Senado: el peronismo perdió tres bancas y Gerardo Zamora será decisivo para completar la Corte Suprema
Moises, Andrada y Mendoza se fueron del PJ, que queda con 25 escaños. LLA, con 21. Garantizan lugares en comisiones. El santiagueño, árbitro de los dos tercios
Guillermo Andrada y Sandra Mendoza dos miembros del peronismo del Senado que se irían del bloque.
El peronismo en el Senado tuvo este lunes la salida de tres de sus miembros y el interbloque -llamado populares- quedó oficialmente con 25 integrantes. Es justo uno más que el tercio del recinto, el número mágico para bloquear un pliego para la Corte Suprema. En esa negociación, subirá la cotización del santiagueño Gerardo Zamora.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
Su bancada mantiene el nombre de CF, pero no se sumaron quienes eran sus otros dos integrantes: el riojano Fernando Rejal y el puntano Fernando Salino. Ambos seguirán en el PJ.Hubo un intento para que este trío se mezclara con en un interbloque con la salteña Flavia Royón y la tucumana Beatriz Ávila. No fue posible porque Ávila y Mendoza son enemigas en su distrito.
El nuevo bloque estaría en condiciones de disputar la vicepresidencia tercera, que ocupa la cordobesa Alejandra Vigo, que comparte Provincias Unidas (PU) con Carlos Espínola. El PJ pedirá sostener la vicepresidencia, que hasta diciembre ocupó Silvia Sapag. La definición será en la sesión preparatoria, prevista para este martes a las 12 horas. La UCR, con diez miembros, tiene la primera vicepresidenta, a cargo de Carolina Losada.
El Senado sin PJ
El anuncio de la ruptura del peronismo se realizó este lunes. El trío rebelde aclaró en un comunicado que mantendrá su "identidad peronista" y su "rol opositor". Pero celebraron que con la salida del interbloque que conduce José Mayans tendrán más lugares en las comisiones "para sostener la representatividad que el kirchnerismo hoy le niega a la oposición".
Esa información sólo pudo dárselas Patricia Bullrich, la jefa de LLA; o la vicepresidenta Victoria Villarruel. Por ellas pasa el reparto de los cupos asignados en comisiones.
"No somos libertarios. No nos vamos con Milei y somos críticos de su plan económico. La conducción del Partido Justicialista nacional se dedicó a promover divisiones internas de manera irreversible, a sancionar y expulsar compañeros", agregaron.
La frase tiene una explicación: además de ser vecinos, Sáenz y Moises comparten un enfrentamiento con Cristina Fernández de Kirchner por la intervención del PJ en sus provincias. Andrada es leal al gobernador Raúl Jalil. Mendoza responde a su mandatario, Osvaldo Jaldo, otro de los aliados de la Casa Rosada para conseguir leyes.
Reforma laboral, el tema
La ruptura era una posibilidad la semana pasada, pero optaron por esperar al tratamiento de la reforma laboral en ambas cámaras. Con la sesión preparatoria en puerta, la definición no pudo estirarse más .
En el comunicado de salida, el trío de CF se jactó de haber votado en contra de la reforma laboral, que de todos modos sólo fue posible que avanzara en Diputados por el cuórum con el aporte del bloque de Jalil. "Ignorar a las provincias es negar la base fundacional de nuestro movimiento nacional fundacional", sostuvo el comunicado.
Identificaron como "una mala praxis parlamentaria, que políticamente deja al peronismo sin acción. Se ha demostrado en el debate de la reforma laboral que este error político ha dejado a los trabajadores y a la CGT si un dictamen y al bloque peronista sino una propuesta superadora de sociedad.
La pyme familiar de la Sra., su hijo y sus amigos sigue decidiendo a dedo desde Buenos Aires las autoridades partidarias del PJ en las provincias, a pesar de la vergüenza que dieron en las últimas elecciones.
Con la salida de este trío, el interbloque peronista se reducirá a 25 miembros. El poder más grande lo tendrán dos de sus miembros, que integran el sello Frente Cívico: el exgobernador Zamora y su coterránea Elia Esther del Carmen Moreno.
Esta dupla podría ser decisiva para completar las dos vacantes de la Corte Suprema. Las cuentas son simples: el Senado tiene 72 miembros y se requieren 48 para llegar a dos tercios. Con sus 25, el interbloque Populares estaría en condiciones de bloquear cualquier votación.
Si dos se corren, el resto del recinto puede nombrar miembros del máximo tribunal a gusto. La misma mayoría se requiere para designar al procurador, vacante desde 2017. Este año, Zamora no dio ayudas legislativas a Milei, a diferencia de los dos anteriores, cuando al menos dejaba una banca libre en Diputados, que por lo general servía de poco y nada.
Siendo llave de los tercios, Zamora podría negociar un lugar en la Corte para un coterráneo suyo. El exgobernador supo tener problemas con el máximo tribunal, cuando se le impidió la reelección indefinida. Ahora la mayoría de ese cuerpo depende de la rosca del Senado, que tiene un peronismo disminuido. Como nunca.