27|11|2021

Todos a las plazas: crónica de otro culebrón del PJ carrilero

16 de octubre de 2021

16 de octubre de 2021

Las discusiones públicas y privadas que detonaron el 17-O, síntomas de la campaña errática del oficialismo. Las consignas del Sí y el No, pero todas a la vez.

Google contradice al Gobierno. El ejercicio es sencillo. Si se escribe "17 de octubre", aparecen noticias con el siguiente título: "El Presidente llamó a movilizarse a las plazas por el 17 de octubre". Si en cambio se escribe "acto 17 de octubre", se puede leer una sucesión de notas con la información contraria y la suspensión. No es solo una cuestión semántica ni de algoritmos. La solución tiene sabor a doble comando y, a pesar del pedido de unidad, termina siendo una división para conformar a todos y a todas  El oficialismo tendrá Día de la Lealtad dominguero con militancia y San Perón el día siguiente con la CGT, para recordar la liberación del expresidente, aún coronel en aquel fundacional 1945.

 

Dicen que la discusión arrancó en grupos de WhatsApp y dentro del PJ. En la "Antonio Cafiero" ardieron los comentarios de históricos referentes, muchos exintegrantes del gabinete del exgobernador y hasta familiares del canciller Santiago Cafiero. El debate se repitió y hubo varios dirigentes que hicieron llegar capturas de los chats al Presidente. 

 

El martes 12, Juan Manzur, jefe de Gabinete y vicepresidente del Partido Justicialista, había anunciado que no habría movilización el domingo 17 de octubre pero sí algunos eventos en todo el país. El jueves 14 lo desdijo el presidente Alberto Fernández, que firmó una carta en su rol de titular del PJ con la que propuso a las familias marchar a las plazas de todo el país. Cristina Fernández le dio retuit y la flamante portavoz Gabriela Cerruti tuvo que debutar sin certezas: "Todavía no está decidido" si participará el Presidente, dijo sobre el 17-O.

 

Todo lo hecho y dicho fue en el marco de los intentos por ordenar la campaña. El consultor Antoni Gutiérrez-Rubí justamente aconsejó unificar el mensaje, evitar los actos masivos y reducir las actividades a los mano a mano, las microacciones que con pequeños grupos de trabajadores, trabajadoras y referentes sociales viene teniendo el Presidente. Pero el catalán no es argentino ni peronista, se quejó la vieja militancia con mensajes y comentarios "compañeros" que llegaron a Olivos. El peronismo "es un movimiento que se mueve todo el tiempo", justifican las idas y vueltas en el Gobierno.

 

La explicación de Manzur para suspender la movilización del 17 fue que coincide con el Día de la Madre. Trinaron quienes creen que el peronismo puede movilizar incluso un día de festejo familiar, en la convicción de que es la fecha más importante en su liturgia. La señal del jefe de Gabinete había sido a favor del acto de la CGT, que marchará el lunes hasta el Monumento al Trabajo y que está en proceso de unidad con el moyanismo. Se encontraba volando hacia Nueva York cuando se hizo pública la carta del Presidente.

 

Mirada compasivamente, la invitación presidencial bien podría encuadrarse en "los distintos eventos a lo largo y ancho de toda la Argentina" a los que refirió en su nombre Manzur. En voz baja, las fuentes coinciden: el jefe de Estado escuchó primero al albertismo, el círculo íntimo que desaconsejaba otro acto como el de Chicago, que terminó con la clausura de la cancha por exceder el aforo permitido. Luego, cedió a la presión de quienes querían recordar al general fundante del movimiento nacional justicialista, que trinaban porque durante un año y medio se les pidió no movilizar mientras la oposición convocaba a banderazos anticuarentena. 

 

La primera que en público desacató la cancelación fue Hebe de Bonafini. Dos semanas atrás compartió con Máximo Kirchner un plenario en Ensenada y avisó que las Madres de Plaza de Mayo se movilizaban. Se le sumaron de inmediato el diputado K Hugo Yasky, de la CTA, y Daniel Catalano, de ATE Capital. También Luis D'Elía. Consultado sobre el tema, el ministro bonaerense y jefe de La Cámpora Andrés Larroque planteó que la militancia tenían ganas de manifestarse después de un año y medio sin salir a la calle. "El peronismo es esto; por ahí es piantavotos para otros, pero es nuestra esencia", repetían referentes que miran con recelo los cambios de paso.

 

Un acto o una movilización encierran riesgos. Si se hacen, pueden empeorar la imagen del oficialismo. Si no se hacen, pueden interpretarse como un signo debilidad. También con las contramarchas paga un costo la palabra presidencial. También desconcierta el ni sí ni no. 

 

Si la movilización resulta flaca, la lectura será que el peronismo ya no convoca y que ganaron la calle los halcones de Juntos por el Cambio o hasta los anticasta que siguen a Javier Milei. Lo contrario también es un problema: la Justicia clausuró la cancha donde el Evita y los movimientos sociales organizaron el último gran acto del jefe de Estado. El final de aquel encuentro asustó al albertismo, aseguran quienes se preguntan por qué el sindicalismo no moviliza el fin de semana. 

 

La encrucijada obliga a una solución que está en debate: cómo movilizar y que la movilización parezca espontánea. La Cámpora promete no salir con el aparato pero garantiza una presencialidad importante con las bases propias y de los movimientos sociales. Al frente se puso el propio Larroque, que ya avisó que irá. Lo empardó la albertista número uno en las listas del AMBA, Victoria Tolosa Paz. "Por supuesto que estaremos. Vamos a estar tempranito en Berisso, donde arrancó el 17 de octubre. Festejaré el Día de la Madre y después iremos a celebrar el 17 de octubre", respondió la candidata a diputada en una entrevista con El Destape. Más cerca de CFK, varias voces se sumaron. Héctor Recalde dijo que festejará doblemente el Día de la Madre, que irá a Plaza de Mayo donde se conmemorará "la unidad del campo popular, nacional, democrático, republicano, feminista". El diputado Eduardo Valdés avisó que irá con una pancarta que diga "frentetodismo al palo", hizo un flyer y le puso el "SÍ" de la campaña del catalán.

 

"Ayer el comunicado que escribió el presidente del Partido Justicialista decía que estén con sus familias pasando el Día de la Familia y después concurran a las diferentes plazas de la ciudad en las cuales haya actos para celebrar una fecha importantísima para el peronismo como es el 17 de octubre", subrayó Cerruti en su primera visita a la sala de periodistas con acreditación en la Casa Rosada. La portavoz "tradujo" al jefe de Estado y simplemente repitió lo que Fernández había dicho por escrito.