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La elección del directorio del Banco Municipal profundizó diferencias. Perotti no conduce y desde Buenos Aires nadie baja una señal. Cada cual atiende su juego.

Por 11/07/2020 14:09

El peronismo rosarino se mantiene dividido, algo alborotado y sin un jefe político provincial o nacional que baje línea u otro factor que funcione de ordenador. Los ánimos y los posicionamientos quedaron confimados en la elección de las autoridades del Banco Municipal propuestas por el intendente Pablo Javkin al Concejo municipal. Por un lado, ratificó el acuerdo de gobernabilidad entre La Cámpora y el oficialismo en una amplia alianza que incluye a parte del macrismo y, por otro, dejó firme al Frente de Todos como opositor.

Aquella elección de autoridades no esquivó la discordia ni las encrucijadas ideológicas por el perfil de dos nombres propuestos. Uno, por estar ligado a la corporación financista local y otro, por haber integrado el directorio del Banco Nación antes del affaire Vicentin y también por aportar a un proyecto del dueño de la cerealera desde la Bolsa de Comercio. 

El peronismo votó dividido: el Frente de Todos en contra y La Cámpora, más dos concejales justicialistas, acompañaron la nómina sacándole brillo al acuerdo político con el oficialismo.

El justicialismo local hace la gran Antón Pirulero, con cada cual atendiendo su propio juego. En rigor, las posiciones quedaron explícitas en el primer debate de relevancia del ciclo legislativo, mientras que la pirotecnia se mantiene entre pasillos por la convicción general de que no es momento de tirar más de la cuerda.

 

 

El lugar opositor lo cubre el Frente de Todos, compuesto por el Movimiento Evita, representado por Eduardo Toniolliel rossismo del actual ministro de Defensa, Agustín Rossi, de la mano de Norma López y la militancia de la John William Cooke de Alejandra Gómez Sáenz, además del exconcejal y actual ministro de Trabajo santafesino Roberto Sukerman, de una evidente antipatía con el intendente Javkin. 

“Somos una oposición que cumple con ese mandato, pero no somos una oposición rabiosa”, viene definiendo el concejal Toniolli desde principios de año. El espacio sumó el respaldo del senador rosarino Marcelo Lewandowski. Aún es temprano para definir aquel esquema que lo colocaría para disputar la intendencia, pero la semilla se entierra por si acaso. Un gesto, por ahora.

Del otro lado, Unidad Ciudadana, que responde al camporista Marcos Cleri, se retrató con el intendente tras la elección de autoridades. “En coincidencia con la grave situación económica generada por la pandemia, busquemos respuestas en conjunto”, escribió la presidenta de bloque, Marina Magnani, que tiene como compañero a Andrés Giménez y de aliados en el interbloque a los concejales justicialistas Fernanda Gigliani y el exfutbolista de Newell's Ariel Cozzoni. Toniolli, Magnani, y Gigliani compartieron los tres primeros puestos de la lista para concejales en 2019 y, si bien hablaron de lograr un amplio bloque para partir en tercios el Concejo, el acuerdo con el oficialismo dinamitó esa idea.

 

 

Al margen de que el oficialismo sumara, directa o indirectamente, a la división del peronismo y también en el macrismo con su pacto, la situación tiene una explicación macro. Existe una autonomía evidente en el peronismo de la ciudad, en parte porque el gobernador Omar Perotti no participa como ordenador provincial. "No baja una línea porque no es su estilo, entonces hay cierta autonomía", le dijo un dirigente local a Letra P. Tampoco desde la Nación llega un grito que acomode los tantos. No descartan que sean las próximas elecciones las que acerquen a los distintos espacios, como pasó el año pasado.