17|11|2021

Guzmán subió la vara ante el Círculo Rojo y va por un rebote del PBI del 8%

26 de agosto de 2021

26 de agosto de 2021

El Gobierno hace foco en la recuperación ante un establishment que mira al Fondo y le teme a la inflación. El ministro habló de una reactivación "sostenida".

Con un mensaje corto, grabado y con un misil teledirigido, el ministro de Economía, Martín Guzmán, usó la platea virtual del Consejo de las Américas para decirle al Círculo Rojo que la reactivación es "sostenida" y que la economía rebotará al menos 8% en 2021. Fue el corolario de un discurso más o menos armónico del Gobierno ante el establishment, focalizado en el rebote y en el augurio de que sea el inicio de un periodo de crecimiento más largo.

 

"Hemos recientemente actualizado nuestras proyecciones de crecimiento económico, en particular del crecimiento del Producto Bruto Interno, de 7% para el el año 2021 a 8%", dijo Guzmán en el evento organizado por la Cámara Argentina de Comercio y Americas Society. Reflotó una proyección que el Gobierno tenía hace meses y que el rebrote de casos de coronavirus de abril y mayo puso en la heladera: el 7% de recuperación quedaba corto y que el PBI podía rebotar hasta 9 por ciento este año, tal como contó Letra P a fines de marzo.

 

Sin definiciones hacia adelante sobre la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) -solo recordó la "responsabilidad compartida" entre deudores y acreedores para negociar-, el ministro utilizó sus minutos ante la crema empresaria para reforzar, con datos, la reactivación que vislumbra el Gobierno. "La situación macroeconómica se torna mes a mes más robusta", dijo el funcionario. "Argentina vive un proceso sólido de recuperación económica con características heterogéneas, pero con una clara proyección de crecimiento", siguió. No se detuvo en la inflación, el principal problema de la economía en la percepción del Gobierno y de los empresarios.

 

Guzmán -que también disertaba con gremios e industriales, como el resto del gabinete económico, en el Primer Congreso Producción y Trabajo, en el Museo del Bicentenario- cerró un mensaje sobre el que también hicieron hincapié el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el canciller, Felipe Solá, y el presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce. Sin posibilidad de preguntas, los discursos tuvieron nulo espacio para el rebote empresario, pero estuvieron alineados en el escenario de recuperación previsto para 2022.

 

"Argentina lleva 12 meses consecutivos de creación de empleo industrial y tiene una tasa de inversión que en el primer trimestre de 2021 llegó al 14%", dijo Cafiero. "El país tiene hoy una sostenida reactivación económica, que es heterogénea, y damos cuenta de que todavía todas las actividades no están funcionando del mismo modo. Sin embargo, el Indec indica que los de los 16 sectores que releva, 13 ya están con recuperación sostenida de la actividad", añadió. Asimismo, sostuvo que esto "se debe volcar con los consensos políticos necesarios" para que la reactivación sea "distribuida de un modo equitativo para que se genere más empleo y más oportunidades".

 

Pesce, en tanto, recordó que el cepo cambiario podría flexibilizarse a medida que crezcan las exportaciones y, por lo tanto, la disponibilidad de divisas. Y finalizó con una definición sobre las causas de la inflación que inquietó a un establishment que ve en la emisión monetaria el meollo del problema. Primero, la relacionó con la falta de un mercado de capitales doméstico que pueda canalizar el ahorro, para que este no presione sobre el dólar. Y agregó: "La inflación tiene una causalidad múltiple. Hay situaciones donde la oferta no responde a la demanda. En el último tiempo, vimos una recomposición de márgenes de empresas industriales, que aumentaron sus precios en el orden del 80 o 90 por ciento anual. También sufrimos, como todo el mundo, las consecuencias de la pospandemia y el aumento del precio de los alimentos y del petróleo".

 

En la misma línea, aseguró que el Banco Central tiene espaldas para seguir sosteniendo el precio del dólar. "El aporte que ha hecho el Banco Central al ralentizar el tipo de cambio para evitar expectativas inflacionarias puede sostenerse sin afectar la competitividad", sostuvo.

 

Por su parte, Solá apuntó a los sectores estratégicos para recibir inversiones y acudió al buen feeling con el presidente Joe Biden. “Tenemos una nueva relación con Estados Unidos, somos admiradores concretos del discurso que el presidente Biden", que "denunció la financiarización del mundo como un elemento absolutamente negativo y llegó a decir que ‘no se hizo Estados Unidos con Wall Street; se hizo con los trabajadores, los sindicatos y la clase media’”.

 

El presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Natalio Mario Grinman, sostuvo que “la consolidación macroeconómica, con una baja paulatina y sostenida del déficit fiscal, y la reducción del ‘costo argentino’ son dos tareas de primer orden” para "generar un clima de negocios".  Y agregó: "Necesitamos de la concurrencia de los capitales locales y del mundo”.