Donald Trump quiere controlar Venezuela. ¿Fin del chavismo?
"La revolución seguirá siendo pacífica, pero ya no será desarmada", prometió Hugo Chávez tras superar el golpe de abril de 2002, lo que supuso para él una suerte de "17 de octubre" y la consolidación de su poder. Ahora, cuando Donald Trump se apalanca en el secuestro de Nicolás Maduro para "dirigir" la transición en Venezuela, ¿la revolución ha caducado?
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Hugo Chávez. bajo la lluvia, en una icónica foto de lo que fue una de sus últimas participaciones públicas antes de su muerte en marzo de 2013.
Cuatro días después del bombardeo y doble abducción alien, el gobierno de Estados Unidos dio a conocer este miércoles su ambicioso plan para la transición en el país, que contó con señales de reciprocidad de la presidenta interina, Delcy Rodríguez.
El impacto de ese minué en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y en el chavismo en general –el militante y el armado de facto– merecerá un severo escrutinio en los días y semanas por venir.
¿Su autoridad será acatada o las humillaciones públicas que el republicano no le ahorra erosionarán su influencia interna y acercarán el espectro, por el momento no detectado, de la fractura violenta?
El plan de Marco Rubio en Instagram…
El secretario de Estado, Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, halcón del Partido Republicano, antiguo antitrumpista y ahora aspirante a tomar la posta cuando el presidente termine su mandato sin chance constitucional de reelección, es el ideólogo del plan, que consta de tres etapas:
"El primer paso es la estabilización del país; no queremos que caiga en el caos. Parte de eso, y la razón por la que entendemos y creemos tener la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena", es decir, el bloqueo naval y comercial a Venezuela, señaló el canciller estadounidense.
"La segunda fase será la recuperación, que consiste en asegurar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa (…). Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles, o regresar al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil", siguió.
"La tercera fase, por supuesto, será de transición. Parte de esto se solapará", cerró en alusión a un proceso electoral libre destinado al cambio del gobierno.
G92xdK_WsAEfpI0
Marco Rubio, canciller de Donald Trump y uno de los principales aspirantes a sucederlo en los comicios presidenciales de 2028.
En principio, todo marcha acorde al plan. Evitar el caos es sostener la estructura chavista en el poder, rechazar la pretensión de la lideresa opositora María Corina Machado de gobernar lo que no tiene condiciones de gobernar y apostar a que Delcy Rodríguez sostenga el país con alfileres.
La "cuarentena" –término curioso– funciona, como se observó este miércoles con la captura de dos buques petroleros, uno incluso en el Atlántico Norte, donde –episodio peligroso– navegaba con escolta militar de Rusia.
Lo de la "recuperación" y el ingreso de empresas internacionales al sector energético por ahora es aventurado, aunque hay señales.
Los dichos de Trump del martes acerca de un acuerdo para que Caracas entregue entre 30 y 50 millones de barriles de crudo –alrededor del 10% de su extracción anual–, que serían comercializados a valor de mercado por Estados Unidos "en beneficio de los pueblos de Venezuela y de Estados Unidos", fue avalado este miércoles por PDVSA, la petrolera estatal de Venezuela, que puso la cuestión "en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países".
G-FPKlfWkAIyEMN
Mentiras piadosas. Sin eufemismos, debería haber hablado de las sanciones norteamericanas vigentes, en parte políticas y en parte resarcitorias por intereses de compañías como Chevron, que se vieron afectadas por la nacionalización de los yacimientos de la Faja del Orinoco en 2007, además del vasallaje del momento.
Trump fue aun más allá: la parte del dinero de esas exportaciones que vuelva a Caracas se podrá usar "exclusivamente" para importar productos estadounidenses y el control sobre el negocio será "indefinido".
Venezuela se convirtió en un país derrotado en una guerra que no llegó a desplegarse plenamente y en una nación ocupada en la que, paradójicamente, las fuerzas invasoras se mantienen frente a sus costas.
¿Alguien podrá frenar a Trump? Tal vez la política doméstica: este miércoles irritó que haya descripto el asesinato brutal y filmado de una ciudadana por parte de un agente de control de inmigración en Minneapolis.
Captura de pantalla 2026-01-07 a la(s) 10.13.21p. m.
Contra toda evidencia, el presidente culpó a la víctima –Renee Nicole Good, de 37 años–, que sólo trató de escapar con su auto, y provocó una dura respuesta del gobierno demócrata del estado de Minnesota, que declaró la emergencia ante la posibilidad de protestas y hechos de violencia.
El control total del mercado petrolero venezolano, "sin los descuentos que hacía" el madurismo, según dijo Rubio, es una noticia funesta para el régimen de Cuba.
En tanto, refleja una pérdida de influencia reputacionalmente grave para Rusia y China.
Por último, para el chavismo, que basa en ese recurso el ingreso del 90% de las divisas al país y que constituye el fundamento de un amplio entramado de negocios de todo tipo en torno al aparato del Estado, se parece demasiado a una rendición.
