El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el ministro Gustavo Puccini
La concesión del Puerto de Rosario, que vence en 2032, es el botín de una de las negociaciones más tensas para Maximiliano Pullaro. La sociedad de la chilena Ultramar y el gigante Vicentin quiere extender el vínculo, pero el gobierno provincial se plantó y frenó todas las charlas hasta tanto se pongan al día con obras que adeudan.
Registrate para continuar leyendo y disfrutando de más contenidos de LETRA P.
“Estamos revisando punto por punto el contrato de concesión”, dicen cerca del gobernador. El quid de la cuestión son las obras: los muelles del puerto que forman parte de la concesión están en un estado calamitoso, necesitan trabajos millonarios y en la Casa Gris pretenden que sea Terminal Puerto Rosario -el nombre de la sociedad entre los trasandinos y los del norte santafesino- los que costeen esas intervenciones. Del lado de los privados no se niegan, pero quieren traer a la mesa de negociación la extensión contractual que pretenden, que en principio sería hasta 2052.
En las oficinas del Ministerio de Desarrollo Productivo, la cartera de la que dependen los puertos santafesinos, la idea no prende para nada y es tomada casi como un insulto. Por eso, tomaron la decisión de no permitir ninguna charla por la extensión contractual hasta tanto TPR invierta en las obras básicas y necesarias para que los muelles vuelvan a tener un nivel operativo aceptable -hoy, algunos de ellos están directamente clausurados-. Hace algunas semanas, hubo una primera oferta: US$10 millones más otros US$20 millones a cambio de una extensión contractual de veinte años.
Santa Fe rechazó de plano hablar de la extensión contractual, pero abrió las charlas por la inversión actual. Hoy, la oferta sobre la mesa es de US$13 millones y está cerca de convencer al ministerio que conduce Gustavo Puccini. Probablemente, la cúpula de Ultramar -uno de los jugadores logísticos más importantes a nivel mundial- viaje a Rosario y asista al Santa Fe Business Forum la próxima semana. Una oportunidad inmejorable para tener un cara a cara con las figuras del gobierno provincial y concretar las inversiones necesarias que permitirán destrabar las negociaciones.
El método controvertido de Ultramar y Vicentin
Más allá del tira y afloje, hubo una serie de jugadas que tensaron el vínculo y que, por su repetición, desnudan un método de TPR para forzar el escenario. El último de ellos fue antes de que se conociera la oferta. Los directivos de la concesionaria filtraron a algunos medios que la oferta que harían sería de US$ 600 millones, algo imposible de rechazar para Santa Fe. El rumor buscó condicionar a Desarrollo Productivo. Cuando la oferta finalmente llegó, no era ni un décimo de lo filtrado. Enojados, en el gobierno provincial revelaron la verdadera oferta para exponer a la empresa concesionaria.
PullaroPuertoRosario
Maximiliano Pullaro, en una recorrida por el Puerto de Rosario.
Otra cuestión que molestó fue el insistente pedido de los empresarios chilenos a los operadores del gobierno provincial para que “solucionen” el conflicto judicial que atraviesa Vicentin. Ultramar tomó el control de TPR una vez que la caída del gigante era un hecho y quería incluir en las charlas una salida al menos para la porción del conflicto que los afectaba. La Casa Gris siempre se negó: “Es un tema entre privados”. Resignados, hicieron una oferta en el cramdown de Vicentin, ordenado por la justicia, para quedarse con las acciones de TPR que aún pertenecen a la aceitera.
El vínculo, aunque tenso, tuvo algunos avances que en el gobierno provincial cuentan como logros. Por ejemplo, tras acumular varios años de deuda, TPR se puso al día con el canon que debe pagar de acuerdo al contrato de concesión. Aún queda, judicializada, una deuda por DReI con la Municipalidad de Rosario. También, en Santa Fe vieron con aprobación que el concesionario haya empezado a ampliar su oferta comercial, con mayor cantidad de rutas y nuevas mercaderías que salen por la terminal portuaria, como el litio.
Mientras tanto, a pesar de esos logros, en Desarrollo Productivo están abiertos a todos los escenarios. De hecho, hace unos días el gobierno provincial agitó la novedad de tener un interesado en el puerto. Casualidad o no, fue justo después de reunirse con TecPlata, concesionarios del puerto de La Plata, para reactivar la conexión entre la capital bonaerense y la santafesina. El tema quedó flotando, el vínculo con TecPlata aún continúa, pero ningún actor revela sus cartas en un truco difícil a la vera del Río Paraná.