21|10|2021

Rovira y Ahuad, fundamentalismo local para blindar el misionerismo

11 de septiembre de 2021

11 de septiembre de 2021

El gobernador de Misiones y el líder del oficialismo provincial marcaron el tono de campaña. Apuestan a retener las dos bancas que poseen en Diputados.

"Ningún diputado de la oposición levantó el teléfono para preguntar qué necesitaba Misiones”. Con esa frase, el gobernador Oscar Herrera Ahuad levantó la temperatura del tramo final de la campaña de cara a las elecciones primarias de este domingo. El oficialismo planteó el escenario electoral como un contraste entre el fortalecimiento del misionerismo que encarna el Frente Renovador para la Concordia y las diatribas de las oposiciones, ensimismadas cada una en los discursos de la grieta que persiste entre el Frente de Todos (FdT) y Juntos por el Cambio (JxC). 

 

El médico Carlos Fernández y la abogada Claudia Gauto, que encabezan la boleta del partido provincial, plantearon durante toda la campaña un discurso en el que machacaron con las demandas de Misiones y las promesas incumplidas de la Nación. El mensaje alcanza a Alberto Fernández pero también a su antecesor, Mauricio Macri. Pese a que se esperaba una relación más fluida con el Presidente, en la práctica, las promesas no cumplidas se acumulan en forma idéntica a lo que ocurrió durante la gestión de Cambiemos. Con Macri, el choque fue por el artículo 10 de la ley de pymes que nunca fue reglamentado. Con Fernández, el veto a la Zona Aduanera Especial. 

 

La afrenta se completó con otros olvidos del Presidente. La hidrovía Paraná-Paraguay, cuyas obras esenciales no llegan hasta Misiones; el gasoducto para exportar a Brasil sin llegar a la única provincia que carece de gas natural y, en las últimas horas, la negativa a abrir el puente internacional Tancredo Neves para permitir el ingreso de turistas a la ciudad de Puerto Iguazú, que padece una severa depresión por el impacto de la pandemia, encadenan las tres principales facturas del misionerismo a la Casa Rosada.

 

El conductor de la Renovación, el exgobernador Carlos Rovira, también marcó la cancha en la presentación de unos kits de diseño de robótica para distribuir en las escuelas misioneras. Puso de relieve que la provincia no haya ralentizado ninguna de sus prioridades, como la educación y la salud, pese a que es de la que menos recursos recibe de la Nación. “Por eso es importante apoyar a nuestros representantes que son los que van a hacer valer las cosas en el Congreso de la Nación, que van a defender nuestros recursos, en un país que de federal tiene la enunciación”, aseveró. 

 

De hablar poco, cuando lo hace, Rovira deja huellas en el discurso político. Insistió en que el gobierno nacional debe diez veces lo que genera Misiones y que, pese a ello, el distrito genera políticas propias, cuida del ambiente y ha sido una de las provincias que más rápido se recuperó de la crisis económica agravada por la pandemia. Los datos de la economía, con las fronteras cerradas, confirman en el terreno que con condiciones adecuadas se puede competir en igualdad con Paraguay y Brasil: creció el empleo, el consumo y la industria agropecuaria misionera es la séptima exportadora del país y líder en el Norte Grande.

 

“Esto es una realidad que no viene producto de la providencia o del cielo, esto cuesta mucho esfuerzo”, marcó el exgobernador y advirtió que Misiones seguirá insistiendo con las demandas históricas ante la Nación, que van desde el reconocimiento al prócer misionero, Andrés Guacurarí, hasta el gasoducto, la hidrovía y la ley de Zona Franca.

 

“El veto presidencial no atenúa nuestra voluntad, eso explica por qué pedimos a los misioneros que acompañen la acción", dijo Rovira, en una apelación al respaldo en las urnas. "Estoy convencido de que la sociedad va a acompañar esto que nos conviene a todos. Con total y absoluto respeto de los demás, pero los demás votan y siguen a los espacios nacionales”, diferenció. 

 

Misiones fue la primera provincia en ir a las urnas en junio. El oficialismo local sacó una diferencia amplia sobre Juntos por el Cambio (JxC) y mucho mayor sobre el Frente de Todos. Ambos espacios opositores se fragmentaron y ahora van a internas cuyos resultados son impredecibles, pero que prometen dejar heridas profundas. Por eso la expectativa de la Renovación no está puesta en este domingo, sino en noviembre, cuando se juegan las definitivas: la apuesta es retener las dos bancas que pone en juego y que ocuparán hasta el 10 de diciembre Ricardo Wellbach y Flavia Morales. El tercer escaño en disputa está en poder del radical Luis Pastori

 

En la oposición el escenario es gris. En JxC hay una interna feroz por la representación del macrismo. Martin Goerling, exdirector de Yacyretá, se referencia en Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal.

 

El radicalismo coquetea con Horacio Rodríguez Larreta, que ya desembarcó con su propio partido en Misiones, con la idea de disputar una interna en 2023, “con Macri o con Bullrich”. Pero al mismo tiempo, su propia interna es sangrienta. “Votar a Gustavo González es hacerle el juego a Puerta”, disparó el saliente diputado Pastori en defensa de su delfín, Martín Arjol, uno de los apellidos ilustres de la UCR misionera. Puerta es Pedro, el hijo de Ramón, ex gobernador y exembajador de Macri en España. Desde hace tiempo integra la alianza opositora. 

 

En el Frente de Todos, el favoritismo de Fernández y de Cristina Kirchner por Javier Gortari, generó bronca en las otras dos listas que competirán en la interna. “El domingo manda la gente, no las estructuras”, disparó Isaac Lenguaza, el candidato del partido Agrario que sueña con dar el batacazo interno.