14|6|2021

FpV porteño: se aviva la tensión entre los aperturistas y La Cámpora

21 de marzo de 2017

21 de marzo de 2017

Cada tribu hace sus reuniones y diseña su armado, aunque en el fondo apuestan a la unidad. La lapicera y los lugares en las listas, focos de la riña.

El año electoral avanza y se aviva la tensión entre los distintos espacios y referentes que se aglutinaron en los últimos 12 años bajo el Frente para la Victoria de la Ciudad de Buenos Aires, con el Partido Justicialista y La Cámpora, como actores principales de una sorda y constante batalla incluso en un distrito que siempre le fue esquivo a la fuerza encabezada primero por Néstor Kirchner y luego con Cristina Fernández como conductora.

 

El peronismo local y los dirigentes liderados por Máximo Kirchner se cruzan por el futuro armado de listas, en el marco de una estampida de justicialistas que decidió acercarse a Sergio Massa, a raíz de una jugada de Juan Manuel Olmos. A esto se suma una búsqueda “aperturista” de peronistas de antaño que acompañaron al kirchnerismo en la Casa Rosada, con presencia de algunos ex ministros.

 

La división del FpV porteño puede trazarse en dos grandes grupos. La Cámpora, Nuevo Encuentro, Peronismo Militante, Unidos y Organizados coinciden en cerrar filas y abstenerse de forjar nuevas alianzas. En tanto, el cuarteto  de parlamentarios del Mercosur encabezado por Daniel Filmus, Jorge Taiana, Eduardo Valdés y Víctor Santa María sugieren arrimar a la centroizquierda y a ex massistas a la construcción del kirchnerismo porteño.

 

La idea quedó plasmada este lunes con una foto en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) en la que se puede ver al ex jefe de Gabinete y antiguo colaborador del Frente Renovador, Alberto Fernández, el diputado porteño cercano al Papa Francisco y fundador de La Alameda, Gustavo Vera, el radical K Gustavo López, el ex diputado nacional Claudio Lozano y emisarios que envió el líder de Proyecto Sur, Pino Solanas, que no logró llegar al encuentro.

 

De ese evento también participaron Claudio Morresi, el ex ministro de Salud Ginés González García, la ex titular del Banco Central Mercedes Marcó Del Pont, el ex embajador de Jorge Arguello y el ex secretario de medios JoséPepeAlbistur. “Nos falta Nilda Garré y le copamos todos los ministros”, chicanean dese el conglomerado peronista que adoptó el lema “Unidos por Argentina”, tal cual comenzaron a viralizar en redes sociales.

 

Sin embargo, esa afirmación no es correcta: el ex ministro de Trabajo de los 12 años de gobierno kirchnerista, Carlos Alfonso Tomada, se mantiene distante de esas tensiones. Desde su lugar de jefe del bloque del FpV porteño trata de equilibrar entre el scrum de ediles kirchneristas y los peronistas que le hacen lugar a massistas arrepentidos y a la centroizquierda.

 

Al conocerse la intención de ese grupo de promover a Vera como legislador porteño, La Cámpora enfureció. No obstante, uno de sus integrantes y ex candidato a jefe de Gobierno tiene un buen vínculo con el edil del Papa. A pesar de que sería su competidor directo, en caso de que prospere la aglutinación entre estos sectores y el kirchnerismo duro, Mariano Recalde no rechaza sumar a Vera. En tanto, sus compañeros insisten con Juan Cabandié y Gabriela Cerruti en la nómina de diputados nacionales. El ex senador Filmus integraría ese lote de ediles que ingresarían a la Cámara baja, pero también pide por Alberto, que a fin de año les confesó que se alejaba del ex intendente de Tigre para armar en la Ciudad con su partido Parte.

 

La agrupación fundada por Máximo realizó un plenario el sábado en la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires. Varios de los kirchneristas porteños esperaban invitación al evento pero no pudieron participar. Sin embargo, las críticas al “frente amplismo” que encabezan Santa María, Filmus, Taiana y Valdés atravesaron las paredes de la UBA a la velocidad de la luz.

 

La discusión entre “sumar” y “cerrarse” sigue latente desde que Olmos decidió, increíblemente en acuerdo con Santa María, romper el bloque K de la Legislatura porteña. A raíz de esa ruptura, se formó el Bloque Peronista que actualmente trabaja codo a codo con el Frente Renovador del Parlamento y con Felipe Solá, a quien quieren como diputado nacional en representación de un acuerdo entre el FR y el Nuevo Espacio de Participación (NEP), que formó en 2016 el ex titular de la Magistratura porteña.

 

En su última charla con el kirchnerismo duro, Olmos escuchó los mismos eslóganes que el FpV utilizó para hacer campaña en la Ciudad, pero con un agravante: a más de un año de las elecciones, La Cámpora y Nuevo Encuentro pidieron encabezar y conservar sus espacios en las nóminas. El operador peronista pegó el portazo y, tras su partida, pocos repararon en un aspecto menor pero simbólico: al irse, arrastró a la mayoría de los apoderados del partido, por lo cual el sello del PJ podría quedar en sus manos. Después de muchos años, podría suceder que el FpV compita en elecciones sin el sello del partido que surgió del movimiento que encabezó el tres veces presidente Juan Domingo Perón y esa posibilidad quede reservada para Olmos y su encaminada alianza con Massa, el ex jefe de Gabinete de CFK tildado como “traidor” y aliado de Macri. Tampoco sería una fatalidad porque varios de los partidos que integraron el FpV y permanecerán en el kirchnerismo podrán aportar su sello.

 

“Se terminó el tiempo en que los pibes nos corrían con la lapicera”, rugió en diálogo con Letra P uno de los presentes en el encuentro de la UMET, que vuelve a reflotar la grieta entre peronistas y kirchneristas en el único distrito en que la ex presidenta puede diagramar la lista a su antojo.

 

“Nosotros creemos que hay que seguir trabajando por la unidad del kirchnerismo. Existen convocatorias sectarias que intentan arrastrarnos a una interna del massismo”, retrucan desde el scrum K de la Legislatura porteña.

 

En tanto, otro sector kirchnerista se agrupa en Iniciativa Porteña, desde donde definen a los encuentros entre ex massistas y parte del PJ porteño como lo “viejo que no termina de morir”. “Hoy es tiempo de que lo nuevo tiene que nacer”, retrucan desde este armado en el que confluyen kirchenristas, peronistas y dirigentes del Movimiento Evita.