ELECCIONES 2023

Ziliotto habló con Massa y le sacude la modorra a la campaña peronista en La Pampa

En las PASO, el PJ local durmió la siesta. Ahora, el gobernador reelecto selló el compromiso de poner toda la carne en el asador. La caza del voto de Milei.

El peronismo de La Pampa empezó a sacudir su modorra después de la siesta que durmió antes de las PASO y el reelecto gobernador Sergio Ziliotto ya puso primera en la campaña que arranca con vistas a octubre, incluido un cara a cara con el candidato presidencial oficialista Sergio Massa. La promesa ya está hecha: el PJ de La Pampa se compromete a poner toda su carne en el asador para acercarse lo máximo posible a la ilusión de los 100.000 votos, una cifra que si se miran de reojo los números de agosto se parece más a una quimera que a un objetivo.

Para eso, el peronismo pampeano abrió la billetera y salió a marcar diferencias con la oposición, y en especial con Javier Milei. La bajada de línea indica que si gana una opción opositora a nivel nacional, será echar por la borda la ajustada victoria que el peronismo logró en mayo, y que ya puso en agenda la disputa Estado-Mercado.

El “infiltrado” de la motosierra

En su nuevo modo campaña, Ziliotto no dudó en arrojar dardazos a Eduardo Filgueira Lima, un conocido de La Pampa porque fue subsecretario de Salud de la provincia y ahora aparece como el portador de la motosierra de La Libertad Avanza para operar en el área. Lo acusó de haber sido “un infiltrado” en el peronismo, aunque fue funcionario entre 1994 y 2002 durante la gobernación de Rubén Marín. “Son antiderechos, les molesta que tengan derechos los que menos tienen”, sintetizó.

El jefe del Ejecutivo pampeano también agita consecuencias económicas regionales de un hipotético triunfo de Milei: puso en alerta a productores y trabajadores del sector exportador pampeano, cuyos principales mercados son China y Brasil, países a los que Milei amenaza con no darles ni la hora.

En días agitados, y también en alerta por la amenaza de “saqueos” o “robos en banda”, Ziliotto advirtió este miércoles que en La Pampa “ante el menor atisbo de romper el equilibrio institucional, inmediatamente accionaremos los resortes del Estado”. De hecho, el Poder Judicial intervino ante una publicación en redes sociales que hizo una joven de 26 años, de apellido Suárez, que quedó imputada por apología del delito. La Policía provincial puso bajo la lupa las redes sociales.

Massa no es Messi

La maquinaria electoral del PJ pampeano estuvo adormecida antes del 13A, por varios motivos, excusas y razones. En el día después del Efecto Milei, al propio Ziliotto le surgió una metáfora que desnudó la falta de entusiasmo con la que la dirigencia local afrontó esa elección: “Fue un partido amistoso -dijo Ziliotto-; lo que hay que ganar es el partido final”. El diputado Hernán Pérez Araujo se vio tentado a corregirlo: “A mí me gustaría decir que fue el primer tiempo de un partido que tendrá su segundo tiempo en octubre y arrancamos perdiendo. No me parece que sea tan sencillo dar vuelta esto, además no tenemos a Lionel Messi”.

El peronismo pampeano sabe de PASO que parecían irremontables, con más de 20 mil votos para atrás, y se dieron vuelta. Claro que en otro contexto: ahora el PJ es oficialismo, no oposición, y tiene que recuperar el calor humano con Massa, el candidato que no es Messi. Hay ahí una relación que nunca tuvo alta temperatura, pero que antes de las PASO se enfrió con un enfrentamiento de última hora por una obra hídrica que afecta a La Pampa y que movió al exgobernador Carlos Verna a la queja: “ahora nos cagó Massa”.

Aunque la convocatoria formal de Massa a los gobernadores se pateó para fin de mes, Ziliotto tuvo un cruce presencial de 15 minutos durante los días posteriores a los comicios, cuando fue hasta el despacho del ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, para apurar la neurálgica obra del acueducto del río Colorado. El contacto le añadió más nafta al motor de la campaña pampeana del oficialismo.

