19|10|2021

El Círculo Rojo vota con la mira en 2023 mientras forja su candidato

08 de septiembre de 2021

08 de septiembre de 2021

"El establishment ya decidió que Rodríguez Larreta sea presidente", provocó Gerardo Morales. Consensos, apuestas cruzadas y puentes con el oficialismo.

El Círculo Rojo llega a las PASO con una mezcla de desencanto y apatía, por un lado, y reposicionamiento hacia 2023, por otro. Las primarias pintarán a los empresarios una paleta de colores más o menos definida de qué pueden esperar para los próximos dos años. Por una parte, con qué músculo emergerá de las urnas la coalición gobernante: no solo el presidente, Alberto Fernández, sino también sus posibles sucesores. Por la otra, qué tan sólido es el liderazgo al que el establishment apuesta cada vez menos veladamente: el de Horacio Rodríguez Larreta.

 

El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, es quien más abiertamente enfrenta al jefe de Gobierno porteño en la interna de Juntos por el Cambio. En una entrevista con radio Milenium, blanqueó lo que es algo que nadie grita ni niega. "El establishment ya ha tomado la decisión y quiere que Larreta sea el próximo presidente", dijo el radical. "Como siempre, el establishment se equivoca", provocó. "El establishment siempre lo bancó a él", confirma un dirigente industrial que apoyó al Gobierno con algunas proclamas y ahora se confiesa desencantado.

 

Un importante empresario que disfruta del boom de la construcción y acompaña al oficialismo lo interpreta así: "Los empresarios cayeron en la grieta, como todo el país. Mauricio Macri fue un desastre y lo votaron igual, porque el odio y el amor son más fuertes que la razón". Es una visión que comparten hombres y mujeres de negocios que destacan la reactivación económica ligada a la industria y a la construcción -algo que tarda en notarse en los bolsillos- y la comparan con las pérdidas que sufrieron durante la gestión de Cambiemos. El antiperonismo, evalúan desde este lado, lleva a poderosos empresarios a apoyar a la oposición en sentido amplio. Mencionan a Ledesma, con ejecutivos que agitaron desde IDEA durante la primavera macrista.

 

En sentido estricto, Rodríguez Larreta es el preferido y tiene la banca de los medios. El jefe de Gobierno comenzó a devolver ese favoritismo. "Claramente hay que ir de la indemnización a un seguro, como sucede en el gremio de la construcción", dijo este martes en América TV. "Es mejor incluso para el trabajador. Porque hoy nadie contrata en el país con este sistema y hay millones de trabajadores sin trabajo", argumentó. La reforma laboral que, entre otras cosas, reemplace la indemnización por despido por un seguro es un viejo anhelo de los empresarios. Paradójicamente, su principal impulsor es Teddy Karagozian, el textil que cada vez que puede se pelea con el macrismo y explicita su apoyo a Fernández.

 

También Facundo Manes aparece como una figura digerible para el Círculo Rojo, aunque aun le asignan un rol secundario. El neurocientífico tejió fuertes vínculos con Eduardo Eurnekian, Martín Cabrales y tantos otros que apoyan financieramente a través de la fundación INECO o acercan vínculos para el emergente de la UCR. 

 

Cabrales, en diálogo con Letra P, lo dijo así: "Veo un liderazgo fuerte de Rodríguez Larreta. Se viene preparando, y mucho. También hay figuras nuevas, como Facundo, que genera un movimiento incipiente que hay que ver como continúa". El empresario del café destaca también a referentes del oficialismo. "Sergio Massa y Máximo Kirchner también. Es bueno que hay alternancia y alternativas, es gente que no insulta ni judicializa la política", consideró.

 

¿Y Paolo Rocca? El CEO de Techint reapareció en el acto del Día de la Industria para bancar a dos de sus protegidos, Daniel Funes de Rioja y el dueño de Cerámica Alberdi, Martín Rappallini. Destacó el buen desempeño de sus negocios, apalancados por la fuerte recuperación de las fábricas de línea blanca y el sector automotriz y por Vaca Muerta. Y pidió generar condiciones para "crear empleo privado": negociar con el FMI, bajar la brecha cambiaria y contener la inflación. El oficialismo ve a Rocca con desconfianza y lo señalan detrás del tono crítico de cada intervención de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) o de la UIA de Funes de Rioja, aunque sus empresas participan de los distintos programas del Gobierno para controlar precios y Tecpetrol disfruta del reverdecer de Vaca Muerta gracias a los subsidios a la producción de gas. "Está contento, sus empresas van como nunca", dice un gran empresario que comparte charlas y negocios con el hombre de la T. No menciona entre sus alegrías el sobreseimiento en la causa Cuadernos, aunque no habría que descartarlo.

 

Del lado del oficialismo, la apatía de Hugo Sigman, el mandamás del Grupo Insud que acercó al sector farmacéutico -aún presente "como nunca", según un hombre del Gobierno- y a otros empresarios a Fernández en la campaña de 2019, contrasta con la vigencia de Roberto Urquía. El dueño de Aceitera General Deheza (AGD), principal aportante de la campaña del actual Presidente, visitó la Casa Rosada a fines de agosto con el senador Carlos Caserio. Marcelo Mindlin afinó la relación con la Nación y se mostró con el gobernador Axel Kicillof, ya liberado de la regulada Edenor y enfocado en Vaca Muerta.

 

Hay lazos más subterráneos con el Círculo Rojo. A los vínculos aceitados de Sergio Massa se suman cenas del ministro de Economía, Martín Guzmán, con el empresariados. Hace unos días, el negociador de la deuda comió con Alfredo Coto, Marcelo Figueiras (Richmond) y otros grandes empresarios. En esos intercambios, el establishment coincide con la búsqueda de un acuerdo con el FMI y pide una reducción más rápida del déficit fiscal. El ministro tiende puentes, como hacen también Máximo Kirchner y el ministro del Interior, Eduardo de Pedro.