28|11|2021

El toma y daca del FdT y JxC para sacar a Diputados del freezer

16 de octubre de 2021

16 de octubre de 2021

La oposición ya no amaga con reclamar el sillón de Massa. El oficialismo aceptó acordar un temario para sesionar antes del 14-N. Pactos y el Grupo Estocolmo.

Veinte días después de un sonoro intento fallido, la Cámara de Diputados volverá a sesionar el próximo martes. Será la primera sesión presencial desde marzo de 2020. Retomará el tratamiento de los textos que no pudieron ser debatidos el 5 de octubre. Entre ellos está la ley de etiquetado frontal de alimentos, cuyo tratamiento quedó enredado en los duros tironeos entre oficialismo y oposición luego del resultado de las primarias del 12 de septiembre. Con el acuerdo que sellaron este viernes, la sesión del martes 26 será la única que se realizará antes de las elecciones del 14 de noviembre.

 

Tan espeso quedó el escenario legislativo luego de la derrota del oficialismo, que remontar esas diferencias implicó más de dos semanas de negociaciones reservadas. El primer intento para sesionar comenzó a derrumbarse cuando el Frente de Todos (FdT) decidió convocar con un temario que no consensuó con Juntos por el Cambio (JxC), cuyas autoridades decidieron no bajar al recinto para dar cuórum. Fue dentro de una ofensiva impulsada por el sector más duro del espacio para reclamar la presidencia de la Cámara de Diputados, en manos de Sergio Massasi el oficialismo pierde la primera minoría en las generales de noviembre.

 

El amague posterior a las PASO comenzó a deshilacharse con el avance de las negociaciones y ahora solo es reivindicado por los más duros del PRO, como el diputado nacional Fernando Iglesias, con acompañamiento del cineasta Juan José Campanella. Juntos agitan en las redes que un virtual acuerdo con el FdT es un nuevo Pacto de Olivos. Consideran que quienes integran el interbloque y aceptan dialogar con el oficialismo son el “Grupo de Estocolmo”. “La responsabilidad histórica de la oposición es no haber sabido oponerse al peronismo porque sufre del síndrome de Estocolmo: nunca se ha concebido como oposición sino como rueda de auxilio del peronismo y así nos ha ido”, lanzó el diputado que busca un nuevo mandato en la lista que lidera la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.

 

La candidata, junto a la fundadora de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, también amagó con pedir la presidencia del cuerpo para después del 10 de diciembre. Desde que lanzaron el reto, ninguna de las dos volvió a tomar el guante.

 

Con esa ofensiva virtualmente contenida, se aceleraron los diálogos entre el Frente de Todos y JxC para volver a sesionar. El bloque que lideran Máximo Kirchner y Cecilia Moreau decidió avanzar aquel día sin el cuórum suficiente y sus antagonistas resolvieron aprovechar esa debilidad, pero se expusieron por negarse a prestar acuerdo para cuatro normas de alto impacto social y también electoral. Junto a la ley de etiquetado también frenaron el nuevo régimen laboral y jubilatorio para trabajadoras y trabajadores de viñas, la ley para personas en situación de calle y la norma de abordaje integral de la violencia institucional.

 

Para JxC también hubo un costo adicional, porque Claudia Najul y Federico Zamarbide, que ocupan sus bancas en representación de la UCR mendocina, desconocieron la decisión de sus autoridades. Se sentaron en sus escaños para mostrar su desacuerdo ante un tironeo que hacía naufragar el régimen para vitivinícolas que había sido aprobado en el Senado con el impulso de dos representantes de Mendoza: la peronista Anabel Fernández Sagasti y el radical Julio Cobos. El exvicepresidente llegó a pedirle públicamente al jefe del interbloque, Mario Negri, que prestara el cuórum para ese texto. Lo mismo hizo el Senado de esa provincia con una declaración que le pidió a la totalidad de la representación provincial que votara también la ley de etiquetado.

 

A cambio de prestar cuórum, los titulares de los tres socios de JxC, Mario Negri (UCR), Cristian Ritondo (PRO) y Juan Manuel López (CC), exigieron aquella vez meter en el temario la ley de promoción ovina y acordar con el FdT que, "en el transcurso de las próximas dos semanas, se inicie el debate en comisiones de las leyes de boleta única, reforma de la ley de alquileres, emergencia educativa y el Presupuesto 2022 con la presencia del ministro de Economía, Martín Guzmán".

 

Cuando se lo presentaron, Kirchner lo consideró “un pliego de condiciones” y el diálogo quedó virtualmente congelado. Se retomó pocos días después, pero la convocatoria dejó en evidencia que solo quedó firme la decisión de sumar el tratamiento de la ley ovina y agregar la cesión de una serie de inmuebles del Estado Nacional a distintas provincias.

 

También llegará al recinto un proyecto de alivio fiscal ante las consecuencias de la pandemia y el nuevo régimen de protección Integral del niño, niña y adolescente con cáncer que fue consensuado entre oficialismo y oposición en la Comisión de Salud, que preside el tucumano Pablo Yedlin (FdT). Su vicepresidenta es la macrista Carmen Polledo, que prestó acuerdo para avanzar con una serie de textos de alcance sanitario. El régimen de protección para pacientes oncológicos infantiles es una muestra de esa coincidencia que, para algunos observadores, ayudó a acercar posiciones en medio de los tironeos posteriores a la sesión fallida.

 

También será tratada la autorización de entradas de tropas extranjeras al país y la salida de cuadros militares argentinos al exterior para participar en los ejercicios conjuntos.

 

Los demás planteos de JxC no prosperaron en la negociación. El conglomerado había exigido un plan de trabajo de la Comisión de Presupuesto para avanzar con el proyecto del Presupuesto 2022, pero al cierre de esta nota no hubo precisiones. Algunas fuentes consultadas del oficialismo sostuvieron que habrían señales de trabajo luego de la sesión del martes, pero en JxC consideran que no habrá avances hasta después de las elecciones “porque el oficialismo no se pone de acuerdo sobre los temas más importantes" del texto que lleva la firma de Guzmán.

 

Antes de la sesión fallida, el FdT tenía un cronograma de trabajo con la visita de distintos funcionarios y funcionarias del área económica para defender el plan de cuentas nacionales para el año próximo. A un mes de las elecciones, en el bloque oficialista no pierden de vista que la comparecencia de representantes del Palacio de Hacienda podría ser aprovechada por la oposición, cuya dirigencia está deseosa de exponerlos en medio de la campaña. Una razón de más, dicen, para correr los tiempos todo lo posible para después del 14-N.