30|6|2022

Gill salta a la cancha en el partido por la sucesión de Schiaretti

30 de abril de 2022

30 de abril de 2022

Con la camiseta de la unidad, camina la provincia y cuenta los votos que le faltan al PJ para que haya 2023. Paredes con intendentes y juego por las dos bandas.

CÓRDOBA (Corresponsalía) Tras su paso en la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, Martín Gill vuelve a la carga para ubicarse entre los nombres que buscan su lugar en la mesa que discute la sucesión del gobernador Juan Schiaretti. La intención del intendente de Villa María es hacerlo por el sendero del peronismo cordobés, y para eso camina el territorio provincial del mismo modo en que lo había hecho en su paso por la cartera que conduce Gabriel Katopodis.

 

“Martín es el único garante real de la diversidad en el peronismo cordobés”, señalan en su entorno, que lo acompaña de modo permanente en sus viajes por el interior, desde donde “lo siguen invitando y reconociendo como referente del gobierno nacional en la provincia”.

 

Gill es poseedor de un perfil conciliador que busca convertirse en pieza de unidad y que se intensificó luego de las elecciones legislativas, cuando ya había intentado ser el candidato que construyera los puentes que hoy parecen dinamitados. El principal problema que tiene el villamariense es el tono cada vez más confrontativo asumido por Schiaretti, pero que semanas atrás tuvo una especie de tregua durante la interna del PJ provincial, que logró la unidad para la interna justicialista que fortaleció el poderío político del gobernador en toda la provincia. Solo la victoria del sector que conduce Carlos Caserio en el departamento Punilla truncó los intentos de hegemonía de la lista oficialista.

 

Graglia, intendente de Villa Nueva, Gill y Schiaretti en la primera foto conjunta excandidatos del FdT y el gobernador tras las legislativas

Este viernes, durante la visita del Presidente Alberto Fernández a Córdoba, Gill encabezó un encuentro con 115 intendentes y jefes comunales de diferentes localidades de la provincia. Durante el encuentro, convocó a sus pares a construir un escenario 2023 en el que Frente de Todos (FdT) sea protagonista en el desafío de “volver a crecer, desde la gestión”.

 

“En estos dos años y medio, el gobierno de Alberto Fernández ha vuelto a poner al federalismo en el centro. Formamos parte de una provincia que muchas veces reclama federalismo, y a la vuelta construye políticas centralistas que no advierten las necesidades y realidades de cada uno de nuestros espacios", dijo en clave de quien convoca al diálogo, pero levanta sus banderas.

 

Gill y Fernández encabezaron la cumbre intendentista en la sede cordobesa de Camioneros

En la previa, el villamariense se había sumado a la comitiva que recorrió los trabajos en la planta de Bajo Grande, una de las obras más importantes que había r-impulsado durante su gestión en Obras Públicas. Gill se ampara en ese  camino recorrido en el que intendentes e intendentas lo invitan semanalmente a cortar cintas de obras que se pusieron en marcha durante su tiempo en el gabinete nacional y que con el paso del tiempo van completándose en todo el territorio provincial.

 

Esa realidad abre un camino en el que no son pocas las jefaturas políticas del interior que están dispuestas a manifestarse a favor de su participación en la “mesa en la que se tomen las decisiones” de cara a 2023. “No puede ser que una sola persona sea la que define el camino hacia la elección. Martín cuenta con la experiencia suficiente y el caudal político como para discutir la estrategia del peronismo de Córdoba para el proceso que se viene”, definen a su alrededor, donde anticipan una serie de movimientos que, por el momento, no contempla la ruptura del bloque de intendentes en el seno de la Mesa Provincia-Municipios. De todos modos, adelantan una serie de encuentros, manifestaciones públicas y documentos que buscarán sostener a Gill “en carrera”.

 

La intención primera no es “romper”, avisan, sino sostener el espacio de diálogo para poder entretejer una estrategia hacia adentro del peronismo de Córdoba. Gill siempre se consideró “dentro” del PJ y las veces que la coyuntura lo ubicó en veredas distintas fue fruto de una serie de movimientos que excedieron su propia voluntad. El plan actual es una continuidad de la estrategia que busque garantizar la unidad del peronismo y sumar a actores locales que quedaron excluidos de los últimos armados del schiarettismo.

 

“En la elección provincial de 2019, Martín supo distinguir entre lo que representaba Hacemos por Córdoba y lo que significaban los candidatos de Juntos por el Cambio (Mario Negri y Ramón Mestre). En las presidenciales, apoyó al FdT porque entendió la diferencia que había entre Alberto Fernández y Mauricio Macri, y en 2021 fue uno de los únicos que desde el principio hasta el fin insistió con la necesidad de alcanzar una unidad que finalmente no se puedo lograr”, detalla un funcionario de diálogo habitual con el intendente. A un año de las elecciones provinciales, la apuesta por un armado amplio seguirá siendo la principal obsesión del villamariense.

 

Gill se sumó a la comitiva oficial que este viernes recorrió obras en la planta de Bajo Grande

Con el operativo clamor que busca instalar al intendente de Córdoba, Martín Llaryora, como el candidato definitivo a la gobernación por parte del schiarettismo, Gill no descarta la posibilidad de una interna ni tampoco que las relaciones rotas no puedan reconstruirse. Sin embargo, esta opción no es la que más le seduce. En iguales condiciones, la vicegobernación también es un plato que aparece en el menú.

 

Con todo, no es la única figura que apunta a hacer pesar su poder para imponerse como aspirante a integrar la fórmula. Junto con él, referentes como el intendente de Río Cuarto, Juan Manuel Llamosas, el vicegobernador Manuel Calvo, o las legisladoras nacionales Alejandra Vigo y Natalia De la Sota también son de la partida en los movimientos que la mesa del peronismo provincial analiza minuciosamente de cara al año próximo. A diferencia del resto, el villamariense sabe que tiene una carta a su favor: servir de puente para la llegada de votos que HxC no cuenta como propios y que en los últimos procesos electorales sumaron a la cosecha del FdT. Esos votos, en una elección que se prevé pareja, “pueden ser definitivos”, aseguran en su entorno.