X

Intendentes vs vidalismo, la grieta amarilla que anticipa la contienda 2021

El sector liderado por Macri – Grindetti pulsea con el comando Vidal. Gobernabilidad junto a Todos y guerra de trinchera. Batallas por la conducción de JxC.

Por 05/08/2020 10:05

La pandemia, como la eyección de María Eugenia Vidal de la gobernación, obligó a Juntos por el Cambio a reacomodarse en un nuevo mapa político y a repensar nuevas estrategias de cara al próximo año electoral, donde se enfrentarán dialoguistas y duros sin tierra. Una batalla interna en la que asoman intendentes, con numerosas dificultades por sortear en plena crisis, y el vidalismo sin responsabilidad de gestión. Ambos sectores buscan lo mismo: encumbrar al líder del espacio para ir a seducir nuevamente a una buena porción del electorado en 2021 y, sobre todo, en 2023. De eso aún no se habla en público, pero puertas adentro se construyen trincheras comandadas por Jorge Macri y Néstor Grindetti, de un lado, y por la exgobernadora, del otro. La discusión por el proyecto de endeudamiento volvió a mostrar las diferencias entre los sectores que, no obstante, conviven en el dialoguismo nacional liderado por Horacio Rodríguez Larreta que enfrenta a los halcones comandados por el expresidente Mauricio Macri y Patricia Bullrich.

  


Barbieri, Abad, Macri y Garro.

 

UNOS. Por historia dentro del PRO, por gobernar un distrito que muchos señalan como modelo y por apellido, el primo del expresidente de la Nación es uno de los jefes de la oposición pero no el único. Ya mostró públicamente sus inteciones de ser candidato a gobernador de Juntos por el Cambio. En ese camino, está enfocado a rendir cuentas a los cerca de 300 mil habitantes de Vicente López, mientras teje alianzas naturales con otros jefes comunales, como Grindetti, o incluso con el operador judicial Daniel Angelici. Un grupo que en su conjunto maneja de forma directa a un puñado de siete diputados y diputadas en la Legislatura que permite ampliar el poder político del dialoguismo territorial.

Los y las legisladoras Verónica Barbieri, Mauricio Vivani, y María Laura Ricchini (quienes responden a Macri), Daniel Lipovetzky, Fernado Rovello, Andrea Bosco (vinculados al expresidente de Boca) y Adrián Urreli (hombre de confianza del intendente de Lanús) son parte de una misma mesa de trabajo que sintetiza gestión local con poder legislativo. Todos ellos, por motivos similares, tienen una imperiosa necesidad de sobrevivir a la pandemia: dar respuestas a la creciente crisis económica, social y de salubridad en algunas de las zonas más calientes de la provincia de Buenos Aires y salir con la menor cantidad de heridas posibles, para pensar en proyecciones más allá de un mandato. Por eso hay reuniones semanales y posturas que se acercan al ordenamiento orgánico de la política.

Estas razones acercan tanto a Macri como a Grindetti al presidente de la Nación, Alberto Fernández, y, aunque con mayor grado de dificultad, al gobernador Axel Kicillof. “Hay una vocación real de no entorpecer las cosas y voluntad de sobrevivir”, describió a Letra P un diputado del PRO. La apuesta es dejar de lado algunas diferencias con el oficialismo en un momento en que las gestiones nacional, provincial y local se necesitan. Por eso hay teléfonos directos con Calle 6, en La Plata, y contactos cada vez más asiduos con Balcarce 50.

 

 

OTROS. La propia naturaleza de buscar sobrevivir a la crisis de unos, sea con la búsqueda de recursos económicos o con el simple hecho de no ser apuntados como los duros que pusieron palos en la rueda, le da lugar a otros de jugar políticamente con más libertad y ganar adeptos con un tono más confrontativo. En este último grupo, si bien ni el diputado radical y presidente del bloque de Juntos por el Cambio, Maximiliano Abad, ni su par vidalista, Alex Campbellson halcones que se suman al vuelo rabioso de Bullrich, sí sobrevuelan el territorio bonaerense con tiempos distintos a los de los intendentes, lo que les de la posibilidad de analizar y observar el horizonte de otra forma.

Abad necesita mostrar que tiene capacidad de conducir un bloque en el que conviven radicales, peronistas, macristas y lilitos, y ganar adeptos en la Unión Cívica Radical para dar pelea por la conducción del Comité Provincia del partido. Un doble juego que, de seguir sumando adeptos y algunos triunfos legislativos, lo instalarán definitivamente como un hombre de peso en la mesa provincial de Juntos por el Cambio. Campbell, en cambio, es la síntesis de Vidal en la Cámara baja, el que muchas veces expresa las intenciones de la exgobernadora de seguir apostando a desplegar un nuevo mapa político en el que ella conduce y se mueve con total libertad. En todos los casos, la batalla de fondo es por ver quién se queda con la conducción del sector más grande de la oposición. 

LEY DE FINANCIAMIENTO. El pedido de autorización para tomar deuda por parte del Ejecutivo expuso de una manera clara las diferencias en Cambiemos. Si bien todos acordaron exigir precisiones sobre el destino de los fondos, solicitar obras para los municipios, frenar aunque sea una remota posibilidad del gobierno de distribuirlas con discrecionalidad y asomar la discusión por el reparto de cargos, dejaron expuesta la grieta amarilla que anticipa la contienda de cara al 2021/23. 

 

 

Kicillof lo sabe y lo usa su favor. Su Jefe de Gabinete y mano derecha, Carlos Bianco, responsabilizó a Vidal de la decisión de los bloques de Juntos por el Cambio de no acompañar el pedido de endeudamiento para financiar obras y amortizar deudas que ella misma generó. Y más: el funcionario cavó un poco más hondo y aseguró que el fin de semana, tan sólo algunas horas después de que se frustrara el tratamiento del proyecto, lo llamaron unos “siete u ocho” intendentes para pedirle “perdón por la irresponsabilidad” de sus legisladores de no tratar, y aprobar, la iniciativa del gobierno. 

En el partido amarillo lo niegan y están dispuestos a ir a fondo con una posición conjunta pese a las diferencias. Aseguran que los une pensar en las próximas elecciones, pero también el rechazo al perfil confrontativo que le atribuyen gobierno. “Las declaraciones de Bianco no sumaron en nada, es la permanente construcción del relato”, apuntó a este medio un legislador en constante diálogo con alcaldes macristas. 

En este contexto está previsto que este jueves sesione nuevamente la Cámara de Diputados y de Senadores. El oficialismo ya destrabó parte de la discusión en la comisión de Presupuesto e Impuesto, presidida por Juan Pablo De Jesús, y Legislación General, encabezada por Mario Giacobbe, donde logró siete votos afirmativos contra seis negativos, y ocho voluntades y siete rechazos, respectivamente. Aun así, Juntos por el Cambio pretende ofrecer resistencia con una contrapropuesta para establecer la liberación del Fondo Municipal para Convenios de Infraestructura (FIM) 2020 de 2.000 millones, establecido en la Ley de Emergencia 2019, para afectación a destinos varios y la creación del Fondo de Emergencia Social por 3.000 millones.

Los números para aprobar el proyecto de Ley de Financiamiento no están, pero tampoco las líneas cortadas de uno y otro lado de la grieta. La amenaza creciente de los contagios de covid-19 y el desgaste propio de un debate que lleva semanas tal vez empujen, finalmente, una postura común al finalizar la jornada de este jueves.