Javier Milei no tiene quién le escriba los chistes: el presidente comediante se guiona encima
Pone apodos desde que iba a la TV. Twitter, cabeza de playa de la batalla cultural. De Lali a Rocca y de Larreta a Santillán, el decálogo burlesco mileísta.
Karina Milei y José María Listorti eran compañeros de curso en el Instituto Cardenal Copello. Fue el humorista quien reveló cómo lo llamaban a Javier Milei en el colegio, por ir al arco como su ídolo, el fallecido arquero Luis Gatti: "El Loco". Es un apodo que lo acompañó hasta la Casa Rosada.
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Antes de ser presidente, Milei ya era un apodador serial. Ahora le tocó alCírculo Rojo sufrir sus apelativos descalificadores (una práctica tan antigua como la infancia misma), a cuyos integrantes denomina "empresaurios", pero periodistas, políticos y hasta artistas fueron sus blancos desde antes de mudarse a la Quinta de Olivos.
Quienes compartieron su ascenso al poder recuerdan la gracia que le causaban sus propias ocurrencias. No todas surgían de su imaginación, algunas las tomaba prestadas de Twitter, la cabecera de playa de la batalla cultural libertaria desde que el economista de TV se inclinó por destruir al Estado desde adentro.
No hay en la Casa Rosada, como antes tampoco en el llano, un equipo creativo con brain stormings detrás de los motes, ni focus groups para validar los seudónimos más hirientes. Lo que sí hay es una maquinaria oficial de cuentas de redes sociales, operada desde el Salón Martín Fierro bajo la batuta del asesor Santiago Caputo, para amplificar los ataques presidenciales. Otros usuarios, los menos, se suben a la ola por cuenta propia bajo la idea de pertenecer.
BATALLA CULTURAL Agradezco profundamente con todo mi alma, las contribuciones enormes que han hecho Don Chatarrín de los Tubitos Caros, Don Gomita Alumínica y el Señor Lengua Floja en los últimos 30 días. Han dejado en evidencia al sistema corrupto que hundió a los argentinos de…
Comon está aprendiendo ahora "Don Chatarrín" (Paolo Rocca), "Don Gomita Alumínica" (Javier Madanes Quintanilla) y "El Señor Lengua Floja" (Roberto Méndez), las críticas y hasta las denuncias con los gobiernos van y vienen, pero los apodos pueden quedar. Son los equivalentes dialécticos a un golpe al hígado porque logran desarmar cualquier estrategia defensiva, en especial en los casos de figuras poderosas del establishment que cultivan un cuidado bajo perfil y su peor pesadilla se convierte en realidad al volverse "populares". Resta ver si, como se está rumoreando en algunos despachos, Milei lleva su pelea discursiva con los industriales al mensaje del 1M, para dejar asentados los motes en registros oficiales para la posteridad.
De Mr. Javier Milei a Mr. Donald Trump
En 2021, cuando era candidato a diputado, Milei salió al cruce con su colega de entonces, el economista Martín Lousteau: lo apodó "Mr. 125", en referencia a la resolución que el porteño elaboró cuando fue ministro de Cristina Fernández de Kirchner, que desató la crisis con el campo. Ya como presidente, el libertario se metería con crueldad en la vida privada de su enemigo: llegaría a llamarlo (sin nombralo) "cabeceador de fetos".
.@GugaLusto Hola Mr. 125, sin duda que alguien que propone las ideas que bajan la inflación, impulsan el crecimiento económico y aniquila a la pobreza e indigencia, para la casta política empobrecedora como vos, es un problema. Y ni que hablar si en simultáneo se gana LIBERTAD. https://t.co/BtyUFtw7A7
El uso de las siglas "Mr." para los apodos trasciende ideologías. Lo usó tanto Hugo Chávez ("Mr. Danger" -Señor Peligro- llamó a George Bush) como Donald Trump (se limitó a rebautizar al ex primer ministro japonés Shigeru Ishiba como "Mr. Japón" y "Mr. Too late" -Señor Muy Tarde- a Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal).
Si Milei tuviera un norte en la materia, así como en otros aspectos de su presidencia, miraría precisamente a ese punto cardinal: Trump se dedica a poner tanta cantidad de apodos que hasta se ganó su propia entrada de Wikipedia. En este virtual diccionario se incluyen los motes a Kamala Harris ("Camarada Kamala"), Joe Biden ("Lento Joe"), Zohran Mamdani ("Pequeño Comunista") y Justin Trudeau, a quien de presidente de Canadá rebajó a "Gobernador Trudeau", entre muchos otros.
Milei apeló a la cultura norteamericana para bautizar "Harry el sucio” a Horacio Rodríguez Larreta, frecuente víctima de ataques libertarios. El "Ladreta" lo copió de cómo llamaba el kirchnerismo porteño al entonces jefe de Gobierno porteño.
