La posta del Congreso

Patricia Bullrich lo hizo

Por primera vez, Javier Milei controla el parlamento. Liderazgo con autonomía de la exministra. Los artículos de la reforma laboral que penden de un hilo.

Javier Milei tuvo toda su semana de gloria en el Congreso, donde por primera vez pudo hacer valer su victoria en las legislativas de octubre y exhibir una mayoría que, de continuar sólida, podría depararle un semestre de éxitos. Patricia Bullrich se convirtió en su talismán legislativo, con una autonomía que no tardará en sumarle enemigos.

La reforma laboral será sancionada, a pesar de que algunos artículos penden de un hilo. El más cuestionado es el que refiere a las licencias médicas, que podrían derivar en pagos de salarios más bajos si surgen por enfermedades fuera del horario laboral. Está justo también la eliminación de estatutos. En la oposición juntan los votos para que haya cambios. El oficialismo se tiene fe de sancionar el proyecto el jueves o en el peor de los casos el miércoles 25.

En ambas cámaras quedó demostrada la nueva alianza oficialista, integrada por partidos provinciales y los ex-Juntos por el Cambio (UCR y PRO). Bullrich inauguró otra etapa: en el Senado, desde ahora, el oficialismo trabajará en un recinto paralelo con sus aliados no peronistas.

Son 44 votos como máximo -siete más que el cuórum- que la exministra de Seguridad coordina. Pueden sumar 47 si se agregan los tres peronistas que en los próximos días harían rancho aparte (Carolina Moisés, José María Carambia y Sandra Mendoza), quedando a un voto de los dos tercios.

La era de Patricia Bullrich

Bullrich se propuso en enero exhibir como músculo político que controlara este sector mayoritario en el Senado y lo hizo. A través de un chat grupal de Whatsapp, coordinó las modificaciones que se realizaron a la reforma laboral y que en la Casa Rosada no pudieron cuestionar.

“Se llevó la pelota a la casa, hizo el gol y nos hace jugar a nosotros”, bromean los aliados en Diputados sobre la tarea de la exministra, quien nunca negoció en espejo con la cámara vecina. “Lo que me manden de vuelta, lo rechazo” repitió la jefa de LLA, ante las advertencias de posibles modificaciones en el otro recinto.

Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/PatoBullrich/status/2021989113860419754&partner=&hide_thread=false

La negociación por la reforma laboral tuvo momentos que ilustraron cómo funciona el gobierno libertario post-elecciones. Por oficio, Bullrich ocupa el rol dialoguista con la oposición que supo tener Guillermo Francos, pero lo ejerce sólo en su ámbito. La senadora no tardará en sufrir represalias de Santiago Caputo, quien chocaba con el exjefe de Gabinete por su vocación negociadora. El asesor estrella sabe lucrar políticamente con el caos. La paz política lo margina.

Los 44 senadores del pan oficialismo son llamados a diario por la jefa de LLA. El grupo tiene su propia vida interna y Bullrich arma los textos mediante negociaciones a puertas cerrada o en el chat. En el Senado cuentan que a veces se confunde y envía mensajes al grupo de aliados que eran para su bloque.

Sólo de vez en cuando, Bullrich comunicó a la secretaría legal y técnica las modificaciones acordadas, sólo para revisar la redacción. No negoció el contenido y mucho menos prestó atención a las presiones mediáticas para que ceda lo menos posible.

La presión final

La jefa de LLA fue clara en la Casa Rosada: “Yo tengo entre 37 y 44 votos para aprobar estos temas y lo van a tener que entender”, informó. Al salir de la reunión de mesa política, avisó que por la tarde comunicaría el acuerdo definitivo de la reforma, sin el polémico capítulo de Ganancias, resistido por los gobernadores.

Esa decisión mostró su autoridad: se negó a perder los artículos en el recinto, una maniobra que le sirve al asesor Caputo para repartir premios y castigos, pero erosiona la construcción de acuerdos legislativos. Ya lo había hecho en diciembre, cuando le pidieron revisar el Presupuesto 2026 que había aprobado Diputados. Sin aval de sus aliados, no avanza.

mesa politica
La reunión de la mesa política en la Casa Rosada, antes de la aprobación de la reforma laboral.

La reunión de la mesa política en la Casa Rosada, antes de la aprobación de la reforma laboral.

Para cerrar la letra definitiva, algunos gobernadores seguían en contacto con el ministro del Interior, Diego Santilli, el otro actor central del acuerdo, quien hasta minutos antes de la votación continuó el diálogo con gobernadores como Rolando Figueroa. En la previa, estuvo por caerse el artículo que crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para financiar indemnizaciones con plata de Anses: fue necesaria una gestión de Santilli con el mandatario neuquino para que aportara el voto de Julieta Corroza.

