ELECCIONES 2025

Federico Angelini, el jefe de campaña en las sombras de Juan Pedro Aleart en Rosario

Ejerce el rol pero a su lado no lo reconocen para no incomodar a la tropa libertaria. Su vínculo con el periodista y el equilibrio en la interna del PRO.

Federico Angelini, en las sombras

Nadie de su entorno le reconoce el cargo de jefe de campaña a Angelini. No porque no lo ejerza, sino porque la convivencia con la tropa libertaria que lidera Romina Diez se parece a caminar por un campo minado y del lado del exvice amarillo no quieren volar por los aires. Saben que la cuestión de mostrar quién manda es cara al sentimiento libertario. “Colaboramos en todo lo que nos piden”, se limita a reconocer un entornista. “El jefe de campaña es Agustín Pellegrini”, apuntan en referencia a la mano derecha de Diez.

Sin embargo, la tropa halcona está al tanto de todo y tiene un rol ineludible. Por ejemplo, en el desembarco de Aleart en las localidades del departamento Rosario que se está organizando para los próximos días. Allí pesan los referentes locales, la estructura, algo de lo que carece La Libertad Avanza y el angelinismo cuida con celo excesivo. Será la primera movida fuerte en el territorio en el marco de una campaña austera, que sólo destaca en redes sociales con una estrategia comandada desde Buenos Aires que aprovecha el alto nivel de conocimiento del candidato.

Incluso, ciertos operadores adelantan que Aleart en el concejo no ejercerá una oposición rabiosa contra Unidos para Cambiar Santa Fe, como podría hacer un típico libertario. Marcará diferencias, incluso desde el aspecto ideológico, pero se permitirá negociar algunas cuestiones que cuadren en su relato. No aprobaría la creación de una empresa estatal, por ejemplo, pero sí levantaría su mano para darle luz verde a un proyecto inmobiliario. Una oposición “racional”, en virtud de los vínculos que el espacio de Angelini aún mantiene con el gobierno de Pablo Javkin.

La carta Juan Pedro Aleart

En toda la hoja de ruta del periodista devenido en político sobrevuela la marca de Angelini. Fue el exdiputado el que lo apadrinó y lo convenció de pegar el salto. La palabra había sido dada por el periodista algunos meses atrás, pero existió un acuerdo de guardar la información bajo siete llaves que Angelini respetó a rajatabla. Una versión, bastante extendida, indicaba que Aleart no quería ser candidato a concejal, sino solo a constituyente. Angelini fue parte del scrum que lo convenció sobre el filo del cierre de listas.

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El excompañero de fórmula de Carolina Losada intentó durante todo el año pasado ser una especie de mediador entre Bullrich y Macri. De hecho, la anteúltima vez que el expresidente visitó Rosario, a mediados de 2024, Angelini lo acompañó a sol y a sombra: hasta vino con él en el avión. Sin embargo, ya por ese entonces se rumoreaba cierto alejamiento. El ok de Macri a Gisela Scaglia que le permitió a la vice disputar el liderazgo del partido fue otro gesto de que la dinámica que había dominado al PRO de Santa Fe durante una década se había roto.

Paralelamente, Angelini profundizó su acercamiento a Bullrich. Intentó ser designado secretario de Seguridad, pero terminó como subsecretario de Intervención Federal a cargo del Plan Bandera, el desembarco de las fuerzas federales en Rosario. Cuando Aleart hizo pública su historia como víctima de abuso infantil y su lucha contra la prescripción de delito, le abrió la puerta al universo Bullrich, quien hasta le facilitó un abogado. Resistido por el entorno de Diez, la Piba y Aleart fueron las dos cartas que le permitieron intervenir en el armado de las listas de La Libertad Avanza en Santa Fe.

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Mauricio Macri y Federico Angelini

Mauricio Macri y Federico Angelini

Lo que lo alejó del PRO

El sector halcón que lidera Angelini en Santa Fe nunca toleró el lugar que le tocó como consecuencia de haber apostado y perdido con la candidatura de Losada. Esa derrota le permitió asomar la cabeza a Scaglia, que le comió rápidamente lugares a caballo de los fierros del estado habilitados por el propio Maximiliano Pullaro. Algunos suman, además, una supuesta venganza de parte del gobernador, enojado porque el angelinismo coqueteó con él, pero cerró con su rival. Incomprobable.

Lo cierto es que su espacio obtuvo pocos lugares en los gabinetes de Unidos con relación a sus expectativas, lo que marcó el primer foco de incomodidad. Luego vino la disputa partidaria y el cierre de listas legislativas. Hoy, su sector se asume no solo fuera de Unidos, sino que si el bloque PRO en el Congreso se parte, José Núñez -su hombre allí- quedaría del lado bullrichista. Talentoso, aunque no lo querían, logró hacerse un lugar en el ecosistema libertario. Sin embargo, el vínculo con Macri continúa, esporádico, en virtud de los años de relación. Lo que se dice un equilibrista.

José Núñez, uno de los diputados del PRO de Santa Fe que se alejan de LLA y se acercan a Provincias Unidas.
El PRO de Santa Fe se desarma y sangra.

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