ELECCIONES 2023

En La Pampa, el peronismo le saca el cuerpo a las listas nacionales del FdT

Verna y Ziliotto no pondrán nombres propios en la boleta para las PASO. Efecto 14M y temor a ser la cara de otra derrota. ¿Quién tomará el bastón de mariscal?

Después del cimbronazo político que significó para el peronismo de La Pampa el apretado triunfo de las elecciones del 14 de Mayo, los grandes caciques del PJ provincial -y Carlos Verna en particular- prefieren salirse de la escena de los comicios nacionales, que ya perciben complicada y con una oposición agrandada.

Por aquello de que la victoria tiene muchos padres pero nadie se hace cargo de la derrota, el peronismo local abre el paraguas: la mayoritaria línea Plural ya definió que no impulsará postulantes del sector para completar las listas legislativas nacionales del Frente de Todos (FdT) que competirán en las PASO de agosto.

Por primera vez en mucho tiempo, y de manera tan formal, el gobierno pampeano elige sacarle el cuerpo a una votación. La elección provincial le permitió al Frente Justicialista Pampeano conservar la gobernación con la reelección de Sergio Ziliotto, pero la paridad general dejó heridas y coscorrones: el oficialismo perdió más de una quincena de municipios que manejaba y el balance desde 2019 hasta estos días es una preocupación.

Desde la victoria de mayo de 2019, y como consecuencia de las elecciones posteriores, el peronismo perdió -además de esos gobiernos municipales importantes o tradicionales- un senador, un diputado, dos diputados provinciales y 12 mil votos. El exgobernador Verna, aparecido en las últimas horas para hacer su primera lectura de las elecciones del 14 de mayo, resumió: “Ganamos la gobernación, pero perdimos la provincia”.

Verna dijo que tras los resultados del 14M habló con los otros grandes popes que tiene el PJ pampeano hoy: Ziliotto y Rubén Marín, exgobernador y líder del sector interno Convergencia. El líder de la Plural fue muy crítico con el gobierno de Alberto Fernández: "una frustración, se prometieron cosas que no se cumplieron".

Libertad de acción

En ese contexto, el propio Verna adelantó, en coincidencia con Ziliotto, que la Plural no impulsará candidaturas propias para las elecciones nacionales. El PJ pampeano mira muy de reojo lo que ocurre en el puerto con las definiciones presidenciales, si bien hay sectores más involucrados de manera directa en el impulso de algunos nombres o en la rosca que lidera Cristina Fernández de Kirchner.

El peronismo pampeano ha sido un monstruo grande para imponerse fronteras adentro, pero le ha sido dificultoso trasladar el voto de sus líderes a algunas gestiones nacionales, con las que incluso ha confrontado. En 2015, en tiempos de recelo y resentimiento contra el cristinismo, la jerarquía partidaria local hizo poco por el triunfo de Daniel Scioli y de algún modo facilitó la victoria de Mauricio Macri.

Ahora la Plural pone en juego una banca en el Congreso, ya que el 10 de diciembre termina el mandato de Hernán Pérez Araujo, uno de los delfines preferidos del propio Verna y recientemente electo diputado provincial. Verna dejó en claro que hay “libertad de acción” para quien quiera hacer su juego, pero la Plural no llevará postulaciones con ese sello.

Además de la contienda pareja del 14M, el peronismo sufrió el golpazo de 2021, cuando Juntos por el Cambio obtuvo una victoria histórica y no sólo ganó la elección, sino que le arrebató al justicialismo una banca en el Senado y otra en la Cámara baja. Ahora nadie quiere ser la cara de otra derrota.

El agrande y las desconfianzas

La oposición pondrá en juego la banca del diputado radical Martín Berhongaray, que se descuenta que irá por la reelección tras su buena performance como postulante a la gobernación. Las dudas del oficialismo contrastan con el agrande opositor: Berhongaray y el radicalismo salieron fortalecidos del 14M, porque superó las expectativas y quedó a cinco puntos de la hazaña de romper el invicto peronista. No pudo ser, pero la cantidad de pueblos y ciudades en que Juntos por el Cambio (JxC) celebró victorias locales proyectan la figura de Berhongaray como líder de su partido y de la oposición.

En ese marco, el peronismo está agazapado y en silencio, estudiando las movidas a nivel nacional y tratando de aliviar impactos. Desde ya que las listas locales serán incididas por el desenlace de la novela presidencial. El ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro, ha tenido con Ziliotto una aceitada relación tanto en la gestión como en lo político, pero algunas figuras vernistas “puras” lo miran con desconfianza, como todo lo que tiene olor a La Cámpora.

El viejo eslogan que dividió al peronismo en 2015, “La Pampa o La Cámpora”, cada tanto se mete bajo la alfombra, pero regresa con la fuerza de una dicotomía que echó raíces.

Verna tuvo antiguamente intensos coqueteos con Sergio Massa, pero el tiempo los fue apagando y en las últimas semanas La Pampa lo cruzó con furia, política e institucionalmente. Fue luego de que el ministro de Economía prometió a Mendoza que podría avanzar con su presa El Baqueano, un proyecto que impacta negativamente en recursos hídricos provinciales, asunto que en los últimos años en La Pampa se volvió una cuestión de Estado y encontró militancia intensa.

A primera vista, no hay sector interno del peronismo que en la provincia se identifique de manera clara y contundente con los referentes nacionales que juegan a ser presidenciales.

El bastón de mariscal

Frente a ese panorama, en el que aparentemente quienes vayan por una banca en Diputados saldrán a la cancha algo huérfanos de respaldo, no será sencillo que alguien tome el bastón de mariscal.

Saúl Echeveste (34 años), reelecto intendente de Telén, es uno de los que se anda animando. Pertenece a La Cámpora, pero la idea del sector es que lo impulsen otros espacios y, puntualmente, los intendentes de la zona Oeste, referenciados en distintas líneas internas. Además de su juventud, son argumentos potables que con tres mandatos como jefe comunal cosechó siempre más del 65% de los votos y que no tiene grandes resistencias internas. Seguro su solo lanzamiento le generará zancadillas, sobre todo desde el marinismo.

Ese sector tradicional, agrupado en Convergencia, tampoco tiene demasiados nombres para ofrecer: Mariano Fernández, actual vicegobernador, es alguien que quedó “suelto” en la repartija de espacios provinciales que se votaron el 14 de mayo, aunque quedó muy alejado de Marín, jefe de esa línea.

Reina cierto interés en la rama sindical, pero el Plural Daniel Lovera (Comercio) ya anunció que respetará el voto popular y se quedará en la Legislatura provincial y Jorge Lezcano (UCPN) negó de plano la posibilidad. Queda flotando el secretario general de UOCRA y actual diputado provincial, Roberto Robledo. Otro espacio que salió algo fortalecido en mayo fue Compromiso Peronista, creado por el exgobernador Oscar Mario Jorge, y no debe desecharse que eche a andar algún nombre, como el de Fabián Bruna.

La UCR de La Pampa tiene al menos tres alternativas con vistas al año electoral que se viene: buscar una alianza general contra el peronismo, sostener Juntos por el Cambio o ir en soledad a las urnas.
Luciano Ortiz es el referente libertario en La Pampa: en la foto, con Karina Milei y Martín Menem. Participó del encuentro que impulsa un rejunte opositor al peronismo.

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