La liga nacional de juezas criticó el juego de Martín Llaryora en la Justicia y removió la interna en Córdoba
Eve Flores objetó la falta de mujeres en lugares clave. El PJ pide atender el arribo de Jessica Valentini en el Tribunal Superior. Los mensajes cruzados.
En particular, la integrante de la Cámara en lo Criminal y Correccional observó la ausencia de mujeres en el Ministerio Público Fiscal de Córdoba (MPF), el órgano encargado de definir la política criminal del gobierno.
Tras la salida de Bettina Croppi (quien se desempeñaba como adjunta) hacia la recientemente creada Procuración Penitenciaria, el MPF quedará conformado por cinco hombres: Juan Manuel Delgado, titular hasta marzo, Héctor David, José Gómez Demmel, Alejandro Pérez Moreno y Néstor Gómez.
No son nuevos los reclamos sobre la ausencia de equidad de género en los órganos judiciales. Desde AMJA piden, desde hace años, la incorporación de mujeres a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Tras la salida de Elena Highton de Nolasco, en 2021, no se han nombrado juezas.
Tampoco se circunscriben a una jurisdicción específica las quejas. En todo el país se verifica la presencia de funcionarias de carrera, con las correspondientes capacitaciones y capacidades.
Pero en Córdoba el reclamo toma otro sentido. Opositores, académicos y voceros de las tradicionales familias judiciales coinciden en acusar un decidido avance del peronismo cordobesista sobre la Justicia.
En diálogo con una radio local, Flores consideró que el incumplimiento de los principios de paridad de género y representatividad democrática reflejan “una problemática estructural del sistema judicial”.
“Hay mujeres en puestos importantes dentro del mismo organigrama del Poder Judicial y del Ministerio Público Fiscal. Pero eso no se ve reflejado en los lugares de toma de decisiones. La paridad sí se aplica en el Poder Legislativo; ahora se debe avanzar en otros órganos de poder”, amplió la jueza, quien reemplaza a Susana Medina en la presidencia de la asociación de magistradas.
El mencionado MPF es el ejemplo más señalado. No sólo por la unanimidad de hombres desde este año, sino por la “mayoría automática” con que cuenta el oficialismo. Como contó Letra P, el arqueo muestra tres nombres puramente llaryoristas (Lezcano, Gómez, Pérez Moreno), uno afín (David) y sólo uno del schiarettismo “residual” (Gómez Demmel).
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Martín Llaryora mueve fichas en la Justicia en Córdoba.
Junto a la de Delgado, la salida de Croppi es leída como la pérdida de peso del exgobernador, diputado electo desde octubre. Por ejemplo, el pedido de juicio político para los tres fiscales que intervinieron en el caso del asesinato de Nora Dalmasso lleva la firma de ambos.
De poco importa que la exadjunta asuma como titular de la Procuración Penitenciaria, con un equipo donde cuatro de sus cinco integrantes son mujeres. La cuenta empalidece al sumar en el repaso la conformación del Ministerio Público de la Defensa, donde sus tres integrantes son hombres. Vuelven a resonar las palabras de Eve Flores, quien evocara, en aquella reflexión, que “la paridad busca la transformación estructural, igualitaria e inclusiva de las mujeres en estos sistemas”.
De igual manera, bajan el tono a las repercusiones de las palabras de la titular de AMJA. No desconocen el peso de la entidad, integrada por funcionarias relevantes en las instituciones judiciales de cada provincia. Tampoco restan validez a sus proclamas. Por el contrario, consideran “lógicas” las palabras de la magistrada cordobesa, quien no puede arriar las banderas legadas por Susana Medina, una referente internacional.
Según afirman, Flores y la vocal del TSJ responden a “líneas internas diferentes”. Recuerdan que ésta, expresidenta de la Asociación, llegó a impulsar la creación de entidades paralelas para el mismo colectivo de mujeres juezas.
El mismo análisis sepultaría versiones sobre un renovado impulso de Tarditti para llegar a la Corte Suprema de Justicia, representando al ninguneado colectivo de magistradas.
Esa chance, entiende, derivaría de un acuerdo entre fuerzas políticas de peso nacional, para las cuales la problemática de género ha dejado de ser prioritaria. Y el gobernador ha hecho saber que, de se considerada, Tarditti tendrá todo su apoyo.