La tropa libertaria cordobesa acata el partido único de Karina Milei, pero despotrica contra Gabriel Bornoroni
Pese a la bronca con el diputado, la pata pionera de LLA en Córdoba no saca los pies del plato. Javier Milei, el aglutinante. Los sellos, en gateras para 2025.
Sin embargo, con algo menos de intensidad, aseguran que no piensan dejar el espacio libertario. Por un lado, desconfían de la celeridad del proceso de normalización, ya en manos de la Justicia Federal. Por otro lado, aún se sienten socios importantes para el funcionamiento de una alianza que, aún en crecimiento, presenta fisuras que dificultan su funcionamiento como bloque. Fundamentalmente, no quieren alejarse aún de la estrella del presidente Javier Milei.
El elegido de Karina Milei
Como contó Letra P, “el jefe” y el presidente del bloque de LLA en Diputados viajaron hasta Córdoba para apoyar a Bornoroni en una puja entre varios interesados por el control del partido, que funciona bajo formato de alianza con sellos locales y nacionales.
La decisión atañe a esta provincia, de decisivo apoyo a Milei en el ballotage, pero sirve como referencia para todos los circuitos regionales en que el armado libertario quedó supeditado a furores y fusiones temporales.
Desde el Partido Demócrata vinculan el meteórico ascenso del diputado a traiciones, no a virtudes personales, cuya ausencia remarcan. Según acusan, éste se desmarcó de una estrategia conjunta para hacer su propio juego. Por ende, no le reconocen liderazgo, siquiera en respuesta a la jugada encabezada por Karina.
Por las dudas, piden esperar la decisión de la Justicia en torno al uso del nombre LLA y recuerdan que el PD tiene recursos y sellos propios como para sobrevivir ante amenaza de intemperie.
En su entorno piden atender la deriva judicial, que podría beneficiar a otro nombre. Las presunciones apuntan a la diputada María Celeste Ponce, quien también ha terciado en la disputa por la titularidad del espacio. “Tiene vínculo directo con Javier y Karina”, remarcan.
Por las dudas, las mismas voces remarcan que no dudan respecto de su integración al proyecto libertario.
En ese marco, cuestionan también su representatividad de los “valores libertarios”. Para ello, toman dos ejemplos. Por un lado, el nombramiento en Anses y PAMI de los socios de su estudio jurídico, en un proceso opaco y para el que no tuvieron en cuenta la “falta de expertise” de los designados. “Sobra gente proba en Córdoba”, protestan.
Por otra parte, reniegan del rol articulador de un heredero del clan Menem. “Nosotros tenemos poco que ver con ese apellido. Vinimos a hacer política justamente contra esas herencias”, apunta el entorno de Agustín Spaccesi, líder del PL y legislador provincial.
Sobre tales críticas, remarcan su pertenencia a un partido distinto, pero que permanecerá como aliado en el tren libertario. “No encontramos razonabilidad en algunas decisiones. Pero no nos vamos a pelear. Vamos a seguir marcando diferencias”, sentencian.