Victoria Villarruel no pudo convencer a los partidos provinciales y se trata el DNU
Como anticipó Letra P, tras la presión de la Casa Rosada, la vicepresidenta les pidió posponer el debate, pero no aceptaron. Tensión por el comunicado de Milei.
La reunión fue en el despacho de la vicepresidenta, quien sugirió "posponer" el decretazo. Insistieron para sostener su tratamiento la rionegrina Mónica Silva y el correntino Carlos Espínola, presidente de Unidad Federal. En la UCR hubo diversas posiciones y Unión por la Patria fue el bloque que siempre pidió llevar el DNU al recinto. El PRO fue el único monolítico aliado del oficialismo.
En LLA negociarán hasta último minuto, pero admiten que no tienen los votos para avalar el decretazo, que perderá vigencia sólo si es rechazado por ambas Cámaras.
En los últimos dos meses, la vicepresidenta resistió la presión de la oposición para tratar el decretazo. Ignoró tres pedidos de sesión de Unión por la Patria, con el argumento de que el reglamento del Senado le permite definir cuando abrir el recinto.
En la Casa Rosada buscaron aprovechar el envión que le dio haber logrado frustrar la sesión sobre movilidad jubilatoria -con apoyo clave de los gobernadores- para intentar sostener el DNU. Villarruel recibió una fuerte presión para excluir el expediente del temario. Como la sesión ya estaba convocada, esa decisión sólo podía tomarse por consenso de una mayoría de las fuerzas políticas. Sólo aceptó el PRO.
En esos momentos, la vicepresidenta era hostigada en las redes sociales, donde hasta se viralizaron supuestos tuits favoriteados por el presidente con fuertes agresiones hacia su vice. No alcanzó para que ella convenciera a los bloques chicos de cambiar el temario de la sesión. Una opción que se barajó en LLA fue debatir el decretazo y demorar la votación, pero al cierre de esta nota no había una mayoría que la aceptara.
Números complicados
Desde su publicación, el 21 de diciembre, el decretazo no tiene respaldo en el Senado y nadie dijo haber cambiado de opinión. Unión por la Patria cuenta con 33 miembros, sólo cuatro menos que el cuórum. Sus voceros aseguran que habrá un rechazo unánime, pese a los gestos a la Rosada del gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, quien dejó sus bancas vacías cuando se eligieron autoridades. La otra sospecha es la tucumana Sandra Mendoza, cercana al gobernador Osvaldo Jaldo, aliado al Gobierno.
También se expresaron en contra del decretazo la rionegrina Silva, la dupla santacruceña José Carambia y Natalia Gadano; la neuquina Lucila Crexell, el entrerriano Edgardo Kueider y Espínola, quienes comparten Unidad Federal con la cordobesa Alejandra Vigo.
La embestida de la UCR contra Milei la lideró MartínLousteau, quien hasta se habría reunido con partidos provinciales para contar los votos en contra, según informaron a Letra P fuentes del Senado.