cosecha de 60,5 millones de toneladas, más 5,6 millones remanentes de la campaña anterior, Morelli dice que hay grano de sobra, ya que el mercado interno consume 18,5 millones de toneladas -aunque el Gobierno habla de 22 millones.

 

Si Maizar le puso paños fríos a la medida, la Mesa de Enlace ya se plantó en el centro del ring. Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria, consideró que la medida "cambia la fluidez normal de la comercialización y va a actuar como un ROE", en referencia a los Registros de Operación de Exportación con los que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner trababa los envíos de trigo y carne. "Esa discrecionalidad le da la posibilidad al exportador de comprar con exportación cerrada, con intención de deprimir el precio interno y luego darle el precio pleno de exportación", indicó uno de los referentes de las cuatro entidades, que definían en estas horas si unificaban una posición crítica a la medida.

 

Para el Gobierno, el "ordenamiento" de las exportaciones de maíz permitirá garantizar el grano para los productores de cerdo, aves y ganado bovino, aunque niegan que busquen un "efecto precio" con la medida. La nueva restricción llega en momentos en que Roberto Feletti asume como secretario de Comercio Interior, con la misión de bajar el peso de la canasta básica en los ingresos populares. Feletti apuntó a los "monopolios", categoría en la que engloba a grandes fabricantes de alimentos, supermercados y producciones concentradas.

 

Domínguez, en tanto, enfatizó que este mismo martes el Gobierno formalizó la apertura del cupo exportable de vacas "conserva" a China, como se había comprometido en la reunión con la Mesa de Enlace y otros referentes del Consejo Agroindustrial. "El productor rural tiene que tener la plena certeza de que es la base de esta cadena de valor (por el maíz) y que en ningún momento se actuará con alguna medida que lo perjudique", indicó el Ministerio de Agricultura.