Bullrich, dueña del Senado, habló con la dupla de Santa Cruz para que votara en contra en general, pero ayudara con el FAL. La exministra temía que dos radicales se revelen a último momento y le arruinaran la noche. Al final, no ocurrió. También logró que los rebeldes que no querían votar la eliminación de estatutos se abstuvieran. Ese capítulo fue el que salió más débil: tuvo 38 votos, sólo uno más que la mayoría.

La Piba de los gremios

La CGT estuvo en contacto con Bullrich, quien en su discurso de cierre elogió el funcionamiento del sindicato de Seguro, a cargo de Jorge Sola, uno de los triunviros de la central gremial.

El nivel de detalle con el que Bullrich justificó sostener el descuento compulsivo de las cuotas da cuenta de los diálogos permanentes que tuvo con la central obrera. Explicó en su bloque que si en dos años esa recaudación peligraba la continuidad de su infraestructura hotelera. Y no daba liquidar remansos en Carlos Paz y Necochea.

El tope de 2% para descuento también es simbólico: un convenio colectivo podrá subirlo y en esas negociaciones ningún jefe sindical pide permiso. Bullrich explicó que las chances de aplicar un convenio por empresa o región no ponen en riesgo a los grandes gremios. “UPCN tiene más afiliados que ATE porque es racional. No hay que tenerle miedo a la izquierda”, dijo, en un claro mensaje a los empresarios.

Lo que viene en Diputados

En Diputados, Martín Menem, está seguro de tener los votos para sancionar la reforma sin cambios, pero empezó a preocuparse por algunas movidas de la oposición.

Para acelerar los tiempos, el riojano quiere sesionar este jueves, aunque antes necesita garantizar que todos los aliados consigan pasajes para llegar, luego de los feriados de Carnaval. Puede ser que alguno haya aprovechado el dólar barato para viajar lejos.

Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/MenemMartin/status/2021803461973512368&partner=&hide_thread=false

El miércoles se dictaminará la reforma laboral en comisiones y se sabrá si los cuatro temas que Unión por la Patria quiere revertir tienen los votos para el rechazo. El principal es de las pocas travesuras que se mantuvo de las incorporadas por Federico Sturzenegger, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado.

Su asesor Ricardo Ramírez Calvo escribió la letra jurídica de la reforma, con la letra de los juicios laborales que pierden las grandes empresas. De esos intercambios, surgió el artículo que limita el pago de sueldos durante las licencias. Según la media sanción, los haberes bajarían al 50% en caso de lesiones que no sean en el trabajo; y el 75%, si es por enfermedades. Ningún oficialista defendió ese artículo y tampoco hubo aliados que exigieran sacarlo. En LLA creen que tienen los votos para sostenerlo, pero temen una rebelión de último momento.

Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/somoscorta/status/2021977348694745209&partner=&hide_thread=false

El FAL también está ajustado. Ambos temas no tienen el respaldo de Provincias Unidas: sin su apoyo, el Gobierno puede alcanzar la mayoría con lo justo. No puede faltar nadie. Abrir la votación es peligroso: ¿El PRO volverá a pedir por el rechazo a la cuota sindical y por incluir las billeteras virtuales como medio pago? Sería un riesgo.

Otras polémicas

También penden de un hilo otros artículos, como los que fragmentan las vacaciones y el que elimina los estatutos profesionales, que se aprobó con lo justo en el Senado.

De todos modos, la sanción no está en riesgo: en el peor de los casos la reforma volverá a la cámara alta, donde antes de fin de mes se abrirá el recinto. Ese día se convertirá en ley la reforma de la ley penal juvenil y se dará aval definitivo al acuerdo entre Mercosur-Unión Europea. Ambos temas tienen respaldo de la mayoría del Congreso y en el caso del pacto comercial con el viejo continente, hasta cuenta con aval de un sector de Unión Por la Patria, que empezó a acostumbrarse a votar dividido.

En el Senado, el interbloque peronista –llamado Populares- podría sufrir la sangría de sus tres rebeldes en las próximas semanas, que integran el sello Convicción Federal. No serán echados, pero tampoco forman parte de las estrategias del líder de la bancada José Mayans y ni siquiera participan de las reuniones de bloque.

¿Y la Corte?

También se mueven en forma autónoma los santiagueños Gerardo Zamora y Esther Moreno. Así el peronismo suma 21 votos fijos, lejos del tercio necesario para bloquear el nombramiento de jueces de la Corte.

Karina Milei y Bullrich empezarán una guerra fría por esas vacantes. El Jefe quiere cubrirlas con ayuda de los Menem, quienes definirán en dos semanas al ministro de Justicia. Se quedaron con la comisión de Acuerdos, que estará presidida por el menemista Juan Carlos Pagotto. Pero la jefa del bloque de LLA ya dio muestras de manejar a gusto el recinto y puede hacer valer su oficio. Es lo que más le gusta.

El bloque de La Libertad Avanza, que debatirá la reforma laboral. 
Ley penal juvenil: Diputados aprobó bajar la edad punible a 14 años y las provincias se niegan a financiarlo

Las Más Leídas

También te puede interesar