Elecciones 2026

Universidad de Córdoba: 300 mil votantes ponen a prueba el armado open mind de la UCR y la resistencia K

Boretto busca reelegir con apoyo cordobesista y progresista. El opositor Pérez apuesta a la crisis presupuestaria para retomar el ciclo de Scotto y Tamarit.

Exactamente 299.833 nombres integran el padrón definitivo de las personas habilitadas para votar en las elecciones para renovación de las autoridades de la Universidad Nacional de Córdoba, que se celebrarán desde la mañana del miércoles 20 hasta la noche del jueves 21 de mayo.

Todas podrán optar por autoridades rectorales, representantes ante el Consejo Superior y representantes ante el Consejo Directivo. El colectivo estudiantil, que suma 108 mil, votará también por los Centros de Estudiantes de sus respectivas facultades.

La cifra equivale a la cantidad de habitantes con que cuenta el departamento Colón, el segundo más poblado de Córdoba. La cifra podría ser superior: como en ocasiones anteriores, errores burocráticos, asignables a cada facultad, excluyen del padrón a egresados y estudiantes.

La UNC recibe $304.666.095.978 dentro del Presupuesto general de la Administración Nacional. Representa el 6,51% del global.

El 90% de esa partida se destina al pago de salarios y representan $281.791.208.682. Es decir, que de los fondos que manda la Casa Rosada, sólo $22.874.887.296 quedan disponibles para gastos de funcionamiento.

La política de Córdoba

La importancia de la UNC también se constata en la atención que concitan sus procesos eleccionarios. Las repercusiones se imponen al eco interclaustros.

Especialmente después de la irrupción del kirchnerismo y la consagración de Carolina Scotto como primera rectora mujer en una universidad nacional, las fuerzas políticas cordobesas ubican a la Casa de Trejo en el tablero de disputa por el poder.

Históricamente vinculada a la puja entre los partidos tradicionales (conservadores, UCR, PJ, alternativamente), la consolidación de un eje progresista, bajo égida K, reformuló las discusiones desde hace 20 años. Aún con el kirchnerismo en mengua de adhesiones en comicios provinciales o nacionales, muchos ven a las cátedras como uno de los reductos donde puede fortalecerse el peronismo refractario al cordobesismo.

Especulaciones al margen, desde hace diez años el control de la UNC ha vuelto a manos de la UCR. Con la Franja Morada como polea, Hugo Juri se anotó su segundo período como rector en 2016, derrotando a Francisco Tamarit, sucesor y exsocio político de Scotto.

El exministro de Educación de la Nación repetiría en 2019, ya con una visible interacción con el gobierno provincial, del peronismo cordobesista, en el último período de su amigo Juan Schiaretti. Desde entonces el vínculo entre ambas instituciones se afianzaría mediante múltiples programas. La irrupción de Milei ayudaría a restañar diferencias y consolidar las acciones conjuntas, aún con otros actores, como Martín Llaryora y Jhon Boretto, el rector que buscará su reelección.

Aquella sería la última elección mediante asamblea. A partir de 2022, cumpliendo con una promesa esbozada por años, la Universidad avanzaría hacia un sistema de elección por voto directo. Considerando el peso de la fuerza morada en las facultades más grandes, sus retadores, habitualmente potentes en las casas de menor cantidad de alumnos, suelen criticar la modalidad elegida.

Jhon Boretto busca el doblete

El rector arranca como favorito para retener su sitial hasta el 2030. Como contó Yanina Passero, da por garantido el apoyo mayoritario en 10 de las 15 facultades. Particularmente en aquellas más numerosas: Ciencias Médicas (con 66.868 empadronados entre los seis estamentos), Derecho (37.881 enrolados), Ciencias Económicas (33.099) y Arquitectura (29.932).

boretto marchisio
Jhon Boretto y Mariela Marchisio, la fórmula para el rectorado de Somos

Jhon Boretto y Mariela Marchisio, la fórmula para el rectorado de Somos

Precisamente de esta casa de estudios proviene Mariela Marchisio, compañera de fórmula por segundo período. Para ambos rige la misma cláusula que impide otra reelección.

