Venezuela, el petróleo y el fantasma de un cisne negro para Javier Milei
Las acciones de las empresas argentinas del sector caen por el takeover de EE.UU. Alerta Vaca Muerta. La fragilidad del modelo y el shock externo tan temido.
Alerta Venezuela; el mercado emite señales de un posible cisne negro para el modelo de Javier Milei.
Al modelo económico de Javier Milei, hecho de ajuste sobre ajuste, atraso cambiario, reservas en rojo, endeudamiento caro para pagar deuda barata y actividad y consumo en cámara lenta no le cabe, como dijo alguna vez Sergio Massa, "ni un quilombo más". ¿Venezuela alumbrará el shock externo tan temido? Las últimas novedades del mercado habilitan el interrogante.
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El Presidente puede exhibir todo el superávit fiscal que quiera y hasta gambetear los cuestionamientos a la dependencia, para sostener ese logro, de una apropiación de dinero de las provincias, de la licuación de jubilaciones y salarios de estatales y del desfinanciamiento terminal del complejo de ciencia y técnica, entre otras cosas. Lo que no puede hacer es ignorar que la principal fragilidad de su plan es externa. En otras palabras: el modelo podría sufrir problemas en caso de que se produjera un cisne negro en la coyuntura internacional.
Acaso ese cisne ya esté levantando vuelo y su color derive de venir empetrolado. ¿La crisis del tercer año podría llegar por el lado menos sospechado?
Un ingreso masivo de petroleras estadounidenses a Venezuela, con inversiones suficientes para reflotar el sector, reforzaría las expectativas de baja de la cotización internacional del hidrocarburo.
Al 20% de merma con el que cerró 2025 se le podría añadir un nuevo golpe bajista en el mediano plazo.
Con un barril del orden de los 60 dólares como el actual, Vaca Muerta puede generar este año un superávit energético del orden de los 7400 millones de dólares, según proyecciones del especialista Nicolás Arceo. Uno de 50 dólares o menos alteraría esas expectativas y, con ellas, las de inversión.
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Fuente: Yahoo Finanzas.
Están en juego dos activos clave para el Gobierno: el superávit energético como base de un saldo comercial en general positivo y la continuidad de inversiones en oil & gas, fundamentales para el ingreso de divisas en el mediano plazo y para el largo plazo de la economía nacional, para el que ya se fantaseaba con exportaciones por 30.000 millones de dólares para comienzos de la próxima década.
Drill, baby, drill!
Las señales que llegan de Washington y Caracas no son alentadoras para la Argentina.
Con una pistola en la mano, que consiste en paralizar el sector del que depende el 90% del ingreso de divisas a Venezuela, Trump le ha impuesto a la estatal PDVSA, en un puñado de días, una hoja de ruta y la entrega de 30 a 50 millones de barriles de crudo. Además ha difundido un plan de acción de tres fases para el país que establece, en la segunda de ellas, un acceso irrestricto de empresas petroleras estadounidenses y de otros países.
Copia de 720
Donald Trump le pone a Venezuela condiciones políticas y económicas que no dejarán indiferente a la Argentina.
Por otro lado, si tuviera éxito en detener la guerra en Ucrania –no importa a los efectos de este análisis la equidad o inequidad de las condiciones–, caerían también las sanciones vigentes a Rusia y la canilla internacional del petróleo se abriría de par en par.
La inflación estadounidense corre al 2,6% anual, un nivel verdaderamente bajo, pero las tensiones de precios en mercados como los de los combustibles y los alimentos, sumadas a una percepción amplia de atraso de los ingresos, son motivo de preocupación principal en las encuestas. Así, para Trump es fundamental abaratar los hidrocarburos, cosa que ya había anticipado en su campaña electoral al repetir la consigna "drill, baby, drill!".Lo que no se sabía entonces era que iba a hacer el bombeo en Venezuela.
El jefe de la Casa Blanca afrontará elecciones de mitad de mandato en noviembre, instancia que plantea de modo agónico en términos de triunfo republicano o fortalecimiento demócrata y posible juicio político y destitución para él. Asimismo, prepara el terreno para darse una sucesión a su medida en 2028, a no ser que encuentre algún modo de vulnerar la Constitución y buscar la rerreelección que la carta magna le veda.
¿Va el mercado hacia un crudo de menos de 50 dólares por barril? Las acciones de las empresas argentinas del sector ya reflejan ese horizonte negativo. Esta es la gran novedad del momento.
La Argentina de Javier Milei y las piedras de siempre
La fragilidad externa del modelo Milei hace que el peligro no sea meramente teórico.
