LA ROSCA EN EL CONGRESO

Los votos para el aborto 2020: ¿qué puede cambiar respecto de 2018?

En Diputados, el ala verde dice que el proyecto tiene respaldo suficiente. El Senado, otra vez un enigma. Los bloques, según pasan los años. Massa, con todes.

 

Faltan 25 días para la finalización del período de sesiones ordinarias y sólo dos semanas para producir un dictamen y los interrogantes se multiplicaron en las últimas horas por la reunión que mantuvo el titular de la Cámara baja, Sergio Massa, con representantes de los sectores que reclaman la urgente sanción de una norma que legalice el aborto y quienes resisten cualquier cambio con el activo apoyo de las iglesias católica y evangélicas. 

 

Si el Ejecutivo manda el texto antes del 30 de noviembre o durante una posible extensión del período ordinario hasta el 12 de diciembre, pasará por las comisiones de Legislación General, Legislación Penal, Salud y Mujeres y Diversidad de Diputados. Las cuatro son conducidas por representantes del Frente de Todos: Cecilia Moreau, Carolina Gaillard, Pablo Yedlin y Mónica Macha. Las tres diputadas y el diputado tendrán un rol clave para ordenar el ritmo de trabajo del trámite en esos comités. Hay quienes temen que ese giro dilate los tiempos, pero en el oficialismo confían en dos piezas clave: el impulso que implicará dentro del Frente de Todos que el proyecto sea enviado por el Presidente y el debate de 2018, cuando el tema fue discutido por primera vez en el recinto luego de un extenso trabajo de consultas a especialistas y exposiciones de distintos sectores que será la base del debate que se avecina. 

 

Celeste. Massa recibió a organizaciones anti aborto.

 

 

Ese proceso, conducido pacientemente por legisladoras y legisladores del oficialismo y la oposición, originó la histórica votación del 14 de junio de 2018, cuando el proyecto fue aprobado por 129 votos positivos y 125 negativos, con una acumulación de voluntades que atravesó en forma transversal al peronismo y al interbloque de Cambiemos. La votación fue acompañada por una multitud que reclamaba la aprobación del texto y en la tarde del 8 de agosto volvió a colmar la Plaza de los Dos Congresos para exigir que el Senado lo transformara en ley. En la madrugada del 9, la Cámara de las provincias lo frenó con una votación de 38 voluntades en contra y 31 afirmativas que aportaron una foto certera del escarpado camino que volverá a transitar el proyecto que prepara la Casa Rosada. En el entorno más cercano a Alberto Fernández, conviven funcionarias y funcionarios "verdes", como la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, y un "celeste", como el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz

 

 

 

Hasta que Fernández no le ponga la firma al texto e ingrese a la Cámara baja, no habrá un recorte certero de la correlación de fuerzas.  Tanto "verdes" como "celestes" buscan aprender de las experiencias de 2018 y redoblan sus cabildeos en medio de crecientes incógnitas. Sin embargo, este jueves la diputada del PRO, Silvia Lospenatto, se pronunció al respecto luego de la reunión que mantuvo con Massa y evidenció la densidad de las cartas que están en juego. 

 

 

 

"Creemos que contamos con los votos en ambas cámaras para aprobarlo y lo que es determinante respecto a la experiencia anterior es la voluntad del Presidente y el compromiso general que tiene el Gobierno, como el ministro de Salud, Ginés González García, de tratar este tema como lo que és: un tema de salud pública", dijo la diputada, una de las principales referentes del sector "verde" dentro del interbloque de Juntos por el Cambio.

 

También destacó "el compromiso que tiene la vicepresidenta de la Nación (Cristina Fernández de Kirchner), que ya lo ha expresado y se ha manifestado a favor; por eso, creo que tenemos un número suficiente para que pueda ser aprobado este año", se entusiasmó la vicepresidenta de la comisión de Mujeres y Diversidades a los medios acreditados en Diputados. Lo hizo luego de la ronda de reuniones que encabezó Massa con las impulsoras de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito y las agrupaciones "celestes" de la "Mesa de Enlace Provida".

 

 

 

El conglomerado que comparten macristas, radicales y lilitos cuenta con 115 voluntades bajo las riendas del cordobés Mario Negri (UCR). Ante las consultas de Letra P, fuentes de los tres partidos del interbloque pronostican un posible voto en contra de todos los integrantes de la Coalición Cívica, en una reacción idéntica a la que adoptaron en 2018. Tanto en la UCR como el PRO aguardan posiciones divididas, pero en el espacio amarillo que conduce Cristian Ritondo existe por primera vez un "subbloque" integrado por diputadas y diputados que se identifican con las iglesias evangélicas y, como anticipó este portal, trabajan desde principios de año para sumar posiciones "celestes". 

 

En la actualidad, el PRO tiene 53 escaños. En 2018, contaba con 55 y la votación de junio de 2018 significó 17 votos a favor y 38 en contra. El bloque radical está integrado por 46 miembros y hace dos años contaba con 40, pero una leve mayoría inclinó la balanza para aprobar el texto: 24 votaron a favor y 16 en contra. Esa base aritmética es el punto de partida de las proyecciones ante una eventual votación durante lo que resta del año, con un saldo que respaldaría una nueva iniciativa. 

 

 

 

El bloque del Frente de Todos cuenta con 119 escaños y la foto de 2018 habla de otra composición que ahora también será puesta a prueba. El espacio del entonces Frente para la Victoria tenía 64 miembros: 54 se inclinaron a favor y diez, en contra, pero los rechazos incluyeron la negativa de otros bloques del peronismo, como los diez del bloque Justicialista y la decena que pertenecía al lavagnismo. Una parte de esas tribus integra el FdT, pero otra no y ya tiene un historial de posiciones en contra la legalización del aborto, como es el caso del Frente de la Concordia Misionero, que ahora tiene cuatro miembros, pero en 2018 contaba con tres que votaron en contra. 

 

 

 

Pero, más allá de las similitudes y diferencias con la última votación en la Cámara baja, el centro de la atención está puesto en el Senado, donde el Frente de Todos cuenta con 41 votos y Juntos por el Cambio controla 29 junto a fuerzas provinciales. Dentro del conglomerado oficialista, no sólo tiene peso la voz de la vicepresidenta, sino también de gobernadores, obispos católicos y pastores evangélicos que ya hicieron valer su fuerza en el rechazo de agosto de 2018.

 

Ahora, es el terreno más tenso y a la vez reservado ante una eventual votación, porque el hilo que podría hacer la diferencia dependería de negociaciones que comenzarán cuando Diputados confirme que existe una segunda oportunidad histórica para evitar que se realicen entre 370.000 y 520.000 abortos clandestinos por año, con más de un 10% de esos casos que terminan hospitalizados por complicaciones médicas. 
 

 

Javier Milei.
El gobernador Maximiliano Pullaro junto al ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini (izq.), el secretario de Desarrollo Industrial, Guillermo Beccani en la reunión con mineras. 

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