Aquí tienen una declaración de Ladreta, Harry el sucio, que imagino que a los grandes cultores del liberalismo en lo económico y político deberían criticar muy duramente. Ah! Me olvidaba que esos "puristas" y grandes republicanos han sucumbido a los efectos de la caja amarilla. https://t.co/odm3mHGFKs
Apenas desembarcó en el Congreso, la retórica peyorativa del diputado Milei fue en aumento, mientras se dedicaba a rebautizar a espacios políticos. Así, la Coalición Cívica se convirtió en la “Coalición Cínica”; La Cámpora en “La Camporonga” y Juntos por el Cambio, en “Juntos por el Cargo”.
Siempre es la pauta
Hay descalificativos presidenciales recurrentes, sobre todo en el periodismo y su relación con la pauta comercial. En 2022, Milei fue invitado al programa de María Laura Santillán en LN+. Según él, había acordado con la producción que sería una entrevista mano mano, pero la conductora quiso sumar a Carolina Losada y el exdiputado explotó al denunciar un cambio de las condiciones. Santillán intentó poner paños fríos y Milei sentenció: "No trabajes en hacer creer que estoy enojado porque no lo estoy, simplemente estoy describiendo la traición de tu producción". Parece ser que sí estaba ofuscado porque, a partir de entonces, siempre se refirió a ella como "María Pauta Santillán". Y también parece que no perdona.
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La fijación mileísta con los mandriles trascendió a los economistas que han realizado predicciones erróneas y llegó a varios periodistas a los que el Presidente suele atacar en Twitter: María O’Donnell ("Mandrila O’Monnel"), Luis Novaresio ("Luis Mandrilesio") y Marcelo Bonelli ("Marcelo Mandrelli").
También hay una obsesión presidencial con el pelo para los apodos hirientes. Al ceo de Perfil, Jorge Fontevecchia, lo llama "Tinturelli" y al economista Carlos Melconian, "Carmelian", cuando no se refiere a él como "Chantanian".
Al reprocharle sus proyecciones, la economista Marina Dal Poggetto fue apodada por Milei como "Marina Dal Pifieto".
Cantantes, en la ira
Sin embargo, a pesar de la catarata de apodos, Milei tiene un hit indiscutido, cuando llamó "Lali Depósito" a la cantante Lali Espósito. "Cobró de la del Estado. En uno de los recitales cobró 350 mil dólares", le achacó en febrero de 2024, durante una entrevista. La enemistad venía de antes: la artista tuiteó "qué peligroso, qué triste” cuando el libertario ganó las PASO en 2023. Entonces, Milei respondió que no la conocía. En 2025, Espósito vendió su primer River Plate en tres horas.
Por la misma supuesta razón, Milei se refirió a María Becerra como "María BCRA" en febrero de 2025, cuando la artista criticó al Estado nacional por los incendios forestales en la Patagonia. Después, funcional a los intereses presidenciales, circuló una fake news con una captura del medio NotiNeuquen que afirmaba que Becerra "cobró $ 100 millones del gobierno de Neuquén por su show en la Fiesta Nacional de la Confluencia”. Según corroboró Chequeado, el recital fue financiado por la productora privada Fenix Entertainment.
Parece que María BCRA no se enteró del despliegue enorme que se está haciendo desde el gobierno nacional en la lucha contra el fuego. Debe ser como Ladri Depósito que habla según quien le llena el bolsillo. Estaría bueno que si hablan, por lo menos lo hagan con fundamento. CIAO! https://t.co/hFmcoVgx6s
Pero también Milei utiliza los apodos de manera positiva: además de "el mejor ministro de Economía de la historia", Toto Caputo ha sido "Chanchito de yeso" ("porque para sacarle un mango hay que romperlo todo") y Federico Sturzenegger es "El Coloso".
El Presidente podría haber aprendido las mañas de alguien a quien supo llamar "El Profe", hoy caído en desgracia por sus vínculos contractuales con el empresario Fred Machado, acusado de narco en Estados Unidos. Antes que Milei, José Luis Espert trajinaba los estudios de TV y se volcó a la política con una retórica que dependía de frases de impacto y también el uso de apodos. A Alberto Fernández lo llamaba "Cantinflas" y a Cristina Kirchner, "Morticia Adams".
Precisamente, el expresidente volvió al ruedo de las redes sociales y a principios de mes bautizó "Pavorni" al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en un intercambio que mantuvieron en Twitter. Milei (alias "El León", alias "El Peluca", alias "Freezer", como lo llama su gabinete porque usa campera con aire acondicionado) hace escuela.