La Pampa: Luciano di Nápoli desafía a Sergio Ziliotto y se rompe la unidad del PJ
Grieta entre el intendente y el gobernador por la conducción partidaria. Loteo interno, la foto y la película. El rol de La Cámpora. Verna mete la cola.
El gobernador de La Pampa Sergio Ziliotto y el intendente de Santa Rosa Luciano di Nápoli festejaron juntos sus reelecciones. Hoy aparecen en veredas opuestas.
Una bomba le explotó al PJ de La Pampa. Se rompe la unidad que la conducción daba por garantizada y el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, está decidido a ir a fondo en su desafío al gobernador Sergio Ziliotto.
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Cuando el próximo miércoles 30 de abril a las 18 venza el plazo para la presentación de postulaciones a la interna partidaria, habrá una lista con el jefe comunal de la capital provincial como candidato a presidente del partido, según anuncia Di Nápoli entre su dirigencia y su militancia.
Aunque la gota que rebasó el vaso fue un ruido en el reparto de cargos de la dirigencia “kirchnerista”, hay mar de fondo. Se rompió la confianza en las negociaciones y salieron a la luz viejas rencillas que estaban bajo la alfombra. Ya no es una discusión por un par de lugares, sino una disputa por el poder y por el futuro.
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Luciano di Nápoli, intendente de Santa Rosa, y Sergio Ziliotto, gobernador de La Pampa: mantienen las formas pero hace rato que tiran de la cuerda.
La foto muestra que la fractura estalló cuando la conducción del PJ decidió respetar los lugares de La Cámpora en el Consejo del PJ. No sólo avaló la continuidad de María Luz “Luchy” Alonso en la vicepresidencia, sino que consideró que los espacios que hoy tiene Di Nápoli le correspondían naturalmente a esa organización.
Di Nápoli se apartó hace tiempo de La Cámpora y nunca armó otra línea interna formal, pero pretendía seguir conservando su lugar como consejero y también las otras dos sillas que tiene a su disposición, que hoy ocupan Heriberto Mediza y Carmina Besga. El oficialismo dijo que esa discusión la tenían que dar entre los involucrados directos.
La intendencia de Santa Rosa es el lugar más importante que consiguió el kirchnerismo en La Pampa. Por eso, Copete di Nápoli se sintió destratado y pateó el tablero. Interpretó que primero le habían dado garantías y que después le modificaron las reglas de juego.
"No hay que confundir unidad con subordinación", desafió el intendente en el momento en que retiró la documentación para presentar lista propia. “Si la unidad no se da, no hay que hacer tanto drama; lo que planteamos es la renovación", completó.
El ziliottismo confía en que en los días que restan para la presentación de listas habrá acercamientos que acomoden la situación.
La película de Sergio Ziliotto y Luciano di Nápoli
Durante las dos gestiones que comenzaron en 2019, las tensiones entre Ziliotto y Di Nápoli fueron despuntando.
Después de la disputa por la coparticipación, “Copete” motorizó un scrum de intendencias “no alineadas”, en las que reclutó a jefes comunales de las ciudades más pobladas que gobierna el peronismo. Se hicieron visibles en ese equipo la intendenta de General Pico, Fernanda Alonso; la de Winifreda, Adriana García; el jefe comunal de Toay, Ariel Rojas; y el de Lonquimay, Manuel Feito.
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Luciano di Nápoli, intendente de Santa Rosa, y Fernanda Alonso, intendenta de General Pico, líderes naturales del sector "no alineado". A sus espaldas, el gobernador de La Pampa Sergio Ziliotto.
En Santa Rosa, el ziliottismo siempre estuvo al acecho. El secretario de Trabajo, Marcelo Pedehontaá, alfil del gobernador, ya anunció sus ambiciones de ser intendente y fue empoderado como presidente del congreso partidario.
La unidad del PJ en riesgo
Respecto de la conducción partidaria, la idea del ziliottismo era aceitar una nómina con el gobernador al frente. Esa propuesta cuajó en la mayoría de las líneas que participaron en una reunión inicial, incluyendo al espacio de Di Nápoli. Sin embargo, pasaron cosas: en el camino hubo disidencias y compromisos incumplidos o malos entendidos, según quién cuente la historia.
La conducción del PJ convocó a elecciones partidarias pese a que la mayoría de los sectores aconsejaban una prórroga de autoridades hasta pasadas las elecciones legislativas nacionales. El apoderado del partido, Daniel "Pali" Bensusán, anunció el plan oficial de hacer la convocatoria formal y gestar una lista de “unidad” con Ziliotto al frente y “Luchy” Alonso como vice.
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El último encuentro del consejo del PJ de La Pampa, entre sonrisas: en la cabecera, Ziliotto y María Luz Alonso, de La Cámpora.
La repartija del Consejo que ideó el ziliottismo reserva siete lugares para la Plural, tres para el marinismo de Convergencia, dos para el Nuevo Espacio de Participación (Roberto Robledo, secretario general de UOCRA), dos para La Cámpora, dos para Identidad Peronista (Jorge Lezcano, secretario general de UCPN), dos para Compromiso Peronista, dos para el espacio de Di Nápoli y uno para la línea que armó el intendente de la norteña Realicó, Facundo Sola.
A simple vista, la mayoría de la dirigencia del PJ coincide en que es un loteo racional, pero ya se cuecen otras habas y asoman diversos cuestionamientos a la conducción. La vicepresidencia para La Cámpora levanta polvareda y hace su juego el trabajo por goteo que el ultravernismo hizo estos años.
En ese contexto, Di Nápoli advierte que hay terreno fértil para iniciar lo que él bautiza como un proceso de renovación. Cuenta con el apoyo de algunas intendencias y de exintendentes. También de sectores gremiales. Además, repasa su propia historia. Acumuló poder en Santa Rosa en una interna contra el caballo del comisario y después logró la reelección que el peronismo no conseguía desde hacía más de 20 años.
Si efectivamente llegara el tiempo de la interna para la conducción del PJ pampeano, esa pelea electoral será recién en noviembre, pasadas las legislativas nacionales. Hasta entonces, mucha agua correrá bajo el puente antes de que la sangre llegue al río.