El peronismo en las provincias celebró el final de la interna del PJ. El plan y los operadores para el armado federal. MDF, sí; axelismo no. Efecto Mundial.
Cierta impaciencia invade el ánimo de dirigentes del peronismo del interior que, desde hace meses, quieren lanzarse al armado territorial de la candidatura presidencial de Axel Kicillof. Están a la espera de que el equipo del gobernador agite la señal de largada. El proceso viene demorado, pero se activará en breve, ya resuelta la interna del Partido Justicialista (PJ) bonaerense.
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El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, atajó varios pedidos de activación durante los últimos meses. Antes que la construcción nacional, dijo, en la línea de tiempo figuraba la necesidad de quedarse con la conducción del peronismo bonaerense. Los mandatarios de otras provincias siguieron el proceso con atención.
“Tiene que ser gobernador y jefe”, repetía uno de los caciques provinciales que ahora forma parte del grupo de los seis que se plantaron como oposición dura a Javier Milei. En ese espacio se cuentan Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Elías Suárez (Santiago del Estero) y el propio Kicillof. Ya trabajan aceitan su dinámica como bloque, con reuniones presenciales y virtuales.
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Ricardo Quintela, GIldo Insfrán, Sergio Ziliotto y Axel Kicillof, los cuatro gobernadores peronistas de la liguilla anti-Milei.
“Te miden el aceite”, admite un hombre que trabaja en la provincia de Buenos Aires cerca del gobernador sobre las expectativas de los demás caciques provinciales. En rigor, los mandatarios querían ver si Kicillof podía volver a plantarse frente a Cristina Fernández de Kirchner yMáximo Kirchner. A su manera, dicen, lo hizo, aunque a algunos no les gustó que fuera el diputado quien propusiera a Kicillof para la conducción. Con todo, no hubo "vidrios rotos” y se selló la unidad, aunque nadie pueda ocultar que la guerra subterránea sigue.
“Carli (Bianco) nos pidió que aguantáramos hasta que resolvieran lo de Buenos Aires. Dijo que después empezaban con el armado nacional. Ahora tenemos que arrancar”, apunta un dirigente de uno de los distritos más grande del país, que está en contacto permanente con La Plata.
Los armadores para las provincias
“¿Con quién preferís hablar?”, le preguntó Kicillof el año pasado a un referente del Norte del país que lo visitó para hablar de su candidatura. El gobernador puso sobre la mesa tres opciones, Bianco, el ministro para el Desarrollo de la Comunidad, Andrés Cuervo Larroque, y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis.
Los tres están al frente del armado territorial para el proyecto nacional. Dado su currículum, Katopodis y Larroque tienen relaciones más aceitadas con muchos dirigentes, pero todos saben que Bianco es “los ojos de Axel”. No hay forma de saltearlo, aunque algunos quisieran.
A ese grupo se suman otros dirigentes que se vinculan con el área de su competencia en diferentes provincias. El exministro y exdiputado Daniel Gollán, por ejemplo, estará los primeros días de marzo en Rosario con el pretexto de participar de unas jornadas de Salud. Ahí se verá con referentes locales que ya se pusieron para trabajar por el proyecto Kicillof 2027. Otros dirigentes activos son el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa; el diputado nacional Hugo Yasky; la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Estela Díaz; y la jefa de asesores, Cristina Álvarez Rodríguez.
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Larroque, Bianco y Katopodis, los armadores nacionales de Kicillof.
Kicillof también atiende cuestiones de manera personal. Tiene un chat grupas con diputados y diputadas nacionales de la provincia de Buenos Aires al que manda noticias y baja línea de su posicionamiento en diferentes temas, y se reserva para sí la relación con los gobernadores, que ya empiezan a funcionar de forma orgánica.
A la espera de Axel Kicillof
La idea de muchos dirigentes del interior es que los referentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) empiecen a viajar a las provincias como antesala del desembarco de Kicillof. El gobernador atiende el reclamo de visita de los distritos, pero sabe que no puede descuidar la provincia de Buenos Aires, un territorio caliente con problemas siempre a punto de explotar.
“Axel tiene que venir a la provincia. Genera mucho entusiasmo y le va muy bien cuando está cara a cara con la gente”, apunta un hombre de la pampa húmeda. Con CFK detenida y fuera del juego electoral, el bonaerense aparece como esperanza de los que buscar una cara para frenar a Milei. El primer desembarco lo hizo en Formosa, donde sorprendió al contar que había vivido en esa provincia, al comienzo de la administración de Gildo Insfrán. El detalle del relato fue muy bien recibido por los locales.
“Hay que salir del peronismo bonaerense. Axel tiene que empezar a ser una expresión de otra cosa, recorrer, hablar y ser la voz de todos los que la están pasando mal, que son muchos”, apunta un integrante del equipo de Kicillof que trabajar en el armado. En el mismo equipo hay quienes advierten que el gobernador debe desenamorarse del discurso que resalta la gestión bonaerense para mostrar algo más nacional. El conurbano no enamora al interior.
