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Larreta contará con un interbloque de 37 diputados, pero los legisladores de Lousteau y Angelici tendrán bancada propia.El peronismo y el kirchnerismo, unificados y con la vicepresidencia II.
Por 03/12/2019 13:10

Aún faltan siete días para la asunción de la nueva composición de la Legislatura de la Ciudad, pero Horacio Rodríguez Larreta ya tiene en su Excel el reagrupamiento de legisladores que le juraron lealtad absoluta y quienes optaron por mantener su independencia. El jefe de Gobierno sabía desde el momento en que acordó con la Unión Cívica Radical (UCR) que, a pesar de un intento de negociación, las distintas líneas del radicalismo que habitan en el ecosistema de Cambiemos cerrarían filas y buscaría mantener su identidad. La sesión preparatoria y la jura de los 30 nuevos ediles sirvió como escenario para cristalizar esas posiciones: en la Legislatura se afirma el interbloque Juntos por el Cambio con 37 diputados, pero habrá bloques autónomos dentro del oficialismo.

De estos 37 legisladores que reportan al Gobierno porteño, nueve se abroquelaron en la bancada UCR Evolución, que conducirá Inés Gorbea. Como informó este medio, en este reagrupamiento confluyen los legisladores que responden a Martín Lousteau, Daniel "El Tano" Angelici y Emiliano Yacobitti. En rigor, la voz de la UCR que durante estos años de Cambiemos en la Casa Rosada osciló entre la tensión permanente y la crítica hacia el PRO. El presidente de Boca acompañó la gestión de Rodríguez Larreta y mantendrá esa postura, pero unificada con Yacobitti, y dijo presente este martes en al Legislatura porteña.

 

 

Son referentes de dos expresiones distintas que conviven en la UCR local, pero que negocian como un conjunto ante Larreta. Estos movimientos del radicalismo no pueden despegarse de la discusión en torno al futuro de Cambiemos, que también se debate en el Congreso y será el foco de tensión de los próximos meses. Para 2023 falta una eternidad, pero la UCR porteña ya da los primeros pasos de esa extensa carrera, que tiene a Lousteau como el maratonista privilegiado de esta ala del radicalismo.

 

 

El objetivo de la UCR de conservar ese grado de independencia con respecto al larretismo en la Legislatura va a acompañado de una definición política ulterior: el radicalismo considera que el alcalde aún debe mostrar más "generosidad" y vela por el cumplimiento de promesas vinculadas a la gestión. Curiosamente, en el larretismo bufan por la gravitación del radicalismo en el diseño del gabinete.

 

 

Los chispazos en la flamante alianza están a la orden del día, especialmente, ante la demora en la concreción del gabinete. Este medio contó que únicamente los ministros están confirmados y que las segundas y terceras líneas esperan definiciones. Al margen del reparto de cargos, que es una brújula para comprender el diseño político que imagina Rodríguez Larreta para su camino hacia 2023, lo que empieza a verse es el recambio del nuevo esquema de poder porteño. La convivencia entre el PRO y la UCR es el núcleo de este armado.

El bloque Vamos Juntos contará con 26 legisladores y será conducido por Diego García Vilas, del riñón de Graciela Ocaña y de confianza de Rodríguez Larreta. Además, se optó por repetir el organigrama de conducción con dos vicepresidencias: el peronista Daniel Del Sol, íntimo de Cristian Ritondo, será el vicepresidente primero y Facundo Del Gaiso, del equipo de Elisa Carrió, ejercerá la vicepresidencia segunda. El radicalismo suma sus nueve diputados para el interbloque y el Partido Socialista hace lo propio con sus dos representantes.

 

 

Como contó Letra P, Agustín Forchieri será el hombre de Rodríguez Larreta y Diego Santilli en la Legislatura y continuará como vicepresidente primero de la Casa. En tanto, la peronista María Rosa Muiños será la vicepresidenta segunda y el socialista Roy Cortina mantendrá la vicepresidencia tercera del Parlamento.

El peronismo y el kirchnerismo también cerraron filas y acordaron bloque único bajo el nombre Frente de Todos, la denominación que tomó la alianza en la campaña y que lideran Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. En los papeles, la ligazón del bloque peronista con la Casa Rosada será más intensa que en los años de CFK: el presidente electo ungió a Claudio Ferreño, un albertista de pura cepa, como jefe de bancada y les adelantó a los diputados que harán "oposición dura" a Rodríguez Larreta.