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Angelici - Nosiglia: se dobla, pero no se rompe

Separados en Boca, unificaron músculo y territorio para negociar espacios de poder con Larreta. El "objetivo" Lousteau.
Por 04/12/2019 18:23

Corría septiembre de 2017 y la Unión Cívica Radical (UCR) porteña atravesaba un estado de ebullición: el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, se metió en las elecciones partidarias para perjudicar a Martín Lousteau y desató un vendaval de internas entre los boinas blancas. Distintas líneas del partido se repartían fuego cruzado y la novedad pasaba por un enfrentamiento entre el PRO y Enrique Nosiglia. Pero para Daniel "El  Tano" Angelici la crisis fue una oportunidad. Se sumergió en el maremoto radical y estrechó lazos con el correligionario "Coti", a quien hasta este año lo unía una alianza histórica en Boca Juniors. El vínculo se dobló por Juan Román Riquelme, pero la sociedad Angelici-Nosiglia no se rompe.

Ese año, "El Tano" y Nosiglia retomaron el diálogo dentro del partido tras casi una década de apartamiento del sector de Angelici por su acuerdo e integración con el PRO de Mauricio Macri. Angelici se metió en el barrio radical para frenar la guerra con Nosiglia por pedido de Macri, pero también por interés propio. Fue un acuerdo que le sirvió a ambos: Angelici volvía al partido y Nosiglia, en tándem con Emiliano Yacobitti, obturaba la intromisión de Larreta y los Radicales en Cambiemos, con Jesús Rodríguez y Facundo Suárez Lastra a la cabeza.

 

 

Desde la rosca partidaria se gestó una comunión que afianzó la alianza y que se ve por estas horas en la Legislatura de la Ciudad, donde se confirmó el bloque UCR Evolución y confluyen ediles de Angelici, Nosiglia y Lousteau. Es una bancada que actuará dentro de Juntos por el Cambio y en línea con Rodríguez Larreta, pero mantendrá identidad propia. Una señal de la UCR al PRO en las vísperas del inicio del segundo mandato de Rodríguez Larreta.

 

 

Socios en el macrismo bostero desde 1995, este año las elecciones en el club de la ribera sur los encuentra en listas separadas. "Sin rencores", repiten en el angelicismo. El nosiglismo dice abiertamente que la candidatura de Christian Gribaudo fue "el límite". Desde la agrupación Por un Boca Mejor, Nosiglia pidió ampliar el oficialismo y sumar otros sectores. Incluso, habló de tender a una "unidad" en la que se integrasen todos los sectores cercanos al oficialismo porque, si la unidad se daba en la oposición, complicaba la reelección del oficialismo. 

 

 

Si bien la candidatura de Gribaudo no entusiasmaba a Nosiglia, la gota que rebalsó el vaso fue la decisión de Riquelme de jugar abiertamente en las elecciones presidenciales de Boca. El Coti se acercó a Jorge Ameal y mudó a toda su gente -incluido el candidato a vocal suplente Roberto Sommi- a la lista que integran el astro boquense y Mario Pergolini.

En el camino al desprendimiento de su vínculo con Angelici, Nosiglia realizó un acto en Mar del Plata en el que adelantó su disconformidad con el oficialismo y hasta sacó una solicitada en el diario Clarín, siempre bajo el pedido de "ampliar" el espacio. Esperaba una respuesta del angelicismo que nunca llegó y, con la llegada de Riquelme, se hizo imposible.

 

 

Este martes, la agrupación Por un Boca Mejor cerró la campaña en el club Villa Malcolm de Villa Crespo. Acostumbrado al perfil bajísimo, Nosiglia, flanqueado por Ameal y Riquelme, tomó el micrófono y se refirió a la tan mentada unidad: "Muchos de los que estamos aquí nos juntamos para recuperar la gloria de Boca".

FÚTBOL Y OTRAS YERBAS. Nosiglia y Angelici tomaron caminos distintos en Boca, pero su sociedad política se mantiene y tiene vida puertas afuera de la Bombonera. Seguirán trabajando desde el partido y, como contó Letra P, representan dos sectores distintos de la UCR, pero actúan como bloque cuando negocian con el PRO de Rodríguez Larreta. El radicalismo conducirá el Ministerio de Desarrollo Económico, que estará en manos de José Luis Giusti. Además, tendrá un bloque propio de nueve diputados porteños y tuvo preponderancia en el reparto de cargos.

El acercamiento de Angelici a la cotidianidad de la UCR tiene dos explicaciones. En primer lugar, una cuestión afectiva del partido que lo abrigó en su juventud militante. En segundo término, la vuelta de Angelici al radicalismo es una elección para mantener músculo político ante lo que El Tano imagina que podría pasar con el gobierno de Rodríguez Larreta: una gestión y una toma de decisiones centrada en el PRO que lo deje con menor poder de fuego que el que le otorgó Macri estos años. Un escenario que, como contó Letra P, el angelicismo empieza a vislumbrar desde el minuto uno producto de los chispazos con Felipe Miguel y Diego Santilli por el armado del gabinete.

En ese camino, Angelici y Nosiglia también trabajan en tándem para posicionar a Lousteau como el candidato estrella de este sector del radicalismo. En la recta final del gobierno de Cambiemos y con la compleja construcción del espacio desde la oposición, este sector de la UCR apuesta por el economista como su candidato más competitivo para 2023.