14|6|2021

El Círculo Rojo se resetea: el ranking de halcones y palomas, sector por sector

10 de junio de 2021

10 de junio de 2021

El agro, la industria y el comercio levantan la voz. Los bancos y la construcción reclaman en privado. Al capitalismo fordista de Todos le faltan los fierros.

El frente empresario se reacomoda. La formalización de Daniel Funes de Rioja como presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) fue más accidentada de lo que la confección de una lista de unidad preveía, pero esas tensiones internas blanquearon la avanzada de las grandes empresas, con Techint a la cabeza, en busca de una central fabril más crítica hacia el Gobierno. Antes, Nicolás Pino desplazó a Daniel Pelegrina de la silla de mando de la Sociedad Rural, promovido, entre otros, por el exministro y secretario de Agricultura de Mauricio Macri, Luis Miguel Etchevehere.

 

Todos estos movimientos se dan mientras la Cámara Argentina de Comercio (CAC) manifiesta de manera continua el descontento del retail con las medidas de confinamiento y control de precios, la Cámara de la Construcción milita el por ahora módico blanqueo de pesos para ladrillos y los bancos buscan, en silencio, alguna mejora en su rentabilidad.

 

Las cámaras sectoriales se realinean en función de sus intereses e internas. Esta especie de ranking de quejas sorprenderá: los planteos más vehementes llegan desde la producción y el comercio y no de los bancos. Como si al capitalismo fordista con el que sueña Alberto Fernández le faltara el aval de los fierros.

 

Puesto 1, el agro

No en vano, el Gobierno ve en la Mesa de Enlace a un actor de la oposición política y no a una representación gremial empresaria. La desconfianza cruzada desde el día 1 decantó en un enfrentamiento cotidiano, con el cierre de las exportaciones de carne como capítulo actual. El Ejecutivo vio en la renovación de autoridades de la Sociedad Rural un avance del macrismo más explícito, aunque tampoco depositaba expectativas en Pelegrina. Pino y su vicepresidente, Marcos Pereda, tuvieron este martes la primera reunión con integrantes del Ejecutivo. Los recibió el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Fue, dicen desde ambos lados, una especie de presentación de credenciales, con el bloqueo al comercio exterior vigente y el largo lock out de hacienda todavía fresco. 

 

En paralelo, distintos exponentes del heterogéneo Consejo Agroindustrial remarcan su desencanto por la falta de avances en el proyecto de ley para promover exportaciones e inversiones. Remarcaron sin vueltas que las trabas a los despachos de carne van en sentido contrario. La ficha a la que apostaba el Gobierno para diluir a la Mesa de Enlace también necesita algún gesto.

 

Puesto 2, el comercio

La Cámara Argentina de Comercio (CAC) levantó la voz desde la asunción de Natalio Mario Grinman a la presidencia, a fin de año. Responde a una realidad concreta de caída de ventas y los cierres que todavía soportan varios sectores del retail. Los reclamos parecen tensionados entre dos visiones: la necesidad de una mayor ayuda estatal y la convicción de que todo peso emitido para los bolsillos (y las ventas) y el pago de salarios (Repro) decantará en más inflación. "No tenemos un perfil crítico. No somos una cámara oficialista, pero tampoco opositora. No nos interesa el color del gobierno, sino las acciones", dijo Grinman a Letra P

 

El reclamo de Grinman es como un grito a la dirigencia política: "El Gobierno no tiene a la Reserva Federal, que tira dos o tres billones de dólares y no pasa nada. Acá, cada vez que se emite, hay inflación. Todos los gobiernos se equivocaron. Ahora les decimos: si no nos pueden ayudar con plata, ayúdennos bajando la tensión social. No se lo pedimos solo al Gobierno, también a la oposición. Y al Gobierno le decimos que hay sectores que no pueden abrir, como los shoppings, pero ustedes permiten manifestaciones masivas en el país y tampoco nos protegen de algunos sindicatos con actitudes patoteras que bloquean empresas y no nos dejan trabajar. Ayúdennos cumpliendo las leyes", sostuvo. "Hoy en Argentina no hay clima de negocios, no hay seguridad jurídica. ¿Qué inversiones van a venir, quién va a invertir en un país que desprecia a los empresarios?", agregó el dirigente empresario.

 

Puesto 3, la industria

Los roces entre la nueva conducción de la UIA y el Gobierno ya comenzaron. El extitular de la entidad fabril y actual presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), José de Mendiguren, blanqueó el malestar del sector alineado con el Ejecutivo con Funes de Rioja y compañía. Sin vueltas, el "Vasco" bramó en los medios lo que algunos colegas decían en privado: que Techint impulsó al abogado laboralista para tener un control de la central y orientarla hacia la crítica. A De Mendiguren lo refutan desde el otro rincón: dicen que nunca estuvo proscripto y que seguirá en la Junta Directiva, como en los últimos seis años. La pelea, de todos modos, marcará la disputa interna del sector productivo que era el emblema de la concertación entre empresas, gremios y Estado que pensaba Fernández.

 

Hubo otra reacción, más silenciosa pero contundente. En su primera aparición como presidente, Funes de Rioja pidió evitar el default con el FMI y el Club de París y adelantó una reunión con el titular del Banco Central, Miguel Pesce, para el miércoles. Ese encuentro no sucedió. Fue un tirón de orejas que partió de una de las dependencias del oficialismo: contactos para hablar de exportaciones y fierros, sí; para discutir sobre el modelo económico, no.

 

En Desarrollo Productivo, en tanto, prometen que mantendrán un vínculo cotidiano con la nueva conducción de la UIA, aunque sugieren que hubieran preferido a un industrial en el puesto que ahora ocupa el abogado corporativo. Y se aferran a los datos del Indec: repiten que en el primer cuatrimestre de 2021, la industria creció 5% respecto de los mismos cuatro meses de 2019.

 

Puesto 4, la banca

Los contactos entre las tres cámaras que agrupan a los bancos (ABA, de extranjeros; Adeba, de capitales nacionales; y Abappra, públicos y corporativos) y el funcionariado son permanentes, focalizados en la gestión y, sobre todo, poco mediáticos. Las cámaras de bancos no levantan la voz y reconocen que tienen buen nivel de entendimiento con Pesce.

 

Hay, sí, una preocupación generalizada por la macro: la necesidad de acordar con los acreedores y controlar la inflación con políticas fiscales y monetarias es parte del consenso empresario. A partir de allí, los reclamos sectoriales se canalizan en voz baja. Los bancos pierden rentabilidad porque los plazos fijos tienen tasas mínimas y los préstamos al sector productivo y a personas urgidas de efectivo tienen topes de entre 0 y 24%. Pero como la demanda de esos préstamos no es alta y hay liquidez de sobra en el sistema gracias al cepo cambiario, la banca "aguanta". Las utilidades cayeron y están hoy unos ocho puntos por debajo de los promedios de la región, pero en este contexto de crisis no dejaron de ganar plata (aunque menos).

 

Puesto 5, la construcción

Iván Szczech, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), mantiene vínculos fluidos con distintos despachos oficiales. El dirigente todavía impulsa el blanqueo de pesos para construir, que no tuvo el nivel de aceptación esperado. En la Cámara ya mencionan reuniones con Sergio Massa y Cristian Ritondo en el Congreso para estirar los plazos de la ley que buscó convertir dólares sin declarar en ladrillos.