Ravier modera el tono, pero siguen los cortocircuitos con Berhongaray en la alianza opositora de La Pampa
Las conversaciones para armar el frente antiperonista no avanzan. Internas, especulaciones y miradas de reojo a la Casa Rosada. Mac Allister no se baja.
Aún así, las conversaciones no pasan de algunos mensajes circunstanciales entre dirigentes y ninguna de las fuerzas logra canalizar la rosca por alguna vía más o menos oficial. La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y los otros partidos menores que pretenden conformar ese frente no logran aceitar conversaciones formales.
Incluso hacia el interior de cada uno de los sellos involucrados florecen discusiones y debates no saldados, además de que empiezan a asomar rencillas históricas, cuasi personales. También hay una mirada de reojo respecto de otros actores. Por un lado, lo que trama la Casa Rosada; por el otro, el calendario que diseña el gobierno provincial de Sergio Ziliotto.
¿Decide Ravier o decide la Casa Rosada?
En el radicalismo creen que el presidente de La Libertad Avanza de La Pampa ni siquiera está autorizado a definir cuál es la estrategia violeta. Como contó Letra P, a fines del mes pasado Ravier tiró de la cuerda de modo sorpresivo, cuando advirtió que el diálogo con el radicalismo estaba roto y provocó al asegurar que “el candidato del frente lo pone La Libertad Avanza”.
Ahora dio marcha atrás sobre el tono envalentonado. Y dijo, textualmente, que "ser candidato a gobernador es una posibilidad, pero hay otras también".
La Casa Rosada no ha sido contudentde sobre su posicionamiento en La Pampa, en un clima de extendida suspicacia con el economista, que llegó a vocero por pedido del presidente Javier Milei, pero que no pudo conquistar la confianza de Karina Milei y Lule Menem.
El presidente Javier Milei junto al vocero Adrián Ravier.
En algún momento, desde esas mismas oficinas lanzaron la teoría de que aceptarían una alianza con Berhongaray a la cabeza, con tal de vencer al PJ. Se añade a esa lógica el coqueteo que tiene el gobierno nacional con los gobernadores del radicalismo. Y se suma en esa trama la figura del diputado nacional Martín “El Facha” Matzkin, también distante de Ravier y un soldado de Patricia Bullrich que se hace cada vez más visible.
La Pampa es la provincia en la que todo el pastel electoral se pone en juego en 2027, porque además de la puja por la gobernación y las intendencias también se votará para la renovación de bancas en el Senado y en la Cámara de Diputados.
Uno de los misterios a resolver es si las elecciones son desdobladas de las nacionales, como viene ocurriendo, o si se hacen en una misma jornada, lo cual sería una complicación extra que obligaría a la convivencia de dos sistemas electorales diferentes: boleta única en papel para el tramo nacional, boleta tradicional en papel para la provincia.
Martín Berhongaray junto al senador Daniel Kroneberger y el presidente de la UCR nacional, Leonel Ciarella. FOTO: www.radiokermes.com
Si se repitieran los calendarios electorales pampeanos de 2019 y 2023, la elección provincial sería en mayo, con internas partidarias en febrero. El radicalismo analiza que tampoco sería tan beneficioso para sus posibilidades que las elecciones locales se acerquen en demasía a las presidenciales. Quieren sacar el foco de la discusión nacional, que obliga a la UCR a explicar posicionamientos contradictorios y justificar una hipotética alianza con el mileísmo.
Desconfianza sin charlas oficiales
La realidad es que no hay charlas oficiales y el vínculo entre dirigentes de distintos espacios siempre fue frío y distante. Aún entre La Libertad Avanza y el PRO, que por pedido de Mauricio Macri formalizó alianza en las legislativas del año pasado, pero sin que hubiera feeling entre Ravier y la conducción de los hermanos Carlos Javier y María Alejandra Mac Allister.
Además, todo ocurre en un clima donde al interior de la UCR no se callan las voces críticas respecto de un rejunte con La Libertad Avanza y especialmente con Comunidad Organizada y Juan Carlos Tierno, una figura que también despierta recelos en el PRO.
María Alejandra "Marita" Mac Allister sostiene su precandidatura a la Gobernación y cree "complicada" una alianza que incluya a Juan Carlos Tierno.
Por las dudas, Berhongaray rompió apenas su silencio para avisar que “va a ser muy difícil para cualquier dirigente no sumarse a ese reclamo de la mayoría, que pide la unidad porque no quieren seguir viendo a la provincia estancada”.
Provincializar al máximo es uno de los objetivos tácticos del armador Poli Altolaguirre, que se contentó esta semana con una encuesta que le da buenos números a su bando. Un sondeo de la consultora Equipo Mide, realizado con 1.346 casos entre el 9 y el 17 de septiembre, indicó que un 52% de los pampeanos consultados prefiere un cambio de signo político. Un 41% pide la conformación de “una gran alianza” opositora, aunque una mayoría no ve ese rejunte con buenos ojos.
En esa encuesta, Berhongaray es el dirigente opositor mejor posicionado, aunque sin exageraciones. Un 14% lo vota “seguro”, un 32% es voto “probable”. Ravier tiene el 38% entre ambas opciones. Y la candidata del PRO, Marita Mac Allister, llega al 28%.