22|10|2021

Santilli, la carta de Larreta para apuntalar su proyecto 2023

10 de septiembre de 2021

10 de septiembre de 2021

El Colo se juega mucho más que una banca en el Congreso. Liderazgo de Juntos en el principal distrito y gobernación. Tropa prestada. Intendentes al acecho.

Más allá de los números que arrojen las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del domingo, Diego Santilli tendrá una banca asegurada en la Cámara de Diputados de la nación a partir del 10 de diciembre, un escenario lógico si se tiene en cuenta que encabeza una de las listas más competitivas de la oposición en la provincia de Buenos Aires. Por eso, las lecturas políticas van más allá y están puestas en el margen de triunfo o derrota frente a Facundo Manes y, sobre todo, el resultado de la pelea contra el kirchnerismo, dos variables distintas que podrían promulgar o vetar el verdadero objetivo de su candidatura: poner al PRO nuevamente en la cabecera de conducción de Juntos por el Cambio, ordenar las múltiples internas que persisten en el distrito que concentra el 40% del padrón electoral nacional y comenzar a edificar el proyecto nacional que pretende llevar a Horacio Rodríguez Larreta a la Casa Rosada. En ese plan general, el ex vicejefe de Gobierno porteño resulta clave: el domingo se juega, en parte, el carné de habilitación a una candidatura a gobernador en 2023.

 

“Su única preocupación es que Horacio se convierta en el próximo presidente”, repiten con vehemencia en el equipo del primer precandidato a diputado nacional de Es Juntos. La frase intenta esquivar la posibilidad de adelantar la pelea por la Gobernación bonaerense a este año y se concentra en un proyecto mayor que comenzó a tomar forma a principios de mayo de este año, fecha en la que el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio indicios del Plan Canje para enviar a Santilli a territorio bonaerense y regresar a María Eugenia Vidal al útero porteño. 

 

Sin estructura política propia y con un aparato deficitario en buena parte de la provincia, ese plan finalmente se puso en marcha y contempló tomar prestada la fuerza que aportan los 16 intendentes que tiene el partido amarillo. En un principio, la iniciativa prendió gracias a Néstor Grindetti (Lanús), Julio Garro (La Plata) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero), en medio de la resistencia bonaerense de Jorge Macri (Vicente López) y el lanzamiento de nafta a ese fuego que recién comenzaba a avivarse por parte de otros líderes partidarios como Patricia Bullrich o el propio Mauricio Macri, quienes preferían ver arder la interna a someter la mesa nacional al designio de Rodríguez Larreta.

 

Tres meses bastaron para ordenar parte de esas diferencias, pero el liderazgo (en singular) de Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires sigue vacante, por eso la trascendencia de esta elección en la que Santilli no sólo espera triunfar ante Manes, que representa la extraña unidad entre la Unión Cívica Radical y el peronismo inorgánico, sino también hacer una buena elección frente al kirchnerismo que le dé esperanzas de poder.

 

“Si nos toca competir en 2023 por la Gobernación, vamos a estar, pero también hay muchos otros buenos dirigentes. Diego llegó a esta instancia porque es el mejor candidato para las legislativas, después se verá, y lo único claro es que su única preocupación es que Horacio se convierta en el próximo presidente”, confió a Letra P un colaborador cercano del ex vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Entre esos otros postulantes para pelear por la silla que tiene Axel Kicillof anotan al intendente de Vicente López, al presidente del bloque PRO en la Cámara baja de la Nación, Cristian Ritondo, y a un puñado de otros jefes comunales, entre los que sobresalen Julio Garro y Diego Valenzuela.  

 

Algunas intendencias PRO que facilitaron el cruce de Santilli coinciden con esta lectura. Creen que no hay que anticipar la elección ejecutiva para mantener la unidad. Si bien festejan su llegada, aseguran que después de diciembre deberán rediscutir todo. “El Colorado sirve 10 puntos como vehículo electoral para este año, pero no sé si está para gobernador”, analizó un dirigente de peso, que argumentó su crítica amiga a partir de enumerar una cierta cantidad de cualidades que cree deberán encontrar en el candidato a gobernador como estructura política, consenso o intención de voto.

 

De todos modos, ni propios ni ajenos en el PRO descarta que el enviado de Rodríguez Larreta logre reunir esas cualidades en los próximos dos años, desde la banca que asumirá en diciembre; sin embargo, ninguno le atribuye un camino seguro o allanado. En la Ciudad hay quienes, incluso, sueñan con volver a gobernar la Nación y que Santilli ocupe el lugar de ministro de Interior.