Córdoba salvaje: Milei sube en las encuestas y Llaryora se juega todo a bajar impuestos y mira al PJ nacional
Seis de cada diez cordobeses bancan la gestión de LLA. El gobernador ajusta cabos y no descarta alianzas contra natura. En 2027, ojo por ojo, diente por diente.
Javier MIlei copó la noche del Festival de Jesús María
Javier Milei, el domador que no puede montar caballos, caminó sobre tierra sagrada en Córdoba: el Festival de Jesús María. El baño de masas -entre boinas gauchas, vino con Pritty y olor a asado- le imprimió un perfume federal a la etapa libertaria que debería cerrar en 2027 con la reelección y el gobierno de provincias estratégicas.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
En la provincia mediterránea habría campo fértil, como contó Rubén Curto en su crónica sobre el show inédito de Milei en el anfiteatro de Jesús María. Desde la derrota cordobesista de octubre, con Juan Schiaretti a la cabeza, se instaló con fuerza la versión de un cambio de época. Ayudaron a cimentar el relato las contramarchas de Martín Llaryora después de la caída de Provincias Unidas, el triunfalismo exacerbado de la tropa violeta y los lanzamientos anticipados de la oposición.
El informe evolutivo de Aresco sobre la evaluación que el electorado cordobés hace de la gestión de Milei, al que accedió Letra P en exclusiva, confirma que Milei está tan fuerte como lo vivió en un festival que cumplió este verano su 60° aniversario. Diciembre de 2025 cerró con una imagen positiva de la gestión nacional de casi 63 puntos. La remontada ocurrió después de las elecciones de octubre, cuando la valoración de su gobierno llegaba al 50,2%.
Hay sólo tres registros de marcas altas según la curva del estudio: el citado diciembre del año pasado; enero de 2024, cuando lograba un 69,2%, y diciembre del mismo año, que tocaba el 66,6%.
Javier Milei y el Chaqueño Palavecino en Jesús María 4
Javier Milei le dedicó a Córdoba la canción "Amor Salvaje" del Chaqueño Palavecino
El resto de los meses de su gobierno fueron variando en la apreciación popular, siendo la marca positiva más baja la del septiembre negro del año pasado. Entre denuncias por presunta corrupción que alcanzaron a Karina Milei y el foco puesto en la elección bonaerense, la curva verde cayó al 48,1% y la política creyó que el fenómeno barrial estaba acabado.
La ley primera dice que si los hermanos se pelean se lo comen los de afuera. Podría agregarse que nunca se debe dar por muerto a nadie en política.
Otras explicaciones del rebote de Javier Milei
Con todo, Milei no puede subestimar a los gobernadores. Los padeció cuando lo hizo. Hay otros estudios en las mesas del poder que matizan un poco el impacto de Milei en un electorado que desde la restauración de la democracia operó con una lógica que podría resumirse así: “A los cordobeses nos gusta poner el presidente, pero no nos gusta que el presidente nos ponga al gobernador”. Hasta aquí no hay ejemplos que dobleguen la sentencia.
La consultora Delfos, de Luis Dall’Aglio, tiene números más moderados. Divide en tres la evaluación de la gestión: positiva, regular y negativa. En diciembre de 2025, Milei cerró con una imagen en verde del 42%, una amarilla del 26% y una negativa del 31%.
Captura de pantalla 2026-01-17 105332
Encuestas en Córdoba con diferencias sobre el "rebote" de Javier Milei
De diciembre de 2024 a esta parte, el gráfico de esta consultora se mantiene estable. Sólo registra un pico de aprobación del 50% en enero de 2025 y un piso del 31%, también en septiembre del año pasado.
En sus conclusiones, Dall’Aglio prefiere hablar de un “rebote moderado” tras el triunfo electoral y alerta sobre el desgaste del piso mileísta, que aún define como importante.
La obsesión de Martín Llaryora por un 12%
En ese marco, Llaryora segmentará su estrategia hacia adelante. Considerando que el peronismo de Córdoba tiene un núcleo duro del 30% le hablará a ese 12% del electorado que le permitió lograr la gobernación y entienden como “prestado”.
Ya lo no podrá interpelar con las obras y el antikirchnerismo que Schiaretti agitaba como el mismo diablo sobre la tierra. Milei ocupó ese espacio y supone un desafío real para la búsqueda de la reelección. El desarrollo de obra pública tiene un costo político implícito en tiempos de narrativa antiestatal, otra verdad que duele.
Es por eso que la bala de plata para Llaryora es el alivio impositivo que anunció tras la derrota electoral y que empezó a llegar esta semana con un 25% de descuento. Esa es su apuesta para construir credibilidad.
Para el llaryorismo la ola libertaria no es para subestimar, como tampoco debería hacerse con otras condiciones objetivas: la gestión provincial tiene buenos niveles de adhesión y la reelección en marcos de aprobación es una ventaja competitiva.
Se espera que con una buena comunicación de lo hecho en salud y educación, más una política agresiva en seguridad y un alivio palpable en los bolsillos, el Ejecutivo cordobés podrá interpelar a ese 12% suelto. En el Panal, como se conoce a la casa de gobierno, insisten con que la reelección depende de factores propios, no externos.
Jugadas de impacto en Córdoba
Habrá otras jugadas fuertes. Uno de los objetivos es mejorar los ingresos del personal estatal, que estaban atrasados. ¿Votará ese sector al candidato de un presidente que echó a 60 mil agentes del Estado? Es pícara la muchachada peronista. Habrá más anuncios para los jubilados provinciales. “Llaryora quiere tener a más del 70% del sector adentro del 82% móvil antes de fin de año”, prometen.
El cordobesismo hará política. Córdoba despegará su elección de los comicios nacionales en 2027. Si Milei enfrenta a Llaryora a cara descubierta para arrebatarle la provincia, es probable que empiece a darse un fenómeno hasta ahora inédito desde la irrupción del kirchnerismo.
El gobernador está dispuesto a regresar al PJ nacional, apoyar la candidatura presidencial que surja de manera orgánica, y “devolverle” la gentileza a Milei. Un favor que Sergio Massa no tuvo y todavía llora.
llaryora acto rio tercero
Martín Llaryora y parte de se gabinete
En el Panal confirman que ese escenario sería el único posible para unir caminos con su par de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el exministro de Alberto Fernández, que regresará a fines de febrero a la provincia. Va a participar de un evento privado, una celebración de amigos, y pidió a su dupla de armadores, el intendente de Cruz Alta, Agustín González, y la presidenta del Frente Renovador, Tania Kyshakevych, que le armen una agenda política "con la gente".
El mensaje es más o menos así. Si Milei respeta la jurisdicción, el cordobesismo dividirá al peronismo, como es su especialidad. Si el Presidente decide lo contrario, podría germinar la unidad peronista, pero fogoneada por esos gobernadores que, perdido por perdido, aceptarían alianzas que antes definían como contra natura.