Una jugada vernista sacude a Ziliotto y al peronismo de La Pampa: cae Marín y Lovera se queda con el bloque
El gobernador pacta y tensiona con Carlos Verna. Se reacomoda el mapa del PJ. Otra correlación de fuerzas: avances, retrocesos, vetos y posicionamientos.
La escudería vernista de La Pampa, que acompaña y tensiona a Ziliotto: a la derecha, en primer plano, Daniel Lovera.
La interna del peronismo de La Pampa sufre un fuerte sacudón que modifica el tablero de la pelea por la sucesión del gobernador Sergio Ziliotto: el ultravernismo toma de modo definitivo el control del bloque del PJ y hace pata ancha en la Legislatura. Daniel Lovera, mano derecha del exgobernador, se hace cargo de la conducción.
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La movida reposiciona al exsenador y hombre de confianza de Carlos Verna, a quien el propio Ziliotto desbancó del Senado nacional en 2021 para que ese lugar lo ocupara su delfín, Daniel "Paly" Bensusán.
La movida implica la caída de Espartaco Marín como presidente de bloque. Su hermana, Varinia "Lichi" Marín, fue candidata a la reelección como diputada nacional en octubre, cuando el peronismo recuperó una banca. El sector político de Convergencia veía venir la embestida después de sus reproches porque en aquella campaña el ultravernismo se mostró pasivo en territorios que maneja como bastiones.
Se reacomoda el mapa del peronismo
La bomba explotó este jueves, cuando Marín fue formalmente avisado por sus compañeros de bloque de la maniobra que se había preparado. El cambio de autoridades se concretará de modo oficial el domingo, cuando Ziliotto recupere la escena después de varios días de ausencia.
La operación del ultravernismo para comandar el bloque se aceleró durante la licencia que Ziliotto tomó a partir de una enfermedad de su esposa. Quedó a cargo del Ejecutivo la vicegobernadora Alicia Mayoral, otra referencia potente que el ultravernismo tiene en la Legislatura.
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Espartaco Marín cae como presidente de bloque y Daniel Lovera asume en su lugar: golpe político en la Legislatura. FOTO: www.radiokermes.com
El episodio implica incógnitas y paradojas, pero hay una certeza: reacomoda el tablero del PJ y redefine la correlación de fuerzas en la pelea por la sucesión. Ziliotto no tiene reelección posible y su riñón agita la candidatura de Bensusán, a quien Verna cruzó feo el año pasado, en lo que constituyó prácticamente un veto.
El peronismo no perdió nunca en elecciones por la gobernación desde el '83, pero los últimos resultados electorales fueron una advertencia. Si hay un rejunte opositor, como traman la UCR, el PRO, La Libertad Avanza y Comunidad Organizada, el invicto queda en jaque.
El bloque del PJ era presidido por Marín, pero esa conducción estaba atada con alambre y sometida a constantes tironeos entre las dos facciones que combaten y se reconcilian en el seno de la mayoritaria Línea Plural. Ziliottismo y ultravernismo disputan y pactan sucesivamente desde que Verna dejó el poder, en diciembre de 2019.
El ala vernista del bloque se había empoderado y dio constantes muestras de autonomía sin ir a fondo. Junto a Lovera, Hernán Pérez Araujo ya tenía incidencia en el real manejo del bloque. Así como Noelia Sosa torpedeó las movidas del ziliottismo por Medanito, Silvia Larreta expuso a la debilidad la figura de Marín cuando en octubre del año pasado afirmó en una sesión que "tenemos un presidente de bloque que no conduce". Juan Barrionuevo y Ana Giussi completan la escudería de "El Barba".
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Juntos ayer, hoy y siempre: Daniel Lovera es soldado de Carlos Verna. Su empoderamiento más fuerte arrancó en 2015, con "La Pampa o La Cámpora".
En esta instancia, Marín pagó los platos rotos, luego de que en octubre su sector refregara la falta de compromiso con la campaña en algunas zonas de la provincia. El peronismo pampeano ganó la legislativa a contramano del contexto nacional, pero fue una elección muy pareja en la que además La Libertad Avanza festejó en varios territorios, especialmente en el norte.
Al mediodía de la jornada de elecciones, Verna salió a decir que el postulante del PJ, Abelardo Ferrán, era "un mal candidato y una mala persona". El PJ perdió en Pico y en la zona donde históricamente manda el ultravernismo.
Sergio Ziliotto negocia con un vernismo a la ofensiva
El paso del ultravernismo es también consecuencia de conversaciones que el sector tiene con el gobernador. Las cíclicas idas y venidas entre Verna y Ziliotto generaron en las últimas semanas un acercamiento, como contó Letra P.
En todo caso, la movida legislativa también es fruto de un acuerdo para los próximos dos años, en los que Ziliotto acepta algunas concesiones en tiempos dificultosos para la provincia: acosada por las deudas impagas del gobierno de Javier Milei, enfrenta reclamos sindicales en el arranque del año.
La jugada en la Legislatura está muy fresca para que se detecten todas las esquirlas que dispara, pero hay un movimiento de retranca del ziliottismo.
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Otro capítulo de la historia entre Sergio Ziliotto y Carlos Verna, amigos y enemigos íntimos, que pactan, confrontan y se reconcilian. FOTO: www.radiokermes.com
En ese largo proceso, Ziliotto primero dijo que tenía pensado retirarse de la política el 10 de diciembre de 2027. Después, advirtió que incidiría todo lo que pudiera en el armado de su sucesión y Verna lo posicionó naturalmente como candidato a senador nacional.
El exmandatario nunca cuestionó de modo directo al gobernador, pero sí a sus principales alfiles. El sector ahora empoderado en la Legislatura es el que pidió la renuncia del secretario de la Gobernación José Vanini, convertido en el funcionario más poderoso de la administración provincial.
Sindicalista empetrolado y mano derecha de Carlos Verna
El reposicionamiento de Lovera también es un mensaje: en uno de los episodios más fuertes de la novelesca interna, Ziliotto le había bajado el pulgar en 2021, cuando lo sacó de la carrera por la reelección en el Senado para ubicar en esa banca a Bensusán.
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Carlos Verna junto a Daniel "Paly" Bensusán, el senador que era uno de sus dirigentes cercanos y al que fustigó con dureza el año pasado.
Lovera pisaba fuerte en la cámara alta, a partir de los contactos de Verna. Había llegado a ese lugar tras ganar la interna contra el kirchnerismo en 2015, cuando el vernismo agitó su eslogan de campaña "La Pampa o La Cámpora".
Es sindicalista del Centro de Empleados de Comercio, pero desde hace tiempo tiene su interés puesto en un negocio clave en estas horas: el petróleo.
El empoderamiento de Lovera también trae de la mano un mensaje territorial: es claramente una referencia de General Pico, o como dicen en su espacio político, "la patria piquense".