Muchos leen en su designación un mensaje a la interna del oficialismo, que compite con el sello Somos. En particular hacia la UCR, donde no faltan dirigentes deseosos de sucederlo lo antes posible. Claro que las dimensiones de las contiendas intestinas en la UNC no equiparan las grietas que atraviesan al partido rojiblanco en la provincia.

Un oficialismo transversal

Además de la estructura de la Franja Morada, mayoritaria en el claustro estudiantil, Boretto cuenta con puntales de diversa extracción. En este turno comicial, el contador público sumará el apoyo del peronismo cordobesista a través de La Fuerza Estudiantil, brazo del Movimiento Universitario Cordobés. Hace sólo tres años, las piezas movían en dirección contraria.

También convergen allí desprendimientos de La Bisagra, otrora cerrado núcleo kirchnerista, que le pueden tributar votos en el claustro egresados. Mismo cometido podrían percibirse detrás de la alianza con el MNR (terminal del socialismo) y el Movimiento Sur (decantación de Libres del Sur).

llaryora torres boretto

Por fuera del espectro universitario, el rector, conspicuo socio del Club Atlético Belgrano, reúne avales de peso. Además del gobierno provincial y las principales referencias de la UCR, a su cubo irrigan el Colegio de Abogados de Córdoba, con aporte de nombres cercanos a Eduardo Bittar; el Círculo Rojo, vía Bolsa de Comercio y la Fundación Mediterránea; las patronales del agro; el Tribunal Superior de Justicia y la Unión Industrial de Córdoba.

Semejante despliegue podría valerle una cosecha aún superior a la obtenida en 2022, cuando se impusiera con el 63% de los votos a la fórmula que encabezara Alberto León. El contraste a que invita la gestión mileísta podría ayudarlo en tal cometido.

El kirchnerismo y la dualidad del peronismo

Pedro Pérez, decano de la Facultad de Matemáticas, Astronomía, Física y Computación (FAMAF), y Liliana Córdoba, vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales, son los retadores del binomio oficialista.

Bajo el sello de la alianza Vamos reúnen variados apoyos de extracción peronista, en su mayoría referenciados a nivel nacional. Además del grueso de La Bisagra (fuerte en facultades como Comunicación, Ciencias Sociales y Psicología), adhieren Sean Eternos, Arcilla y La Mella, cada uno en su propio claustro.

Pedro perez liliana cordoba tamarit

Natalia de la Sota, Pablo Carro Juan Grabois y Sergio Massa son los primeros nombres que aparecen bajo aquella nomenclatura. Una vuelta de página debajo se perciben nombres vinculados a la gestión de Daniel Passerini en la Municipalidad de Córdoba. Más visible aparecen las continuidades nominales con la gestión Tamarit.

La presencia peronista denuncia choques en el armado previo. En las casas de estudio más populosas se plantea un escenario previo a la gran disputa de 2027 por el poder provincial ante una avanzada libertaria que aún no cuaja en la UNC: llaryoristas y schiarettistas piden mirar más allá. Para analistas radicales se trata de otro intento de cosecha en múltiples sembradíos.

Sin detenerse en ello, Pérez y Córdoba hicieron del ajuste de Milei su eje de campaña. A cuenta de Boretto cargaron el impacto de la motosierra en las arcas y los proyectos de la UNC.

Aún reconociendo disparidad de recursos, los retadores sienten que llegan con chances a la compulsa. "Estamos a pocos puntos de ganar la elección", dijeron este lunes en el cierre de campaña.

En su entorno son aún más pragmáticos. Además de mantener un núcleo de un tercio de los votos apuestan a un recambio generacional con el 2030 como meta.

Jhon Boretto y Mariela Marchisio, la fórmula de Somos para el rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba
Cierre de campaña de Pedro Pérez y Liliana Córdoba por el rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba

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