14|10|2021

Monzó y De la Torre, en su burbuja

14 de octubre de 2021

14 de octubre de 2021

Los dirigentes de extracción peronista que jugaron con Manes quedaron al margen de las decisiones de Juntos y hacen la suya, con agenda propia. Reclamo.

Emilio Monzó y Joaquín de la Torre comparten desde la previa del cierre de listas una alianza transitoria que los ubicó en lugares de moderada relevancia en el armado electoral de Juntos. El expresidente de la Cámara de Diputados de la nación durante el macrismo, gracias a haberse ubicado en el tercer lugar de la boleta nacional de Facundo Manes; el exministro de Gobierno de María Eugenia Vidal, al haber encabezado una de las listas de la Primera sección, donde el macrismo ganó la pulseada. Pese a eso, en ambos sectores coinciden en que cumplieron sus objetivos políticos de manera exitosa, aunque hoy están al margen de la mesa de las decisiones de la alianza opositora.

 

Creen que su desplazamiento -o, dicho de otro modo, la no inclusión en la toma de decisiones- se debe a una organización y estrategia de campaña “poco clara”, en la que, de todos modos, crecen desde los márgenes manteniendo una identidad alejada del partido amarillo y con autonomía en las recorridas. “No somos parte de la estrategia, pero hay un esquema inicial que nos permite sumarnos a algunas recorridas del Colorado y mantener nueva agenda paralela. Todos caminamos y cada uno suma desde su lugar”, explican en el equipo de De la Torre. Quienes acompañan a Monzó coinciden con esta lectura y aseguran que “la integración confluye de manera natural”.

 

El candidato a senador provincial se muestra activo en toda su sección, fundamentalmente en San Miguel, distrito que comanda a través del intendente Jaime Méndez, y se mueve por alguno de los principales medios de comunicación al unísono de lo que pareciera ser una nueva estrategia digital en sus redes sociales, que lo muestra desestructurado y más alejado de la cantera del peronismo ortodoxo e inorgánico del que forma parte.

 

El contraste es el postulante a ocupar una banca en la Cámara de Diputados de la Nación que desactivó sus redes sociales desde la noche en la que se confirmaron los resultados de las primarias. Quienes trabajan a su lado aseguran que, de todos modos, continúa activo, aunque sin hacerlo público, y sigue en contacto diario con alguno de sus dirigentes de máxima confianza - todos ellos hombres - como Sebastián García de Luca, Marcelo Daletto y Guillermo Bardón, los encargados de sostener parte del armado en la provincia de Buenos Aires.

 

Como publicó Letra P a principios de este año, ambos dirigentes de extracción justicialista compartieron un asado a mediados de noviembre de 2020 en el que sellaron una alianza que, se estima, perdurará hasta las elecciones de 2023, en la que ambos podrían chocar en sus aspiraciones por suceder a Axel Kicillof en el sillón Dardo Rocha. La reunión se dio a instancias de una serie de encuentros en territorio bonaerense de la que también participaron dirigentes como Miguel Ángel Pichetto, Claudia RucciLuis Acuña y Jesús Cariglino, cuatro dirigentes que sí se quedaron afuera de todo. De hecho, en el relanzamiento de la campaña de Diego Santilli en Tigre varios de los presentes notaron la ausencia de último momento del extinto cacique de Malvinas Argentinas molesto por haber quedado afuera de la lista tras el escrutinio definitivo y, acaso también, por la pelea silenciosa que mantiene con Margarita Stolbizer, que lo expuso en plena campaña en una entrevista con IP Noticias