El deterioro no es sólo político. El dólar oficial sube sin pausa –la crisis actual acentúa una tendencia que lo hizo trepar casi 500% en el último año, en línea con la inflación–, pero el paralelo ya lo duplica, vuelta de tuerca sobre una híper que la dolarización silvestre aplacó, pero no eliminó.
Captura de pantalla 2026-01-07 a la(s) 8.17.18p. m.
La dolarización espontánea de la economía venezolana atenuó la hiperinflación, pero no la resolvió. La divisa trepó casi 500% en un año.
La misión imposible de Delcy Rodríguez
A la "presidenta encargada" le toca transitar el camino de cornisa que hace la diferencia entre la supervivencia y el desbarrancamiento del oficialismo. Si las posibilidades de su ensayo oscilan entre lo escaso y lo nulo, la Casa Blanca no hace más que horadar su capacidad de contener la interna con actos de guerra y declaraciones humillantes.
"Nosotros dirigimos Venezuela", había dicho Trump. "En este momento tenemos la máxima influencia sobre las autoridades interinas", ratificó este miércoles su vocera, Karoline Leavitt.
GYXVRIFWoAAmyOf
Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela en reemplazo de Nicolás Maduro.
Respecto del plan Rubio, el primer punto por ahora le resulta tolerable al chavismo puesto que supone su preservación, aunque sea como entidad subalterna e interina.
Sin embargo, cabe preguntarse qué podría pasar con su cohesión y con la condición de la interina como gestora de la salida cuando la fase dos supusiera el desmonte de todas las banderas económicas de la "revolución bonita" y la tres, su remoción directa del mapa.
Respecto de esto último, ¿cómo se llegaría al futuro que sueña el canciller estadounidense, que incluye la redención de la patria de sus padres? ¿Bastaría una simple elección para relevar no a un gobierno, porque el chavismo no es eso, sino a todo un régimen político?
En una entrevista con The New York Times publicada este jueves, Trump abrió el paraguas. “Solo el tiempo lo dirá”, dijo, consultado sobre "cuánto tiempo la administración exigirá una supervisión directa de la nación sudamericana, con la amenaza inminente de una acción militar estadounidense desde una armada justo en la costa". Trump afirma que la supervisión estadounidense sobre Venezuela podría durar años, tituló el diario el reportaje. "Yo diría que mucho más" de uno, estimó el mandatario.
Donald Trump y el desmonte de un partido de Estado
Por ahora, el chavismo controla el Poder Ejecutivo, cuenta con 256 de las 285bancas de la Asamblea Nacional, retiene 23 de las 24gobernaciones del país y gobierna el 85%de los municipios. Desmantelarlo equivaldría reemplazar toda la política venezolana.
Claro que todo podría ser barrido en un proceso electoral, pero, para convertirse en opción real de poder, la oposición, que ha sido destrozada, debería primero recuperar a sus cuadros exiliados y presos, además de superar viejas reyertas, organizarse y validar liderazgos.
El problema es lo no electoral, lo menos visible. ¿Qué será de ese poder enquistado en una transición cuyo diseño parece más voluntarismo que una hoja de ruta viable?
El chavismo es, también, dueño absoluto del Poder Judicial, en particular del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), de la Fuerza Armada Nacional, a la que Chávez le adosó en 2008 el término "Bolivariana", y de todo el sottogoverno, elultrarrepresivo aparato de inteligencia y los motorizados y armados "colectivos".
"Funcionarios del gobierno encabezaron una gran multitud a través de Caracas el martes, marchando para exigir la liberación de Nicolás Maduro, el presidente derrocado", escribió en The New York Times Jack Nicas en base a reportes de periodistas en Venezuela, "cuyos nombres se mantienen en reserva por su seguridad".
G-GNyN-WAAAjLfH
El chavismo movilizó a sus bases el martes en reclamo de la restitución de Nicolás Maduro, preso en Nueva York.
"Al mismo tiempo, el gobierno estaba persiguiendo a cualquiera que celebrara su captura por parte de Estados Unidos", agregó.
"En los últimos días, las fuerzas de seguridad interrogaron a personas en puestos de control, abordaron colectivos y registraron los teléfonos de los pasajeros en busca de pruebas de que aprobaban la destitución de Maduro (…). Al menos 14 periodistas y seis ciudadanos fueron detenidos; la mayoría han sido liberados", siguió.
Las fotos del presente, reveladoras de la jactancia de Trump y los suyos, devienen película de misterio cuando se las proyecta al futuro.
¿Cómo se desmontaría esa trama sin deserciones, desgajamientos y cambios de lealtades?
¿Serían esas fugas, con el tiempo, lo suficientemente masivos como para que el escenario de un enfrentamiento civil pudiera descartarse del todo?
¿Cómo se insertarían los conversos en el nuevo orden de la pax trumpae?
¿Quedaría, al final, algo del chavismo o se entregaría mansamente a la extinción?