Myrian Prunotto sortea internas y ata su suerte a Martín Llaryora
La vicegobernadora sutura desconfianzas con el apoyo del gobernador. Soldada suya, entiende que puede ser clave para la proyección del Partido Cordobés.
Martín Llaryora y Myrian Prunotto en el acto de cierre de campaña de Daniel Passerini
La vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto, da por superado los roces por la renovación de autoridades en el Ente Intermunicipal de Gestión Metropolitana. Días después de las manifestaciones de enojo por lo que interpretó como un avasallamiento por parte de alfiles de Daniel Passerini, siente que logró lo que deseaba: retener el control del organismo. Si bien la presidencia del organismo quedó en manos de Rodrigo Fernández, escudero del intendente capitalino, la vicegobernadora logró ubicar al director operativo, Rubén García Peyrano, exsecretario de su gestión como intendenta de Juárez Celman.
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Orgullo aparte, la dirigente radical sabe de la importancia de su continuidad en la administración del Ente, organismo clave para la construcción política en la zona de mayor desarrollo de las últimas décadas en la provincia. Esa es, también, una de las ventanillas de negociación con intendentes de variada filiación, a quienes, por sí o por interpósitos, ofrecer el voucher para sumarse al Partido Cordobés que a ella misma le acercaran Juan Schiaretti y Martín Llaryora un año atrás.
Ante tal panorama, que ya incluye el plan de severo ajuste que impulsa el gobierno nacional de Javier Milei,el nuevo mandatario cordobés valora los aportes de sus nuevos aliados, en una primera etapa de su administración que se presenta más compleja de lo esperado.
Coto
Desde la proposición misma, cursada ya a fines del pasado año por el exgobernador Schiaretti, la integración de Prunotto al Partido Cordobés ha atravesado controversias varias. Algunas, de vieja raigambre, la enfrentaron con correligionarios. Varios entendieron su decisión de sumarse al oficialismo coincidiendo en su descripción de un radicalismo carente de hambre por el poder. Otras referencias, la acusaron de transfuguismo y promovieron su desafiliación de la UCR.
Autodesafiliado antes de que la UCR abriera un proceso en su contra, el exlegislador radical conserva contactos de años de trajín. En sus primeros pasos como funcionario ministerial, organizó un encuentro con el propio Llaryora, lo que despertó enojos de propios y ajenos. Entre ellos, el mismísimo Foro de Intendentes Radicales, con cuya nueva conducción pudo finalmente sentarse en la semana que culmina, siempre bajo guía de Calvo.
La exintendenta de Juárez Celman había movido ya unas fichas allí, reuniéndose con una de las referencias del espacio, Guillermo Ristorto, intendente de Pampayasta Sud.
Claro está, la búsqueda de nombres, amén de tributar al nuevo espacio, permite a cada uno de los extrapartidarios conformar una tropa propia de cara a un futuro donde las identidades partidarias parecen más desdibujadas aún. La propia Prunotto ya cuenta con nombres que recorren el este provincial, como Leticia Alloco, intendenta de Silvio Pellico; Carolina Jara, de Ballesteros Sud; y Maciel Balduzzi, jefe comunal de Costa Sacate.
A todos ellos, confían desde su entorno, la vicegobernadora los ha interpelado desde su actual posición de número dos en el gobierno provincial, no ya como exiliada de un radicalismo inapetente.
Su proyecto
Aunque resta trascendencia a las internas, constitutivas de la formación política al fin, Prunotto siente la confianza que le depositara Llaryora. Tanto, que asegura que su futuro político está atado a lo que él decida.
Tuve el honor de presidir la ceremonia en la cual asumieron las autoridades de la nueva cúpula de la Policía de la Provincia. pic.twitter.com/nZRKvz8S2x
“El proyecto de Myrian es Llaryora. Ella hace lo que le pida Martín. Hoy ocupa la vicegobernación, pero mañana puede ser otra tarea”, dice una voz cercana a la líder de los Radicales Auténticos.
La misma fuente remarca que tal pretensión contrasta con la de otros dirigentes que ya imaginan un futuro sin el gobernador como referente obligado. “Myrian no es rival. Es una tromba, pero no disputa su sucesión”, subraya.
Por esa delgada línea caminan decenas de extrapartidarios ya. Delante de todos, primera equilibrista entre tantos desconfiados, Prunotto asegura que nunca pierde el norte que le marca Llaryora. Aún si este no apareciese tan nítido.