Enfrentada a Javier Milei, Victoria Villarruel busca imponer una agenda del Senado
Es su apuesta para exhibir poder luego del destrato de la Casa Rosada. Cómo decidió sacarse de encima el DNU. Las demandas de las provincias la complican.
En estas semanas, Villarruel recibió presiones de todos los frentes que dominan la Casa Rosada. Karina Milei -tal vez su auténtica enemiga- envió al asesor Santiago Caputo a pedirle seguir con el DNU congelado. Este jueves la atacó el ministro del Interior, Guillermo Francos, quien luego de vaciar la sesión de Diputados exigía resultados en el Senado.
Villarruel estaba en una encrucijada. Milei le pedía cerrar el Senado y pintarse de violeta para enfrentar a toda la casta política. Era lo que hubiera ocurrido si seguía sin convocar a sesión, escudándose en un artilugio reglamentario.
De seguir en esa posición, no hubiera vuelto a reunir una comisión y mucho menos a tratar un proyecto de ley. De hecho, estuvo cerca de arruinarse la sesión preparatoria de febrero. En estos meses limitó su agenda a recibir diplomáticos y a viajar a las provincias.
Cosechó 37 voluntades, lo justo para el cuórum, y lo que tratará de sostener para impulsar una agenda que diseñará los próximos días. Una urgencia es agilizar la comisión de Acuerdos, para aprobar embajadores y pliegos judiciales.
El radical Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza, se sumó a esa agenda: el senador RodolfoSuárez, de su provincia, presentó esta semana un proyecto para eliminar las PASO. Se trataría pronto.
El problema de Villarruel es que, siendo el Senado la Casa de las Provincias, cómo destacó es su video, en la sesión de este jueves escuchó varios pedidos de preferencia para tratar proyectos que complican al Gobierno. Si no evita que avancen, volverá a ser mirada desde la Casa Rodada como posible traidora.
El radical Martín Lousteau anunció que pedirá debatir movilidad previsional; y la rionegrina Silva solicitó tratar un proyecto para coparticipar el impuesto al cheque. Justo lo que no quiere Milei. Lucía Corpacci, de Unión por la Patria, reclamó restablecer el fondo de incentivo docente.
La neuquina Lucila Crexell logró una preferencia para tratar una reforma de la ley de decretos, con el objetivo de evitar que el presidente pueda aplicarlos indefinidamente sin consenso del Congreso. Una iniciativa similar presentó la radical Carolina Losada. Se discutirán pronto.