Toto Caputo es el Messi de la bicicleta. El préstamo de un grupo de bancos al Banco Central por u$s 3000 millones le permitirá al Tesoro cubrir el vencimiento de deuda por u$s 4200 millones de este viernes. Pero, a contramano del relato oficial, el ajuste fiscal no reduce el endeudamiento, sino que el endeudamiento exigirá más ajuste.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
El anuncio del Banco Central superó las expectativas del mercado. Caputo había instalado que la tasa del REPO rondaría el 8,5%, pero la autoridad monetaria cerró una operación a 372 días al 7,4% anual. A cambio, habría entregado bonos por más de u$s 5000 millones como garantía, aunque los detalles no se hicieron públicos.
El tercer REPO
Un REPO es un acuerdo por el cual el Banco Central vende títulos a los bancos, con compromiso de recompra. Si al vencimiento no paga, los bancos se quedan con la garantía. Son instrumentos típicamente de corto plazo para cubrir faltantes transitorios de liquidez.
Toto Caputo y Santiago Bausili.jpeg
Este ya es el tercer REPO que cierran Caputo y Santiago Bausili en un año. En enero de 2025, tomaron u$s 1000 millones para contener el tipo de cambio antes del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En junio, sumaron otros u$s 2000 millones para afrontar vencimientos con acreedores privados. Ahora, otros u$s 3000 millones para cubrir un agujero similar: la falta de dólares y el acceso vedado al mercado internacional a tasas convenientes.
Al Gobierno le siguen prestando caro, pese al superávit fiscal y al éxito electoral. La razón: el ajuste es en pesos y la deuda es en dólares.
El relato de Toto Caputo, el ajuste y la deuda
El relato oficial sostiene que la deuda es hija del déficit y que, con superávit, el Estado se desendeuda. En teoría, un Tesoro que gasta menos de lo que recauda puede pagar intereses con su caja y refinanciar capital sin problemas, porque es solvente.
Kukitas queridos, ya no psicopatean a nadie. Deuda tomaban ustedes, porque tenían déficit. Como se les caía la cara de vergüenza de ser el gobierno que más deuda tomó en la historia, inventaron el concepto de “financiamiento neto positivo”, e incluso lo festejaban. Es decir,… https://t.co/Nq7eqG4ZXM
El Banco Central no logra acumular reservas y el Tesoro destina parte de los dólares que consigue a evitar que el tipo de cambio suba más de lo que Milei y Caputo desean. Sin reservas, el mercado no abre la canilla del financiamiento y exige tasas altas. Caputo ya lo comprobó en diciembre, cuando colocó apenas u$s 910 millones —menos de lo esperado— a una tasa alta, del 9,26%.
En este contexto, el REPO aparece como una vía intermedia. Formalmente se endeuda el Banco Central, pero el que necesita los dólares es el Tesoro, que debe pagar los vencimientos.
Para llegar a los u$s 4200 millones de este viernes, el Tesoro combinó la emisión del bono en dólares bajo legislación local, compras de divisas en el mercado y el ingreso de unos u$s 530 millones de las empresas que ganaron la licitación de las represas del Comahue. Aun así, quedó un bache cercano a u$s 1800 millones, que se cubre con esta operación.
Más motosierra para pagar deuda
A diferencia de otros momentos de la historia, Milei y Caputo buscan no pedirle dólares prestados al Banco Central (a cambio de una letra intransferible que se renueve ad infinitum) para “limpiar” su hoja de balance. En cambio, el Tesoro le comprará divisas al BCRA con una parte de los $4 billones que tiene depositados en el sistema financiero, fruto del superávit y de la transferencia de utilidades del año pasado.
caputo milei messi
Javier Milei y Toto Caputo, como Messi y Pipita Higuaín.
Así, Caputo va tirando. Con el mercado internacional cerrado, el Tesoro necesitará volver a comprar dólares para cubrir vencimientos que no logre refinanciar. Los compromisos en moneda extranjera rondan los u$s 20.000 millones este año. Para obtener los pesos necesarios para comprar esas divisas, deberá generar más superávit. Si, al mismo tiempo, el Gobierno acelera la baja de impuestos, el esfuerzo fiscal se intensificará. Y si, al mismo tiempo, el BCRA tiene que acumular u$s 10.000 millones de reservas, el camino será cuesta arriba.
El Banco Central se endeuda para conseguir dólares y vendérselos al Tesoro, que ajusta gasto, evita inversiones y resigna políticas públicas para cubrir un vencimiento tras otro.
Es la lógica de un programa que, aun con superávit, no genera los dólares necesarios. Quedará pedalear.