Gabriel Bornoroni reunió a intendentes radicales de Córdoba con Santilli y profundizó la avanzada sobre la UCR
Con Luis Picat y Soledad Carrizo de escoltas, el jefe libertario mostró músculo territorial. Zona de promesas y gestión para disfrazar la meta electoral.
Se trata de jefes comunales a los que el armador de La Libertad Avanza en Córdoba comienza a interpelar como parte de un mismo proyecto, aún en ciernes, para intentar desbancar al peronismo cordobesista tras 28 años en el poder.
Con todos ellos abordaron temas de gestión. Los intendentes pidieron avanzar en la transferencia de tierras que aún permanecen bajo control del Estado nacional, sobre las cuales hay proyectos o problemas que requieren solución, la finalización de planes de viviendas y proyectos de obra a medio hacer. Se llevaron promesas de plazo mediato, previo paso por otras instancias de revisión.
También hubo pedidos de fondos por aportes directos o por algún plan. Volvieron a casa con la promesa de nuevas reuniones, sin esperanza de un impacto cercano en sus cuentas municipales.
Nombres de la UCR
Federico Zárate, de Jesús María; Leopoldo Grumstrup, de Pilar; Leonardo Clara, de Carrilobo; Diego Carballo, de Villa del Rosario; Joaquín Basconi, de Monte Buey; Diego Viano, de Luque; Ignacio Tagni, de Villa Nueva, conformaron la lista de jefes comunales que se sentaron en el despacho principal del ministerio del Interior.
Fueron flanqueados por Santilli, Bornoroni y el secretario del Interior, Gustavo Coria. Junto a ellos, el diputado Luis Picat y la exdiputada Soledad Carrizo, encargados del scouting de dirigentes extrapartidarios para sumar a la plataforma libertaria cordobesa.
Reunión de Gabriel Bornoroni con intendentes de Córdoba 1
Seis de los siete intendentes provienen del radicalismo y llegaron a sus cargos representando a la alianza Juntos por el Cambio. El monteboyense representa a un movimiento vecinal definido en oposición al peronismo.
El recuento boinablanca merece distinciones de origen. Zárate, que dirige la ciudad más grande, ya se ha incorporado formalmente a LLA, siguiendo el camino que marcara Picat. De los cinco restantes amerita atención la presencia de Grumstrup y Tagni, dos que han orbitado en el mestrismo, especialmente en la disputa interna con el sector que comandan Marcos Ferrer yRodrigo de Loredo.
Para el ya proclamado candidato a gobernador la salida de estos jefes comunales no debería impactar en su propia cosecha. Confía en que, más temprano que tarde, se inclinarían por una lista rojiblanca que lo tenga a la cabeza.
Los contactos con Martín Llaryora
Los anfitriones del encuentro aseguran que cumplieron con una demanda puesta en pausa tras la salida de Guillermo Francos del ministerio. La promesa de un vínculo fluido con el gobierno nacional, concretado en asistencia, es esencial para la suerte del anclaje violeta.
“El Colo Santilli es más ejecutivo. Hasta aquí había priorizado a los gobernadores por las necesidades de avanzar en proyectos clave. Ahora es el turno de los intendentes. Este fue el primer encuentro, habrá más”, cuenta una de las voces participantes de la reunión.
La próxima cita podría ser en Córdoba, con una mesa de más comensales, que incluya a representantes de otras áreas de gobierno.
Con los resultados de las elecciones de 2023 y las de octubre de 2025, los jefes comunales parten de la hipótesis que LLA sigue fuerte en la provincia. Por ende, la suerte de su intento por continuar en el poder también depende de no tener enfrente a un candidato libertario que les dispute los votos antiperonistas.
“Los intendentes no son de nadie. Es un error pensar eso. Hay que atender lo que piden, lo que necesitan, no pedirles que se aten a un partido. Eso vale para el radicalismo, pero también para Milei”, amplía la voz consultada.
“Los intendentes se mueve por gestión. Si vos gestionas con ellos, te acompañan. Hay que entender esto para cualquier construcción”, amplía otra voz presente.
Nadie omite las restricciones en el envío de fondos a las administraciones municipales. Pero la supervivencia política requiere mantener contactos con las altas esferas. La expectativa del año electoral alienta ilusiones de desembolsos no tan lejanos.
Es la misma esperanza que barajan aquellos mandatarios que prefieren no alejarse del gobierno provincial. Algunos aseguran que cada tanto reciben un llamado desde algún ministerio para “marcarles la cancha”. Uno de los presentes asegura que el propio gobernador Martín Llaryora le cuestionó su decisión de participar del encuentro con los referentes libertarios.
La espera de Gabriel Bornoroni
En la mesa armada este miércoles sobrevoló otra certeza: el presidente del bloque de LLA en Diputados espera ser ungido oficialmente para iniciar la competencia a la gobernación. Hasta entonces, asegura que se mantendrá enfocado en lograr la aprobación de proyectos clave para el presidente Milei, como la reforma laboral.
“La mirada del gobierno es que vamos a ganar en Córdoba. Pero no debemos apurarnos”, sopla una fuente consultada.
Para quien sí prevén un plazo fatal es para De Loredo, a quien no imaginan fuera de la alianza, más allá de algunas mojadas de oreja. Según estiman, agosto será el mes clave para la decisión. Interpretan que el exdiputado declinará sus intenciones propias y aceptará sumar a la UCR a un gran aglomerado opositor. Un quiebre que por ahora no parece del lado del jefe radical.
bornoroni juez locro
Gabriel Bornoroni y aliados en el locro del 1° de Mayo
Cuentan incluso con la prórroga de mandatos en el centenario partido como elemento de presión. “Nosotros podemos acompañar la prórroga. Sería una locura ir a internas. Pero lo importante es que después jueguen a ganador. Si quieren seguir con el PRO, que no cuenten con nosotros”, advierte un boinablanca en su regreso a casa.
Una lectura similar se adjudica a los alcaldes presentes, a quienes les interesa permanecer en un armado opositor con real vocación de poder antes que desangrarse en conflictos internos “lejanos a la gente”.
Con esas expectativas comienzan a contar las semanas para encontrar respuestas a planteos que por ahora son enteramente de gestión: disponibilidad de terrenos, finalización de planes de viviendas, actualizaciones catastrales y acceso a fondos frescos. Mientras tanto, no habrá puentes rotos con nadie.