Ziliotto-en-frigorífico-de-Bernasconi-2.jpg

Antes del hipotético partido final de noviembre, el gobernador pampeano, que viene del fútbol y nunca abandona las analogías deportivas, tendrá que jugar a fondo la revancha del 22-O. Ya está entrando en calor: arregló de inmediato una paritaria que los gremios estatales celebraron como única en el país y empezó a bajar línea para instalar la idea de que si a nivel nacional gana la oposición no tendrá sentido la victoria ajustada que el peronismo logró en la provincia en el mes de mayo, y con la que conservó el invicto desde 1983. Este viernes, recibe al presidente Alberto Fernández para inaugurar un edificio del Centro Universitario de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam) en Santa Rosa.

A la caza del voto de Milei

El peronismo sale ahora a la caza del voto ausente, del voto en blanco y del voto de Milei. Ziliotto fue reelecto en mayo con más de 97.000 sufragios. En la PASO, las fórmulas sumadas de Unión por la Patria apenas llegaron a 57.000. Votaron 15.000 personas menos.

El voto que Milei cosechó en La Pampa fue un baldazo de agua fría y dejó a la provincia parada en el mismo andarivel que otras jurisdicciones donde el oficialismo ratificó su primacía provincial, pero no arrió esos votos hacia el carril nacional: lo mismo pasó en Tucumán, La Rioja y Tierra del Fuego.

Tampoco es que a la dirigencia oficialista le sobró entusiasmo: la maquinaria del PJ pampeano estuvo claramente ausente en la previa de las PASO y existió el error de cálculo de la dirigencia de todo el país: La Pampa no fue una isla y Unión por la Patria quedó en el tercer lugar, casi en un empate técnico con Juntos por el Cambio.

La sorpresa tiene razones de ser: en mayo, en las elecciones provinciales, el electorado premió con la reelección de Ziliotto al “Estado presente” del peronismo, pero también hizo una gran elección el radical Martín Berhongaray, un antigrieta de discurso moderado que en su equilibrada campaña fue crítico, pero reconoció méritos de las gestiones justicialistas.

Además, Milei fue incapaz de armar en la provincia una estructura seria: le faltaron fiscales, divagó entre diversos representantes que después se alejaron, nunca tuvo sedes partidarias visibles y no llegó a presentar lista para Diputados porque su partido quedó flojo de papeles. Con el diario del lunes, su postulante Adrián Ravier hubiera sido competitivo para quedarse con una de las dos bancas en juego. El 13A festejó en una pequeña sede partidaria un reducido grupo juvenil sin presencia en la opinión pública y absolutamente desconocido para el mundo de la política.

PARTIDO_LIBERTARIO_LA_PAMPA_LADAG_1.jpg

Como en el país, el voto de Milei no solo azoró a la política tradicional, sino que fue transversal: La Libertad Avanza fue el espacio más elegido en el histórico bastión de General Pico, pero también en la zona de la provincia más rica donde se produce soja, o en pueblos perdidos en el medio del desierto donde apenas votan 30 personas. Como excepción, Unión por la Patria fue la fuerza más votada en Santa Rosa, dato con el que el intendente camporista de la capital Luciano di Nápoli infla el pecho.

Claramente el PJ ninguneó las PASO. Hubo incluso pase de facturas internas: sectores puntuales que sí se movilizaron que cuestionan la pasividad del partido y de sus líneas internas mayoritarias. Una explicación oficialista para su parsimonia es que la actividad proselitista de mayo dejó harta de campañas políticas a la población, y también a las arcas partidarias.

No hay libertad si la administran los poderosos, dijo el gobernador de La Pampa Sergio Ziliotto en el acto del 9 de Julio que se hizo en la provincia.
Sergio Ziliotto, gobernador de La Pampa, resistió el Pacto de Mayo desde el mismo día en que Javier Milei hizo pública su idea.

También te puede interesar