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Veterano radical con vínculos con el PRO, el flamante titular de Desarrollo Económico porteño es la prenda de concordia con el radicalismo. Megaministerio, equipo variopinto y absorción de áreas.
Por 12/01/2020 9:39

Tras años de fuego cruzado y enfrentamientos electorales, el segundo mandato de Horacio Rodríguez Larreta avanza, en el marco de una necesidad electoral y una decisión de ampliar la base de sustentación del oficialismo, con en el objetivo de sanar las heridas entre el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR) porteña. Lo que empezó como un tanteo por compartir posicionamientos políticos luego avanzó hacia acuerdos parlamentarios y una lista conjunta con el alcalde y Martín Lousteau como primer senador para enfrentar al peronismo. Ahora, en la fase inicial de la renovación de pergaminos de Larreta, la prenda de paz es José Luis Giusti, el ministro de la concordia.

Economista, ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en los pasillos del edificio ubicado frente a Plaza Houssay hizo sus primeros pasos y acumuló fogueo político. Por esa alta casa de estudios también pasaron Rodríguez Larreta y el diputado nacional por la UCR Emiliano Yacobitti, claves en su desembarco en el flamante Ministerio de Desarrollo Económico y Producción. 

 

 

En su paso por la Auditoría de la Ciudad conoció en profundidad el Estado porteño y sus vicisitudes. Parte de ese trabajo de auditor -mezcla de control y acopio de información sobre la gestión del entonces alcalde Jorge Telerman- le sirvió para tender puentes con Mauricio Macri. A través de su amigo Angelici llegó al líder PRO, que por esos años hacía campaña para gobernar la Ciudad de Buenos Aires. Metódico, Giusti conocía de punta a punta los informes sobre la administración de Telerman y su antecesor Aníbal Ibarra. A instancias de Angelici compartía a Macri esa información como insumo para la campaña porteña.

Esa costumbre lo persigue: Rodríguez Larreta aún le destaca la carpeta de estadísticas que elaboró sobre el rendimiento de la Policía de la Ciudad y el inventario de recursos humanos, financieros y edilicios para negociar el traspaso de la Federal con el Ministerio de Seguridad de la Nación, entonces en manos de Patricia Bullirch. Esos números, que elaboró codo a codo con el ministro Martín Mura (Economía y Finanzas), fueron determinantes para destrabar el aumento de 1,40% a 3,75% del índice coparticipación que Macri decretó para efectuar el traspaso con recursos. Cuatro años después, aunque en un marco de diálogo y cordialidad con Larreta, el gobierno de Alberto Fernández recortará alrededor de un punto esa masa de recursos que recibe la Ciudad.

 

 

Durante el primer mandato de Larreta, Giusti tuvo a su cargo la coordinación del traspaso de la Policía Federal a la Ciudad y la consecuente creación de la Policía de la Ciudad. Allí elaboró el tablero de control para esa área, entonces con escasos procesos de auditoría y seguimiento de la cotidianidad del área. Compartió esa tarea con el exministro Martín Ocampo, engranaje clave del angelicismo que lo recibió con los brazos abiertos en Seguridad. A esa sistematización de información, que sorprendió a Larreta por el detalle (información en tiempo real de lugar y actividad de uniformados y móviles, por ejemplo), la apodaron "método Giusti" y aun sigue vigente en el edificio de la avenida Regimiento de Patricios. Además, el ex auditor controló durante esos cuatro años el despliegue de los móviles y efectivos policiales dentro del territorio porteño.

EQUIPO VARIOPINTO. La conformación del gabinete de Giusti estuvo atravesada por el desafío de contentar a todos: hay radicales de Yacobitti, técnicos al servicio de Lousteau, referentes de Angelici, larretistas y del equipo de Diego Santilli, que como vicejefe mantiene la conducción del Ministerio de Justicia y Seguridad.

El Ministerio de Desarrollo Económico y Producción -de las estructuras más grandes del organigrama- tiene seis subsecretarías, 21 direcciones generales y cinco organismos fuera de nivel. El subsecretario de Desarrollo Económico, Pablo Lera, llega con el impulso de Lousteau, a quien conoce de su paso por el Banco de la Provincia de Buenos Aires.

Larreta renovó los pergaminos de Ezequiel Jarvis en la Subsecretaría de Trabajo. Este funcionario le aseguró la paz con los gremios porteños durante su primer mandato y , por pedido del alcalde, tuvo a cargo la campaña en el noroeste de la Ciudad. En esa zona Juntos por el Cambio logró victorias en barrios como La Paternal, Chacarita y Parque Chas, donde históricamente ganó el peronismo.

 

 

Tomás Mestre, del riñón de Yacobitti y la agrupación La Cantera, estará al frente de la Dirección de Políticas de Juventud. Actual presidente de la Juventud Radical, Mestre sucederá a Fabián Pereyra, cercano a Santilli. Por cuestiones lógicas del reparto de poder y el nacimiento de una nueva alianza en la Ciudad, el PRO resigna -por primera vez- el área de Juventud.

La Subsecretaría de Desarrollo Inclusivo quedó para el radical Daniel Nieto, ex director del INDEC. El exlegislador PRO Christian Bauab, el puente del larretismo con el sector gremial empresario, como CAME, asume como subsecretario de Micro, Pequeñas y Medianas empresas. Hasta el 10 de diciembre de 2019 presidió la Comisión de Desarrollo Económico en la Legislatura porteña.

 

 

Santiago López Medrano asume al frente de la Corporación Buenos Aires Sur. Antes ministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires, llega a la Ciudad por pedido expreso de la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. El radical Claudio Presman, ex director del INADI, será el presidente del Consejo Económico y Social (CESBA) porteño.

 


 

DESAFÍO. La paz entre la UCR y el PRO camina sobre un puente firme en el comienzo del segundo mandato de Rodríguez Larreta, pero 2021 está a la vuelta de la esquina. Giusti simboliza, debido a su relación con Larreta y los referentes de la UCR, la comunión y el punto de unión entre ambos partidos.

La mesa que cerró el desembarco del radicalismo al gabinete porteño -hasta este 2020 integrado únicamente por larretistas paladar negro y el peronismo PRO- la integraron Larreta, Santilli, Angelici y Yacobitti. Con idas y vueltas, este póker debe garantizar la continuidad de la convivencia pacífica en la Ciudad.

 

 

A este grupo hay que sumar a Lousteau, que intercedió en la definición de nombres y, por estas horas, sigue el día a día de la gestión porteña y participa de reuniones de seguimiento como un ministro más.