LOS CORONELES DE MILEI

El plan sin prisa pero sin pausa de Romina Diez para gobernar Santa Fe: apertura, relato duro y poder delegado

La jefa libertaria consolidó su liderazgo y ya nadie duda de su candidatura. Sin embargo, hay pocos movimientos a su alrededor. El expediente Amalia Granata.

Romina Diez cerró 2025 mejor de lo que lo transitó. La Libertad Avanza se impuso en las elecciones de Santa Fe y la tropa que conduce fue la única que capitalizó el triunfo. Así las cosas, su manu militari y el poder delegado por Karina Milei la posicionaron como candidata libertaria a la Casa Gris en 2027.

La consolidación del proyecto "Romina Diez gobernadora"

Hoy por hoy, nadie en La Libertad Avanza duda de que Diez será la primera postulante de la historia del espacio en competir para ocupar el Sillón del Brigadier en la Casa Gris. Sin embargo, no hay movimientos profundos en ese sentido. No hay un operativo desplegado, en parte porque en la tropa libertaria confían en las acciones que viene desarrollando y en parte porque creen que el trabajo más grueso está hecho. “Es la dinámica de trabajo de Romina, su estilo, pero el proyecto va viento en popa”, reconoció una figura del espacio violeta. Tras un año largo, el verano es momento de pausar el ritmo.

“Lo que pasó el año pasado sirvió para que Romina consolidara el equipo y revalidara el apoyo de Karina y de Santiago Caputo”, apuntó la misma fuente. El año no había empezado fácil: Diez se vio forzada a ceder la estrategia que venía craneando de armar una gran interna para las elecciones locales y bendijo una lista única con Juan Pedro Aleart, acercado por el sector halcón del PRO, a la cabeza. La Libertad Avanza ganó las primarias, pero Diez tomó el mando de la campaña para las generales santafesnas y terminó perdiendo contra Juan Monteverde. Encima, el vínculo con el periodista aún hoy está teñido de idas y vueltas.

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La cosa se acomodó en el segundo semestre y, lo mejor para la jefa libertaria, sin que tenga que modificar sus modos. Jugó al secretismo y dio a conocer sobre la hora la lista a la Cámara de Diputados de LLA. Colonizó los primeros cuatro lugares con figuras propias, insospechadas de ser librepensadoras; se subió a la ola violeta y selló un triunfo categórico en la Bota. La victoria revalidó su liderazgo y, como si fuera poco, le permitió llevarse dos bancas del PRO al bloque de LLA. Hoy, Diez controla nueve de los 19 escaños santafesinos en la cámara baja.

Manu militari en Santa Fe

“Ahora, Romina gobernadora”, deliró la barra violeta en el búnker tras el triunfo. Con la consolidación, el proyecto de Diez a la Casa Gris ganó seriedad. En principio, todo indica que seguirá apegada al relato libertario más duro emanado de la Casa Rosada, el que le viene dando frutos hasta ahora. Por otro lado, el vínculo con Karina sigue indestructible: esa relación le permite hacer y deshacer a su antojo a Diez en la Bota. La rosarina es la mejor alumna del método purista de la hermana presidencial.

Tanto es así que sus socios, por ahora, prefieren no hablar y mantener un perfil bajo para no hacer olas. Es la disciplina derivada del triunfo. Lo sabe, por ejemplo, Nicolás Mayoraz, que perdió cierta relevancia en el ecosistema libertario. Sin embargo, sorprendió verlo en la reapertura del Aeropuerto de Rosario, la inauguración más importante del año encabezada por Maximiliano Pullaro, uno que cada día tensa más su vínculo con la Casa Rosada. El sector que responde a Patricia Bullrich y el de Unite, otros dos aliados que supieron batallar contra Diez, hoy también eligen el perfil bajo.

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Romina Diez junto a Nicolas Mayoraz.

Romina Diez junto a Nicolas Mayoraz.

En la retina de varios quedó grabado lo sucedido con Marcos Peyrano, un prolífico abogado rosarino cercano a Diez que fue convencional libertario. La versión que corrió fue que la jefa violeta lo sancionó por una jugada sin autorización -que tejió en tándem con Mayoraz- para quedarse con la vicepresidencia de la Convención. El castigo fue dejarlo afuera de la lista para la Cámara de Diputados, donde disputaba un lugar. De alguna manera, fue un caso que mostró que Diez no iba a dudar a la hora de ejercer su liderazgo.

El único cambio de Romina Diez

El único cambio en el método Diez que notaron quienes la rodean tiene que ver con su flexibilidad a la hora de vincularse políticamente, una cualidad dervada de la seguridad otorgada por el triunfo. Por eso, por ejemplo, se encargó de las gestiones para arriar a Verónica Razzini y Alejandro Bongiovanni y validó un intento de armar un bloque libertario en la Legislatura de Santa Fe con los restos de lo que fue el espacio de Amalia Granata. La encargada fue Beatriz Brouwer, la única diputada provincial alineada con su conducción. La cuestión está en veremos.

Con Granata se da otro síntoma de la nueva flexibilidad. Fuentes internas de La Libertad Avanza aseguran que hay luz verde para intentar un acercamiento. Es algo que en su momento intentó Caputo y chocó con la resistencia del eje Karina - Romina. En ese sentido, la reforma electoral que impulsa la Casa Gris -que impediría candidaturas legislativas sin candidaturas ejecutivas- puede ser un aliciente. Diez no termina de tener un alto nivel de conocimiento en Santa Fe y ser apalancada por Granata sería un aliciente. Además, ambas comulgan en la oposición extrema a Pullaro.

Romina Diez junto al concejal por Rosario Juan Pedro Aleart y Patricia Bullrich
Romina Diez apagó todas las resistencias internas con el triunfo en las legislativas en Santa Fe.

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