MDF, sí; axelismo, no
Entre los dirigentes de diferentes provincias circula una idea rectora para el armado: “No hay que armar el axelismo”. “Sería repetir un error. Tenemos problemas en el diálogo con la sociedad así que hay que desarmar la lógica de orga. Hay que ser amplios, con un armado más horizontal”, sugiere un interlocutor del kicillofismo en el interior.
Por lo pronto, los armadores del MDF plantean que la convocatoria en las provincias debe salir de los límites del peronismo, incluso a costa de la incomodidad de los propios. Por poner un ejemplo, generó ruido en el peronismo de Misiones la reunión de Correa con el diputado Alberto Arrúa, que forma parte del bloque Innovación Federal y está enfrentado con el kirchnerismo.
En el día de hoy me reuní con el diputado nacional por la provincia de Misiones, @albertoarruaok, presidente del Bloque Innovación Federal. pic.twitter.com/ZwiYsXruJ2
Kicillof pide “entender las lógicas de cada distrito”. Todo es más fácil donde el peronismo tiene gobernador propio. Por eso, el mandatario podría desembarcar primero en “las provincias compañeras”. En las demás, como Salta o Jujuy, hay que reconstruir estructuras detonadas por las internas y las derrotas. En Santa Fe, trabajan en eso el exdiputado provincial Leandro Busatto, la concejala Norma López, y referentes de gremios de la CTA y la CGT. Recibirán en Rosario a Gollán.
En conversación permanente también están los referentes de Ciudad Futura, Juan Monteverde y la diputada nacional Caren Tepp. Ambos se reunieron en más de una oportunidad con Kicillof. También orbitan el exdiputado Eduardo Toniolli, del Movimiento Evita, y el senador Marcelo Lewandowski. Afuera están, por ahora, la cúpula de La Cámpora y Agustín Rossi.
Felicitaciones compañero Axel @Kicillofok Unidad y renovación en toda la Argentina. En octubre en Santa Fe con @carentepp frenamos a Milei y empezamos lo que viene. Fuerza patria! pic.twitter.com/WbHHA2wS6E
En Corrientes, el exsenador provincial Martín Barrionuevo y el exdiputado nacional José “Pitín” Ruiz Aragon, exreferente de La Cámpora, organizaron un encuentro de fin de año al que Kicillof mandó un mensaje grabado. Tratan de juntar a referentes golpeados por la derrota de las elecciones locales de agosto, cuando la estructura peronista fue comandada por José Ottavis, enviado por Cristina Kirchner. Dicen que el alineamiento del peronismo correntino con el bonaerense “es casi absoluto”, a excepción de referentes como la camporista Ana Almirón.
En Mendoza, en tanto, ya hay en marcha una mesa de la que participan el exdiputado nacional Guillermo Carmona, junto con sindicatos, la CGT y la CTA. Mientras, en la estructura institucional todo está en crisis, con la guerra entre intendentes y La Cámpora, que irán divididos a las elecciones legislativas municipales del próximo domingo. “Axel representa lo que nosotros tratamos de ser. Si larga, vamos a estar en la línea de largada. Mientras, estamos activos en tratar de fortalecer el espacio”, dice Carmona en diálogo con Letra P.
En el armado de Chaco talla el diputado provincial Sebastián Benitez Molas, mano derecha de Jorge Capitanich. El senador le tiene especial afecto a Kicillof, a quien conoce desde que era un estudiante de Ciencias Económicas. Le pide que ponga un ojo en la recaudación provincial, que viene en caída libre, y sus consecuencias sociales.
Párrafo aparte para Córdoba, la figurita más difícil para el kirchnerismo, junto con Mendoza. Kicillof confía en el diálogo que tiene con Martín Llaryora, aunque entiende que su par cordobés tiene poco margen para la exposición pública de la relación, con los libertarios al acecho.
A mediados de enero, Kicillof y Llaryora acordaron enviar a sus dirigentes de mayor confianza, Bianco y el ministro de Vinculación y Gestión Institucional cordobés, Miguel Siciliano, al encuentro que organizó el gastronómico Luis Barrionuevo para rechazar la reforma laboral.
Bianco con la CGT
Bianco participó del encuentro que armó Barrionuevo. También hubo un enviado de Llaryora.
En algún momento, también se especuló con la posibilidad de que Kicillof pudiera converger eventualmente en una fórmula con Natalia de la Sota, que forma parte de la oposición dura a Milei. Por ahora, es fantasía. La diputada tiene un esquema propio y está en línea permanente con Sergio Massa.
El Mundial y el “deadline” de diciembre
Mientras los locales se impacientan, los armadores de Kicillof envían mensajes que indican que el movimiento nacional empezará despertarse en marzo. Algunos sugieren esperar hasta que pase el Mundial, que termina el 19 de julio. Otros dicen que será demasiado tarde.
“Para fin de año, Axel tiene que estar consolidado como líder nacional del peronismo”, apunta un dirigente del interior que lo espera en su provincia. En el horizonte está el armado de las listas para las elecciones provinciales, que empezará a verse en el verano 2027. Si quiere conducir, dicen en el peronismo, Kicillof debe hacer todo para convertirse en hombre de consulta de las boletas locales, primer paso para sellar una candidatura nacional.