RÍO REVUELTO

Puerto de Rosario: Ultramar bajó un cambio, pero la extensión de la concesión no se negocia

El presidente de la firma chilena se reunió con el ministro de Producción y le hizo una oferta: en qué consiste. Vicentin y más. La cautela de Pullaro.

La negociación en torno al puerto de Rosario tuvo un avance clave. La firma concesionaria, una sociedad de la chilena Ultramar con el gigante en desgracia Vicentin, anunció inversiones en la terminal del sur rosarino en los términos exigidos por Maximiliano Pullaro. De todos modos, la extensión de la concesión está fuera de la discusión por ahora.

La agenda de Ultramar en Santa Fe

La ocasión fue el Santa Fe Business Forum, un caballito de batalla de la agenda productiva del gobierno provincial, donde reunió por segundo año consecutivo a mil empresas locales con fondos de inversión y compradores internacionales. Con esa excusa, viajó a Rosario Richard Von Appen, presidente de Ultramar y heredero de la familia que fundó al gigante de los ríos y mares chileno hace más de setenta años. Von Appen asistió al Forum, pero fue a ver al gobernador a la Sede de Gobierno, quien lo recibió junto a Gustavo Puccini, su ministro de Desarrollo Productivo, a cargo de la negociación portuaria.

En su conversación con el gobernador, Von Appen oficializó una inversión total de US$30 millones en el puerto. US$13 millones se destinarán a reparar los muelles y otros US$17 millones se desembolsarán luego, para mejorar los equipos y la infraestructura complementaria. Además, en el encuentro adelantaron sus planes para que el sector minero elija al rosarino como puerto de salida al mundo -Ultramar es socio de ATCO, un gigante minero canadiense- y blanquearon su intención de sacarse de encima a Vicentin, ese socio incómodo que hoy está en proceso de desguace.

Von Appen se movió en toda su excursión rosarina -que incluyó un encuentro con la cúpula de la Bolsa de Comercio de Rosario- secundado por dos figuras de su estructura. Uno fue Fernando Reveco, gerente corporativo de desarrollo de Ultramar que desembarcó como presidente de TPR en un intento del grupo de demostrar su interés en Rosario. Antes de Reveco, el presidente era Raúl Moreira, un contador que manejaba la botonera desde Buenos Aires y descansaba la gestión en Leonardo Feltrinelli, gerente de TPR y el otro guardaespaldas de Von Appen en sus reuniones.

La claudicación de Terminal Puerto Rosario

Lo que Von Appen puso sobre la mesa puede traducirse como una claudicación en más de una dimensión para Terminal Puerto Rosario -así se llama la sociedad de Ultramar y Vicentín-. Finalmente, las inversiones para mejorar la infraestructura del puerto llegaron sin que el gobierno provincial dé el brazo a torcer y otorgue a cambio una extensión en la concesión, que vence en 2032. TPR tiene tres muelles concesionados, pero solo uno operativo: dejó caer la infraestructura año a año y siempre intentó que le extiendan el contrato a cambio de arreglarlos. No pudo.

Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/BolsaRosario/status/1963952471610638474&partner=&hide_thread=false

¿Por qué Pullaro logró lo que no pudieron ni Miguel Lifschitz, que dejó un acuerdo listo para rubricar en el que extendía la concesión, ni Omar Perotti, que tuvo que soportar un sospechoso conflicto gremial, azuzado por una inusual inflexión de TPR? “Reelección a mano se llama eso”, dijo una fuente inobjetable. Ultramar, acostumbrada a negociar con gobernadores que solo tenían cuatro años de mandato, bajó un cambio justo después de que la Convención Constituyente habilite al hughense a buscar un segundo mandato en 2027.

Paralelamente, Ultramar se presentó en el proceso de cram down de Vicentin, el gigante en desgracia del norte santafesino que hoy está en proceso de venderse por partes, y ofertó algo más de dos millones de dólares para quedarse con las acciones que la firma quebrantada posee aún en TPR. De esa manera, oficializaron otra claudicación: que le saquen de encima a Vicentin era otra de las exigencias que le habían expresado al gobierno santafesino para destrabar las inversiones. En la Casa Gris siempre respondieron que no se iban a meter porque era “un tema entre privados”.

GabineteProductivo.jpg
Maximiliano Pullaro y su ministro de Desarrollo Productivo Gustavo Puccini, a cargo de la negociación con Terminal Puerto Rosario.

Maximiliano Pullaro y su ministro de Desarrollo Productivo Gustavo Puccini, a cargo de la negociación con Terminal Puerto Rosario.

La cautela de Maximiliano Pullaro

Más allá de haber logrado el objetivo -que se hagan las inversiones sin extender la concesión-, en el entorno de Pullaro son cautelosos: “Hay que ver si esta vez cumplen”, repiten. El historial de TPR está plagado de incumplimientos y el que se quema con leche, ve una vaca y llora. Está fresca la jugada de hace algunos meses, cuando TPR filtró ofertas por US$600 millones y terminó siendo de US$10 millones. Por las dudas, el gobierno provincial mantiene el vínculo con otros jugadores importantes del mundo portuario y asegura que se mostraron interesados en quedarse con la operatoria.

Sin embargo, la oferta de Ultramar -junto con otros pequeños avances como el pago del canon y la reactivación del plan comercial- es un logro en un vínculo que atraviesa una tensa calma desde hace más de un año. La relación arrancó tan mal que, a principios del año pasado, en Santa Fe no descartaban no solo no renovar la concesión sino hasta rescindir antes de tiempo por incumplimiento del contrato. Hoy, a pesar de las conversaciones tirantes, esa opción parece cada vez más lejana.

Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora, flamantes artífices de un nuevo frente electoral nacional.
Vicentin tiene nuevos dueños

También te puede interesar