La Pampa, la provincia del vocero presidencial donde todo se pone en juego
Ziliotto no tiene reelección. Los intendentes Di Nápoli y Alonso van por más. Ravier copa el centro de la escena. Verna atiza la pelea peronista. La UCR teje.
Daniel Bensusán, Adrian Ravier, Sergio Ziliotto, Fernanda Alonso y Luciano di Napoli. En La Pampa todo se pone juego.
La Pampa ya se estaba preparando para una confortable siesta política hasta el final del Mundial, como anunciaban los gurúes, pero todavía no terminó la segunda fecha del campeonato y empezaron a chocar los planetas. Lo que está en discusión es muy pesado.
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El año que viene La Pampa pondrá en juego la gobernación, dos bancas en la Cámara de Diputados y las tres del Senado, la totalidad de su Legislatura y las intendencias con sus concejos deliberantes. El PJ se sacude agrietado y la oposición huele que nunca estuvo tan cerca de la posibilidad de terminar con el invicto que el peronismo mantiene desde 1983. La expresión no es exagerada, ya que ningún candidato del peronismo para la gobernación perdió una elección provincial en toda la historia del distrito.
Cambió la bocha, desoyendo el anticipo siestero de los pronosticadores. Ahí está la política, esa dinámica de lo impensado. Y de lo pensado también.
El poder de La Pampa va a las urnas
El festival de luchas intestinas, las energías puestas al servicio de construcciones electorales y los golpes de efecto para instalar candidaturas no son casuales ni azarosos. La Pampa es una de las provincias donde más espacios de poder se pondrán en juego el año que viene. Se calcula que de modo desdoblado, las elecciones nacionales y las provinciales (¿en mayo?) sacarán del juego a viejos actores y abren la puerta a sus sucesiones.
adriana garcia - ziliotto - copete - fernanda alonso
El gobernador Sergio Ziliotto junto a Luciano di Nápoli y Fernanda Alonso, a cargo de las intendencias más importantes de la provincia.
Ziliotto no tiene reelección y eso dispara la madre de todas las batallas por la gobernación. Además, las ambiciones por llegar a ese sillón abren otras puertas. La intendenta de General Pico, Fernanda Alonso, ya anunció que no buscará otro mandato y hay ahí otra silla vacía. El intendente de la capital, “Copete” di Nápoli, mira relamiéndose la Provincia y abre el juego a una puja por su legado.
A nivel nacional, La Pampa pone en juego sus bancas en el Senado. En la Patagonia, sólo Chubut tiene ese mismo desafío. Dejan sus lugares el peronista Daniel Bensusán, el radical Daniel Kroneberger y la macrista Victoria Huala. También se terminan dos mandatos en la Cámara de Diputados, los del peronista Ariel Rauschenberger y de Martín Ardohain, del PRO, pero cada vez más violeta.
Adrián Ravier, empoderado por Javier Milei
La gran novedad de la semana es lo empoderada que surge la figura de Ravier. Javier Milei lo eligió como el nuevo vocero y eso le asegura el centro de la escena, algo que puede aumentar de modo notable su nivel de conocimiento en la provincia.
Adrián Ravier en el Congreso: hace seis meses que asumió y deja la banca para convertirse en vocero presidencial.
Ravier fue cauto en su aceptación del cargo. Moderó algunas euforias de los alrededores y prometió que aportará “un granito de arena”.
Si le sale bien, se convertirá en la marca de Milei en La Pampa y puede forzar una eventual candidatura a gobernador. Si le sale mal, o no tan bien, le queda a mano la aspiración a una banca en la cámara alta, siempre en acuerdo con las otras fuerzas no peronistas de la provincia.
La UCR en su laberinto
El radicalismo, el socio lógico y más importante de La Libertad Avanza, evalúa los destinos posibles con paciencia. Berhongaray teje, charla con el propio Ravier y ahora entiende un poco mejor las líneas totalmente cortadas con el gobierno nacional.
“Pachequito” nunca pudo tender puentes con Karina Milei o Lule Menem para hablar de política. Esta semana tuvo claras pistas de por qué: el poder violeta no está dispuesto a acompañarlo tan mansamente como él pretende y va por todo.
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Leonel Chiarella, el senador Daniel Kroneberger y Martín Berhongaray, en el acto de la UCR de La Pampa. FOTO: www.radiokermes.com
En la semana, el PRO también hizo el intento de marcar la cancha. Marita Mac Allister salió a decir a los cuatro vientos que si le ofrecen una candidatura a la gobernación la aceptaría gustosa, pero el ninguneo desde la escudería de Martín Maquieyra se hizo sentir. En su nombre, la diputada Noelia Viara dijo que aunque no es tiempo de candidaturas, “cualquiera” puede lanzar su propia postulación.
El ultravernismo le vació la Legislatura a Ziliotto: la ausencia de sus diputados y diputadas dejó al PJ en minoría. FOTO: www.radiokermes.com
Dejaron sus bancas vacías el jefe del bloque Daniel Lovera, Hernán Pérez Araujo, la propia Sosa, Carolina Giussi, Silvia Larreta y Juan Barrionuevo. Tampoco estuvo, aunque con aviso por una cuestión de salud, la vicegobernadora Alicia Mayoral. Esa movida dejó al PJ en minoría, aunque no se trataron leyes claves. La sesión la tuvo que presidir la radical Andrea Valderrama.
Muy en el estilo del ultravernismo, a la potente puesta en escena le siguió el silenzio stampa. Verna golpea y no explica. Ordena, además, el mutis por el foro de su tribu, pero es obvio que la patada al tablero es un peldaño más en la escalada de la interna eterna.
¿Habrá bomberos para el fuego amigo del PJ?
Hace tiempo que el ultravernismo reclama la renuncia del secretario general José Vanini. También torpedea sin disimulos la hipotética candidatura ziliottista a la gobernación por parte del senador Bensusán. La movida de esta semana fue un paso más en ese rumbo, cuyo destino es una incógnita.
Hoy, la mayoritaria línea Plural está partida al medio y se blanqueó la grieta que tiene a un comandante de cada lado.
Históricamente, Verna y Ziliotto han rubricado sus rencillas con pactos sobre la hora. La tradición cuenta que, como bomberos épicos, llegan al filo del desmadre, apagan el fuego amigo y hacen su fumata blanca en la previa de las elecciones, pero nunca tiraron tanto de la cuerda como en esta oportunidad.