El martes, Letra P citó un trabajo del Congressional Research Service (CRS), titulado U.S. Financial Support to Argentina, que indicó que "el apoyo de los Estados Unidos no está justificado desde el punto de vista económico y pone en riesgo los dólares de los contribuyentes" norteamericanos. De ese modo, el anuncio del swap y su uso parcial evitaron un default o una devaluación del peso justo antes de las elecciones legislativas de octubre, pero la ocurrencia de esos dramas aún no puede descartarse.
"Si el gobierno de Milei se encuentra sin las divisas adecuadas para hacer los pagos de deuda y sostener los objetivos de política cambiaria, probablemente enfrentará decisiones difíciles, como incumplir la deuda (nacional) por décima vez o permitir una mayor flexibilidad del valor del peso", abundó.
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La apelación a un repo caro, facilitado por bancos que no dejan de hacer negocios enormes con la necesidad del Gobierno, es demostrativa de que, aunque el Tesoro haya zafado en el límite y pueda honrar hoy el vencimiento de 4200 millones de dólares, el mercado voluntario sigue cerrado y el vencimiento de unos 15.000 millones más a lo largo del año supondrá desafíos bastante bien resumidos por el organismo técnico que asesora al Capitolio.
¿Default o devaluación, entonces, o ambas cosas, en caso de un cisne negro consistente ya sea en un desplome duradero de los precios del petróleo o en la posibilidad de que el imperialismo trumpista se cruce con alguna forma de represalia dolorosa de China, como la venta de una parte significativa de su cartera de Bonos del Tesoro?
Por ahora son imaginerías, pero, si eso ocurriera, ¿Trump y el virrey del Protectorado Estadounidense del Río de la Plata, Scott Bessent, podrían o querrían acudir por segunda vez al rescate? ¿Lo harían tras la polémica anterior y con las elecciones intermedias norteamericanas encima?
Alerta Vaca Muerta
"Todavía no hay plena claridad sobre la dinámica futura del precio del petróleo. En el corto plazo, una eventual interrupción de las exportaciones venezolanas podría generar cierta restricción de oferta, aunque el nivel actual de producción de Venezuela, similar al de Argentina, limita su impacto como jugador relevante en el mercado global", dijo Segundo Derdoy, research analyst de Inviu, citado por Ámbito Financiero.
Sin embargo, "hacia el mediano plazo, una normalización de su economía y un aumento significativo de la producción, considerando que posee las mayores reservas de crudo del mundo (alrededor del 19% del total global), podría introducir expectativas bajistas sobre los precios futuros del petróleo. Ese escenario representa el principal riesgo externo para las petroleras locales", añadió.
"Si bien los costos de breakeven (punto de equilibrio) del shale se ubican en un rango relativamente competitivo, lo que les da margen para absorber caídas moderadas del precio del petróleo, una baja más persistente podría reducir el potencial de upside del sector", completó el especialista. ¿Resistirá la línea roja de los 60 dólares?
Analistas y actores como el ex-Shell y exministro macrista Juan José Aranguren y el ex-ChevronAli Moshiri no ven un peligro inmediato para nuestro país. Eso sí, el segundo, volcado ahora a la ingeniería financiera de las inversiones en el sector, ya busca 2000 millones para llevar a la nueva Venezuela de Trump, que beneficiaría a la compañía estadounidense en primerísimo lugar, toda vez que parte de las sanciones, más allá de las cuestiones políticas, devienen de la pérdida de sus bloques en la Faja del Orinoco por la nacionalización dispuesta por Hugo Chávez en 2007.
Lo mismo pasa con gigantes como Exxon Mobil y Conoco Phillips, que le reclaman a Caracas deudas enormes (20.000 millones de dólares la primera, 12.000 millones la segunda), aunque sólo Chevron cuenta hoy con permiso del gobierno estadounidense para operar en Venezuela.
Trump habla de planes a largo plazo en Venezuela y este jueves hasta le adelantó a The New York Times que la tutela norteamericana sobre el país hermano podría durar "mucho más" que un año.
No hay que perder de vista que la transición política impuesta por Washington es por demás incierta y que la reconstrucción del sector petrolero venezolano, devastado por desmanejos, sanciones estadounidenses y crisis políticas, en el orden que quien lee prefiera, requeriría inversiones no menores, de arranque, a los 15.000 millones de dólares. ¿Sería posibles en un marco de incertidumbre política y jurídica que no se despejaría por mucho tiempo?
Las empresas petroleras están habituadas a hacer sus negocios en sitios de alto riesgo y el vasallaje anunciado no deja de ser un resguardo para esas firmas.
Pobre Venezuela, en todo caso, y problema en potencia para Vaca Muerta y la Argentina.