Universidad de Rosario: una interna radical hace crujir el plan de Bartolacci para ordenar su sucesión
Una decana y un decano de la UCR ya están en carrera. El peronismo mueve sus fichas y enreda los acuerdos. Las tomas estudiantiles que enrarecen el escenario.
Alejandro Vila, decano de Humanidades y Artes y uno de los aspirantes a suceder a Franco Bartolacci en el rectorado de la Universidad Nacional de Rosario.
El nombre puesto desde que comenzó a pensarse el día después de Bartolacci en la UNR es el de Pinillos, quien, según grafican en los pasillos universitarios, "corre con el caballo del comisario".
Es del riñón del rector, conduce la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales -la misma que encabezó Bartolacci durante ocho años- y, hasta ahora, se daba por sentado que podría conservar con éxito el marco de alianzas que llevó a su jefe político a lo más alto del poder universitario.
El voto peronista de los claustros docentes y estudiantiles fue clave, recuerdan protagonistas de aquella elección, para inclinar la balanza en 2019 hacia el actual presidente del Consejo Interuniversitario Nacional y revalidar el mandato con más del 70% de los votos en 2023.
De un tiempo a esta parte, sin embargo, algo cambió. El PJ, cuentan, se muestra más dispuesto a jugar que en años anteriores de cara al recambio de autoridades.
En el justicialismo enumeran motivos. Primero, acusan al esquema del rector de marginarlos para “sobrepagar” al socialismo de la UNR, al que estarían “conteniendo” con lugares en la gestión y la promesa del vicerrectorado a partir de 2027.
Como muestra pública de ese supuesto trato diferencial piden mirar al claustro estudiantil, siempre buena caja de resonancia de lo que ocurre en rectorado. Allí, describen, las tropas de la UCR no se meten o plantan disputas de bajísima intensidad en las facultades dirigidas por el MNR, afín al sector de la diputada provincial Claudia Balagué.
Entre esos peatones de la rosca aparece Vila, también apodado como Pirucho o Piruchín en la jerga universitaria. Este medio ya lo había señalado en mayo como uno de los players de la sucesión, pero desde entonces comenzó a jugar fuerte para acercar, de a una, a las distintas tribus peronistas de la universidad.
No es un terreno desconocido para Pirucho. Su propia facultad está conducida en acuerdo con el PJ, con María Cristina Pérez como vicedecana, e incluso el centro de estudiantes quedó en manos del peronismo.
ELECCIONES Universidad de Rosario: el espacio del rector Bartolacci ganó la mitad de los centros
Batacazo del PJ en Humanidades
La fuerza de Milei se quedó con sólo tres consejeros
La recepción que encuentra, de todos modos, es distinta según el interlocutor. El abanico va desde decanos como Pedro Ferrazzini, de Arquitectura y Diseño, organizaciones nacionales como La Cámpora y pequeños clanes políticos de facultades donde el peronismo incide poco.
Estos últimos, por ejemplo, se relamen ante la posibilidad de participar de un cierre que, hasta ahora, les quedó lejos o del que apenas se llevaron migajas.
Otros, en cambio, ven en la disputa una oportunidad para desbancar a los mejor posicionados dentro del acuerdo oficial. La peronista a batir, dicen, sería Soledad Cottone, decana de Psicología, a quien distintas voces señalan como la más próxima convertirse en la pata nac&pop del próximo gobierno universitario y quedarse con la Secretaría General de la UNR.
Finalmente, están los que esperan -por fidelidad o especulación- y esquivan el coqueteo asegurando que, como ocurrió hasta ahora, es cuestión de que Bartolacci se meta de lleno en la negociación para que todos "vuelvan a hacerse los rulos" y el acuerdo cierre tal como estaba previsto.
¿Todo se resuelve en familia?
Más allá del flirt justicialista, lo que preocupa en el oficialismo universitario en torno a Vila es cuántos acuerdos subterráneos tiene tejidos hacia adentro del partido centenario.
Es que, si bien Bartolacci funcionó como conducción del radicalismo en la UNR durante estos años, no todos se enrolan automáticamente en su estrategia.
DISCUSIÓN 2027
Universidad de #Rosario: el radicalismo reformista orejea tres nombres para reemplazar a Bartolacci
Hay facultades, como Derecho, donde persiste un conflicto todavía solapado con el rectorado, y otras casas de estudio que, por su historia y peso, tienen autonomía suficiente para tejer alternativas.
Puertas afuera de la UNR, algunos incluso le atribuyen a Pirucho el respaldo del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, aunque otros desmienten la versión y le bajan el precio a semejante garantía.
Las cartas, de todos modos, todavía no están sobre la mesa. Vila, especulan quienes siguen la rosca, teme que le birlen parte de la tropa que logró juntar y, por eso, se mueve con cautela: no le cierra la puerta a la unidad e incluso tantea sus chances de ocupar el segundo lugar de la fórmula.
El vuelto estudiantil
Aun así, los movimientos del decano ya generan ruido y el oficialismo acusa recibo. Una muestra apareció en la Federación Universitaria de Rosario, alineada con Bartolacci, durante la organización de las actividades previas a la quinta Marcha Federal Educativa.
La FUR convocó a una conferencia de prensa para el miércoles por la noche en Humanidades, donde la toma del edificio ya se da por hecha.
View this post on Instagram
Es todo un giro. Desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, el radicalismo universitario rosarino había esquivado quedar pegado a las ocupaciones. Ahora, justifican públicamente, el contexto cambió.
La elección del lugar tuvo su propio trasfondo. El peronismo y la izquierda propusieron Derecho, por su vínculo con el reclamo de la marcha -el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario-, pero el socialismo cerró filas con los radicales y la convocatoria quedó en Humanidades.
Algunos ven en en el lugar elegido para la actividad un vuelto para Vila: desembarcar con fuerte presencia radical en la puerta de su facultad, provocar la reacción de las fogosas agrupaciones de izquierda que motorizan la toma y dejar a Pirucho en el centro del eventual conflicto.
Las ocupaciones de edificios, mientras tanto, se extienden a otras sedes de la UNR. En Ciencia Política y RR.II., la casa de Pinillos, la medida también está casi cocinada, aunque con la particularidad de que allí La Franja, conducción del centro de estudiantes, no acompañaría.
En Psicología y Arquitectura desde distintos espacios también empujan propuestas similares, pero todavía no hay definiciones.