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Karina Milei vs. Santiago Caputo: la génesis de una interna que corroe el liderazgo de Javier Milei

No piensan igual desde 2021. La hermana y el "casi un hermano" tienen razón. El rol sin fronteras del asesor y el punto de quiebre, las listas bonaerenses.

La interna en el llamado triángulo de hierro ya no es sólo de táctica electoral y abarca desde las trasdicionales peleas por espacios de poder (y cargos) hasta una simbólica disputa por la paternidad de la criatura: la hermana, El Jefe, como la apodó Milei; y el asesor, el "casi un hermano", como lo definió esta semana el Presidente, se reclaman para sí la sorpresiva llegada al poder del economista.

"Ambos sienten que son el actor principal que explica que Milei sea presidente", reflexiona un exfuncionario que supo transitar su gestión en medio de la guerra fría libertaria. Desde su silla fue testigo de las primeras escaramuzas.

Ninguno está equivocado: en su primer discurso como presidente electo, Milei destacó a Caputo como "el arquitecto de la victoria", pero hay sobradas muestras del mandatario hacia su hermana como su principal armadora política, incluso antes de la victoria de octubre de 2025 que sorprendió tanto a ajenos como a propios, empezando por el propio Caputo que asesoró -sin éxito- acordar con algunos gobernadores cuando "los Menem" (por no decir Karina, como mecanismo de supervivencia) agitaban la idea de la pureza violeta para las listas.

Karina-Caputo
Karina Milei y Santiago Caputo.

Karina Milei y Santiago Caputo.

El inevitable choque Karina Milei - Santiago Caputo

Esta divergencia en la táctica electoral fue, en los albores del año pasado, lo que hizo presagiar la inevitable colisión entre ambas facciones, ya entonces descriptas como "los territoriales" y "los digitales". El punto de inflexión, coinciden varias fuentes, fue el armado de las listas bonaerenses para la elección del 7 de septiembre que terminaría ganando el peronismo.

Las Fuerzas del Cielo lo miraron por TV. El caputismo quedó relegado y acusaron de censores a Lule Menem y Sebastián Pareja. El secretario de Gestión Insitucional le pidió al armador excluir a Lucas Luna (@ZagasLuna) de la nómina. No fue la primera vez que el referente libertario de Tres de Febrero se queda sin lugar: en 2023 fue apartado de la lista del Parlasur al afirmar en un vivo de Twitter: “Nadie quiere votar a un discapacitado”, en referencia Franco Rinaldi.

Desde entonces, la militancia digital bajó la intensidad. La consultora AdHoc lo comprobó en su último informe.

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Las Fuerzas del Cielo también abandonaron sus cónclaves con estética pseudofascista inspirada en el Imperio Romano con los que no sólo prometían ser el "brazo armado" de Milei, sino constituirse como un partido dentro de La Libertad Avanza. Esta semana, un funcionario recordó que Karina Milei le picó el boleto a Victoria Villarruel cuando, antes del ballotage, aparecieron en un par de actos proclamas villarruelistas que presagiaban el nacimiento de una rama interna. Máxima karinista: nadie puede hacerle sombra a su hermano.

Mientras los pibes digitales se quejaban, en los pasillos de Balcarce 50 se repetía una chicana menemista contra Caputo: "Tiene que ser un consultor político, ¿para qué quiere meter un concejal?". Para entonces, los consejos del asesor tampoco eran tenidos en cuenta y Milei se metió en el barro de la campaña, a contramano de lo que sugería Caputo, al pronosticar una derrota.

Ese armado karinista terminó saliendo mal, lo que le hizo sacar los colmillos a Las Fuerzas del Cielo, que soñaron que El Jefe recapacitaría. Como Milei, Karina tampoco dio marcha atrás sino que puso quinta a fondo. El caputismo, en línea con el Círculo Rojo, advertía que estaba en juego la gobernabilidad del mileísmo. Cada derrota legislativa se la adjudicaron a los Menem y los vetos presidenciales le sirvieron al Gobierno para fingir demencia.

Con el diario del lunes, un sector del oficialismo tampoco está tan convencido de que Karina la dio vuelta en octubre sin consecuencias: "El rescate de 20 mil millones de (Donald) Trump no es gratis".

Karina ataca Kamchatka

Envalentonada, la secretaria general de la Presidencia no registró esa lectura y, por primera vez, avanzó en el tablero del TEG en territorio ocupado por Caputo: puso a Juan Bautista Mahiques en Justicia y dejó durante 48 horas al exviceministro Sebastián Amerio en un limbo, algo que debe haber molestado al asesor. A pesar del sinfín de versiones, no le arrebató la SIDE, que el asesor sigue controlando a través de Cristian Auguadra, luego de apartar a Sergio Neiffert, quien, sabiendo que lo iban a echar, se convirtió tardíamente al karinismo.

El reparto de la administración fue lo primero que se acordó en el triángulo de hierro, con un Milei que salomónicamente sigue sin decantarse por ninguno de los vértices, lo cual puertas afuera erosiona su jefatura frente a un coro oficialista que le reclama que se involucre.

Bajo el argumento que no le interesa la política (algo no del todo cierto), el Presidente toma distancia. Incluso le perdonó que Caputo le haya dicho que no varias veces. La última fue tras la salida de Guillermo Francos y antes del arribo de Manuel Adorni, cuando estuvo a punto de hacerse cargo del Ministerio de Gobierno, para cumplir el deseo de varios: que deje de ser monotributista y tenga firma. Parafraseando lo que el tío Ben le dijo a Peter Parker: un gran cargo conlleva una gran responsabilidad.

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Guillermo Francos y Martín Menem, a cargo de negociar la reforma fiscal del Gobierno.

Guillermo Francos y Martín Menem, a cargo de negociar la reforma fiscal del Gobierno.

El rol de Caputo estaba predestinado a generar conflicto desde el minuto cero. "Es un puesto raro, el cargo no tiene fronteras y se las puede ir inventando a medida que lo necesite. ¿Cuáles son sus responsabilidades?", reflexiona una fuente oficial que mantiene contactos con ambos bandos. Sus negociaciones en el plano legislativo, que comenzaron con la pretenciosa ley Bases original que debió ser mutilada, generaron los primeros cortocircuitos con Martín Menem, con quien al día de hoy se sigue disputando los laureles de las leyes que salen y echándose en cara los proyectos que se empantanan. Los equipos de ambos jamás pudieron congeniar y Milei no logró, entre varias cosas, completar la Corte Suprema.

El desembarco de Adorni en la Jefatura de Gabinete fue leído como otro gol de Karina, pero lo cierto es que fue el mal menor para un Caputo cuya peor pesadilla es que haya un Menem en ese despacho. "Con Manuel pudo acordar y hay lugares en los que no se mete", reflexionan en Balcarce 50 quienes nunca creyeron ver al asesor detrás de las revelaciones del estilo de vida del vocero. Incluso recuerdan que fue Caputo quien lo propuso como candidato a legislador porteño, para contrarrestar -lo que creía- un error de El Jefe: la excomulgación de Ramiro Marra. Descontando que competiría por afuera, el consultor testeó a la figura más cercana al Presidente para evitar la dispersión del voto libertario y coronó la estrategia con el eslogan "Adorni es Milei" que ahora atormenta al oficialismo.

Paréntisis: en medio de esa expulsión, que tomó por sorpresa a Las Fuerzas del Cielo, Caputo se sacó una foto afiliándose a La Libertad Avanza, cuando en realidad nunca lo hizo. Cerca del asesor siempre recriminaron que fue "emboscado" para llenar la ficha y promocionar su incorporación formal, ya que cuando llegó a la oficina de Karina Milei se encontró con la escenografía dispuesta. Su equipo sostiene que llenó mal el formulario a propósito para impedir la carga de datos. La militancia digital prefiere publicitar la conspiración de que el karinismo que controla el partido no le permite afiliarse.

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Una idea plantada

"No vienen de la política, por eso no saben administrar la interna y se disputan el poder de una forma infantil", reflexiona un funcionario que sí conoce a "la casta" de primera mano y que mira azorado cómo la pelea se libra a cielo abierto, sin que nadie logre frenarla, comenzando por el propio Milei.

Cuando en 2024 no paraban de renunciar funcionarios, Caputo se jactaba del conflicto permanente como combustible de la batalla cultural libertaria, una dinámica que había posibilitado la llegada al poder de Milei sin que los medios tradicionales y la clase dirigencial lo hubieran previsto. Es un mantra que, entre otros, repetía el Gordo Dan, el propagandista de Carajo que llamaba a someterse al verticalismo de Milei y ahora denuncia que "le mienten al Presidente" para seguir avivando el fuego de la interna.

No es casual que Martín Menem sea el blanco de los digitales: es uno de los lugartenientes de Karina, que sigue sosteniendo a Adorni, aunque en las últimas semanas lo hace desde un segundo plano, lo que generó varias versiones. Para un sector de la Casa Rosada, usando la terminología libertaria, la balubi (bala) podría haber entrado: no es tan relevante lo que la cuenta @PeriodistaRufus (que Las Fuerzas del Cielo le adjudican al riojano, mientras él la niega) tuiteó sobre Caputo, sino sus referencias a la higiene presidencial y a la figura de la secretaria general en varios de sus posteos recuperados por Wayback Machine, un respaldo que "los digitales" se encargaron de programar.

"Lo van a sostener porque es un quilombo echar al titular de Diputados, pero puede ser que Javier y Karina empiecen a sospechar de él", reflexiona alguien cercano a la cúpula del poder. Como en la película Inception, todo puede cambiar a partir de lograr implantar una idea en el subconsciente de alguien.

Agustín Romo, junto a funcionarios y otros integrantes de Las Fuerzas del Cielo.
Gordo Dan, cara visible de Las Fuerzas del Cielo.

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